Baradero 2019: Luciano emocionó en la última noche y El Indio Rojas se consagró

Baradero (por Luis Digiano, enviado especial).- Emotiva fue la despedida de la 45° edición del Festival de Música Popular Argentina Baradero 2019, en la que Luciano Pereyra logró una comunión perfecta con su público y el Indio Lucio Rojas obtuvo la merecida Consagración en la fiesta bonaerense.
Como no podía ser de otra manera, la variada grilla contó con los Campedrinos y su particular carisma, la presencia femenina con la excelente voz de Sofia Singh, la simpatía que desplegaron los payadores Emanuel Gabotto y David Tokar, Payana, con su propuesta fiestera, y el tecnicismo del combo tucumano de Las Cuatro Cuerdas
Festejando sus 20 años con el canto, Luciano Pereyra recorrió su amplio repertorio de folklore, baladas y pop latinos cautivando a la gente con “Soy yo”, “Perdóname”, “Chaupi corazón”, “No te puedo olvidar”, “Eres mi vida”, el infaltable “Vestido rojo”, “Tu dolor”, “Y así, así”, “Es mi culpa”, “Como tú” y el broche final con “Porque aún te amo”. Un aplauso aparte para sus seguidoras que poblaron el predio desde temprano brindando un marco más festivalero que otras noches álgidas hasta la madrugada en que se presentaba el artista principal.
Producido por Facundo Toro, “Festivalero”, nombre del último álbum de Campedrinos, consagrados en Baradero 2017, resume su espectáculo. “Juan de la calle”, “La taleñita”, “Don Santiago Ayala, el gran bailarín”, “Pasacalle del amor”, “Festivalero”, “Así se baila en mi pago” y “Puerto Tirol”, que marcó, a puro chamamé, el momento bailable.
En contrapunto, los payadores Emanuel Gabotto y David Tokar conquistaron a la audiencia con sus retrueques en el arte que dominan. Su actuación representó la cuota de reflexión y respeto de la audiencia.
Como si fuera una celebración compartida, Payana, hizo vibrar y bailar, mientras que Las Cuatro Cuerdas impusieron versiones personalísimas de distintos ritmos de “Corazón de lechiguana”, “La algarrobera”, pasando por “Persiana americana, Por una cabeza” y “Quien se ha tomado todo el vino”.
Para los que dicen que no hay voces nuevas, Sofia Singh le hizo un sentido tributo a Mercedes Sosa con “Cuando tenga la tierra” y “La tempranera”, y el talento baraderense, Jonathan Reynoso subió al escenario con “La olvidada” y “Bajo el cielo de Mantilla”.
La velada comenzó, como en días anteriores, con ganadores del Pre Baradero, Néstor Contreras, en el rubro malambo surero y Elizabeth Lema, solista de tango femenino; como así también la ganadora del año anterior, Mariela Desía, la danza de la mano del Ballet Municipal Sixto Palavecino y del Ballet Sembrando Sueños y Desde el Alma.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue la entrega de premios con la Consagración del Indio Lucio Rojas y la Revelación para Julio Dante Álvarez, en malambo. La Revelación de la Peña Oficial fue para Los 4 Sotas, y, además hubo una mención del Pre Baradero para Sarita Flores, la Mención del Público, para la actuación de Martín Paz.
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Baradero 2019: Una noche en la que el talento peleó contra el ruido

Baradero (por Luis Digiano, enviado especial).- En medio de la expectativa de la noche cuartetera propuesta por la tercera velada en la 45° edición del Festival de Música Popular Argentina, Román Ramonda, Fabricio Rodríguez y Los Pampas brindaron la cuota musical ante un público respetuoso, pero que esperaba el estridente final en el que la música faltó a la cita.
Haciendo un rico recorrido por chacareras, tango, Tchaicovsky y marchas turcas, Román Ramonda marcó climas en su impecable show, tanto al frente de su piano como de su acordeón. El pampeano se llevó, además, las dos distinciones obtenidas el año pasado, mención especial de la Comisión y del Público, recibiendo sendos galardones en el escenario.
Mezclando rock con folklore, Fabricio Rodríguez desgranó “Eterno amor”, una versión muy bien lograda de “Un beso y una flor”, la introducción del Himno Nacional Argentino para darle pie a “Puerto Tirol” con fiesta chamamecera incluida y su sentida composición “Un día a la vez”.
Mención especial Baradero 2018, Los Pampas, revalidaron su premio ante una platea que vibró con su repertorio medido y adecuado a la velada desde su espectáculo “Paisaje de mi tierra”. Se trata de un paseo musical por los grandes creadores del folklore nacional que incluye “La flor azul”, “Sargento Cabral”, “De mi madre”, “Luna carnavalera” y “La algarrobera”, dándole el toque clásico a la calurosa noche de Baradero.
Con “Seminare” en el medio del set, los coscoínos Ceibo hicieron bailar y cantar a la plaza con chacareras y zambas: “Piel morena”, “Cantor de chacareras”, “Soltero y borracho”, “Juan de la calle”, “Jamás”, “Luna tucumana” y “De Alberdi”.
Profetas en su tierra, Mizarez sobresalió con su versión de “Mujer, niña y amiga”, y los Ñaupa Cunan le pusieron toda su juventud y entrega en el comienzo de la velada cuando todavía la gente no había colmado el auditorio.
La sorpresa fue la actuación del cantautor Ramiro Abrevaya con su mixtura de géneros, secundado por el Coro Municipal La Cora, de Baradero, dirigido por el maestro Sebastián Concilio, que lo acompañó en una versión de “Todavía no puedo encontrar lo que estoy buscando” de U2, llamada “Lo que busco”.
Como es habitual el Ballet Municipal Sixto Palavecino le puso color a la apertura del festival, mientras que los Pre Baradero continúan siendo desplazados al primer lugar de la lista cuando menos de 100 personas se encuentran en el predio. Hoy se conocerá la Revelación entre los que se presentaron durante los tres días previos. Ayer fue el turno de Ricardo Miner, en el rubro Solista tango masculino; Irigaray- Madia, pareja de tango tradicional; La Cañada, conjunto folklore tradicional, Colque-Pérez, pareja zamba tradicional; La Clavija, conjunto instrumental, y Agustín Isismendi, solista de folklore.
Para el final, Cenizas, Banda XXI y Jorge “Toro” Quevedo, esperados por el grueso del público, ofrecieron sus combos, olvidables desde el punto de vista musical.

Baradero 2019: Jorge Rojas, el gran protagonista de la velada

Baradero (por Luis Digiano enviado especial).- En gran comunión con su público, Jorge Rojas se convirtió en el gran protagonista de la segunda velada de la 45° edición del Festival de Música Popular Argentina Baradero 2019.
“En este festival viví momentos inolvidables primero con Los Nocheros, y luego con mi etapa solista, a lo que le sumo la emoción de anoche al revivir con mis hermanos Lucio y Alfredo, la formación de Los Rojas y festejar la consagración del Indio en Cosquín”, comentó Rojas durante el emotivo concierto.
Poniendo especial énfasis en su más reciente disco “Mi cantar” y secundado, como es habitual, por una compacta banda y puesta en escena, Rojas cautivó nuevamente a su público que volvió a consagrarlo como aquella inolvidable velada de 2006.
De “Mi cantar” entonó, además de la canción que da título al CD, “Olvida que te he amado”, “Como ayer”, el testimonial “Un humano más”, “Sin ataduras”y “Cómo hacer para olvidar”, ambientando el escenario con el acompañamiento de bailarines y videos.
También se dedicó a revivir otras piezas de su extenso repertorio como: “Mía”, “A sacar las penas”, “No te vayas carnaval”, “No saber de tí”, coreadas por sus seguidores, y luego compartió con los baraderenses Mizares, “La yapa”, yéndose  a todo ritmo y con la gente de pie ovacionándolo, tras su versión de “Cómo olvidarla”, de Rodrigo.
Otra de las grandes atracciones de la velada fueron los rosarinos Indios de Ahora consagrándose nuevamente como en aquel recordado 2014. Estrenaron composiciones de su nuevo disco “Ser humano” y mostraron una memorable evolución en la mixtura del folcklore propiamente dicho con el rock y el pop, sin perder la identidad.
Sus versiones de “Cuando tenga la tierra”, “Guitarra dímelo tú”, “Oración del remanso”, se juntaron con “Humanidad”, un fiel reflejo de su álbum, “Cada día” y “Capricho”, en un un recital que terminó con la gente parada y con ganas de más.
El folklore tradicional llegó de la mano del ex Chalchalero, Pancho Figueroa, quien desarrolló un repertorio bien criollo con piezas del estilo de “Luna cautiva”, “Agua y sol del Paraná”, “El mareao”, “A mí me gusta la zamba”, “Sargento Cabral” y el final con “La trasnochada”.
El embrujo violinero de Néstor Garnica revivió su performance en el Atahualpa Yupanqui y en su peña de Cosquín con creaciones como “Chacarera del violín”, “La Sixto Violín”, “Chacarera el rancho”,  cambiando el clima con un toque más lento con “Corazón vuela”.
Una de las grandes sorpresas de esta segunda velada la representaron los salteños Kaymanta, quienes realizaron una exquisita recorrida por zambas carperas y chacareras, secundados por el Ballet Tierra de Güemes. Así fueron pasando “Balderrama”, “Recuerdo salteño”, “Chacarera de un triste”, “Chacarera del rancho” y “Caminos me iré”.
El crédito local, Facundo Misenti estrenó temas de su nuevo disco “Identidad” siendo profeta en su tierra con “Mensaje de chacarera”, “Identidad”, “Chacarera del patio”, “Entre mi vida y la tuya”, “Chacarera pronta” y el bis con “No te vayas carnaval”.
El tango se hizo presente con la exquisita forma de interpretar el dos por cuatro desde el piano de Aquiles Roggero, el recuerdo del Chango Nieto a cargo del Chango Norteño y su hijo Marcos Fuccia, la chacarera santiagueña de Rubén Gummy, el Grupo Ventarrón trajo la música del sur argentino junto al Ballet Neuquén, y además la danza estuvo representada por el Ballet Municipal Sixto Palavecino, y el Ballet Sembrando Sueños y Desde el Alma.
Como en el día anterior los ganadores del Pre Baradero tuvieron su momento en el inicio de la velada que se extendió más allá de las 4 de la madrugada, con Sarita Flores, salteña del rubro Solista femenina de folklore; La Fortunata, de la localidad bonaerense de Escobar en conjunto folklore de proyección, y Nogales-Zamorano en pareja zamba estilizada. Una lástima ya que estos valores en ciernes merecen un lugar para ser presentados al público y no ante pocas personas como sucede, ya que la mayoría espera al primer número principal para poblar platea y tribunas.

Cosquín 2019: Noche salteña para la despedida coscoína

Cosquín (por Luis Digiano, enviado especial).- En gran comunión con el público, Los Nocheros se erigieron en los grandes protagonistas de la novena y última noche coscoína. La velada también contó con la esperada Consagración del Indio Lucio Rojas y el emotivo tributo “Marziali cerca nuestro” protagonizado por Marita Londra, Hugo Scotto, Simón Marziali y Doña Jovita, además de la excelente actuación de Adrian Maggi y el cierre a toda fiesta con el Chaqueño Palavecino.
Festejando sus 25 años desde la Consagración en el escenario Atahualpa Yupanqui, Mario, Kike y Alvaro Teruel, y Rubén Ehizaguirre compaginaron un recital con un repertorio basado fundamentalmente en su historia. Con el acompañamiento de la gente, que colmó la plaza Próspero Molina, desarrollaron un set de composiciones de la talla de “Tomame”, “Soy como soy”, “Canto nochero”, “Boquita de luna”, “Dejame que me vaya”, “Sin principio ni final”, un combo de serenata salteña con “Canción del adis”, “Rosa boca”´y “No saber de ti”, culminando a todo ritmo con “Soy de Salta”, La yapa”, “Materia pendiente”, “El humahuaqueño”, y el bis con “Te vas”.
Con su habitual extenso concierto, Oscar Esperanza “Chaqueño” Palavecino cerró el festival con sus conocidos temas y el desfile de invitados: Jacinta Condorí, la local Marina González y cantores del Chaco salteño.
Chacareras, zambas, huaynos y coplas del estilo de “Sueños”, “Nostalgias”, “La taleñita”, “Culpable de este amor”, “Cafayate”, “Cuando llora la guitarra”, “Que me olvides tú” y el infaltable “Amor salvaje” poblaron el momento “chaqueñado”.
“Marziali cerca nuestro”, fue el homenaje que crearon Marita Londra, Hugo Scotto, Simon Marziali y la viejita de Traslasierra, Doña Jovita, sobre canciones del querido juglar con piezas como “Ese Manuel que yo canto”, “La Sixto violín”, “Las cuyanas”, con el agregado de la danza del “Celador de Sueños”, el Negro Valdivia y Silvia Zerbini, la “Polka de las orejas”, “Cebollita y huevo” y “Los obreros de Morón”, para coronar su actuación.
Adrián Maggi trajo nuevamente a Cosquín el canto surero como único representante del género y, a pesar de tener la responsabilidad de subir justo antes del Chaqueño Palavecino, cautivó al público con “Argentino hasta los huesos”, “Madre” y “2 de abril”, personal tributo a los soldados caídos en Malvinas.
El cantautor Daniel Altamirano festejó en Cosquín sus 50 años de la revelación del conjunto los Altamirano y revivió temas emblemáticos de su trayectoria: “Serenata del amor callado”, “Que vengan a beber”, “Chaya para un adiós en La Rioja”, y el cierre con su himno “Dios a la una”.

Con graves problemas de sonido, Roxana Carabajal cumplió con su cometido al recordar los 20 años de su consagración en Cosquín con temas nuevos y otros bien conocidos de su tierra, Santiago del Estero: “Cuidar la madre tierra”, “Despierta con el salitral” junto a Pablo Carabajal, “Bombo legüero” en tributo a la Marcha de los bombos, “Zamba del Taricu” con presentación en video de Juan Saavedra, “Chacarera y voz” junto a Franco Ramírez y el final con “Digo la Telesita”.
Tras 15 años de ausencia El Toba regresó a la escena coscoína con “Canta Crespín” y “La refranera”, mientras que el segmento Postales de Provincia estuvo a cargo de Río Negro y su canto del sur argentino.
En la velada se entregaron los premios correspondientes a esta edición: Consagración: El “Indio” Lucio Rojas; Revelación del Pre Cosquín: Guido Encinas; Destacado de los espectáculos callejeros: Rivera Folk, y menciones especiales para Sofía Asís y Abuelo Algarrobo; y Destacado de peñas: Poly Argañaraz.
Párrafo aparte para el Camín Cosquín, galardón máximo del festival para la trayectoria de Daniel Altamirano.
En la noche de “Perfume de Salta” se brindó un tributo a los directores del Ballet Camin, Rodolfo y Osvaldo Uez, y sus 30 años de trayectoria y 25 en el escenario Atahualpa Yupanqui.

 

Cosquín 2019: Noche de chacarera y chamamé

Cosquín (por Luis Digiano, enviado especial).- Bajo el título “Luna que danza” se desarrolló la octava luna del Cosquín 2019 con las actuaciones destacadas del cantautor santiagueño Horacio Banegas, La Callejera, el Dúo Coplanacu estrenando canciones, y el Chango Spasiuk festejando sus 30 años de trayectoria.

Horacio Banegas, quien desde sus inicios demostró ser un cantautor de avanzada tanto en música como en lírica, cumplió su labor impecable secundado por sus hijos Jana en guitarra, el “Mono” Christian Banegas y el aporte de Franco Giovos.

Con un clima festivo eligió un repertorio amplio en el que sobresalieron su clásicos como “Mi origen y mi lugar”, “Huayno de mi infancia”, “Soy de la tierra”, “Guitarra de sal”, “Coplas del quenero”, “Coplas del silencio”, “Semillita” y el infaltable bis con “Hermano Kakuy”.

La agrupación cordobesa La Callejera festejó sus 15 años de carrera de una forma muy especial porque, más allá de entonar composiciones bailables como “La compañera”, “El último sapucay”, y “Soy América”, además le regaló a su público dos momentos emotivos: “Recital a la paz” y “El viejo vals”, recorriendo así el mapa musical del país.

Lo exquisito de la música del litoral se escuchó en el acordeón del Chango Spasiuk, quien regresó a Cosquín para festejar nada más y nada menos que sus 30 años de carrera con su seleccionado de músicos: Diego Arolfo en guitarra, Marcos Villalba en percusión, Eugenia Turovetsky en violoncello y Pablo Farhat en violín. Como aquella vez en que lo presentaran Los Chalchaleros, Spasiuk devolvió el gesto introduciendo a un joven valor de 16 años, Emiliano López, a quien esperamos ver seguido en la plaza.

Pasaron “Tarefero de mis pagos”, “Kilómetro 11”, “Mi bien amada”, “Polcas de mi tierra”, “Pynandi” y el final a toda orquesta con su personal versión personal de “Libertango”, de Astor Piazzolla.

El Dúo Coplanacu, integrado por Roberto Cantos y Julio Paz, volvió a demostrar que con dos buenas voces, una guitarra y un bombo se puede hacer muy buen folklore. Como dijo Paz “esta noche vamos a bailar, pero también a escuchar” y se despacharon con piezas nuevas que conformarán su próximo disco.

“Santigueño soy señores”, “Florcita de cardón”, le dieron pie a los temas nuevos como “Piedra”, “La bolichera”, “La catamarqueña” y su interpretación de “Pachamama”, el tema de Pachi Herrera. El tramo de cierre, al mejor estilo de su recordada peña, llegó con “Coplita de chacarera”, “Camino a Telares” y “La algarrobera”.

La riojana María de los Angeles “Bruja” Salguero trajo todo el encanto de su provincia a lo que le sumó sendos tributos: a los 50 años de “Mujeres argentinas” de Ariel Ramírez y Félix Luna con “Juana Azurduy”, un pequeño regalo de lo que será su nueva producción, y el recuerdo de Don Alfredo Abalos con la zamba “Dejame estar”, de Cacho Valles.

Y la fiesta continuó con invitados de lujo: Micaela Chauque con “Ella baila sola”, “Sol de los Andes” con Bruno Arias y la frutilla del postre con la presencia en escena de la ascendente agrupación rockera Eruca Sativa, con “Amor ausente”, y todos juntos en “Cuando tenga la tierra”, en espectacular conclusión, que mereció el bis que el público pedía, pero que los conductores no le brindaron.

El Homenaje a los 30 años de la consagración de Zitto Segovia en Cosquín fue protagonizado por su hijo Lucas, quien recibió una plaqueta recordatorio de manos del intendente municipal Gabriel Musso. Secundado por Joselo Schuap, Bruno Arias y Coqui Ortiz, rememoró algunos hitos de su padre como “Cacique Yatán”, “Knocaut González” y “El Cristo de los villeros”, entre otros. La música chucana de Traslasierra estuvo representada en su joven exponente José Luis Aguirre, quien le dedicó un tema a Doña Jovita, una chacarera para las mujeres guerreras y otra para la “Tía Rosa”.

La luna culminó con el dúo santiagueño Orellana-Lucca que le puso el color de la chacarera recordando piezas de sus 20 años de trayectoria combinando temas de sus álbumes “Alma maternal”, “Habitantes de mi tierra” y “Hermanos”. Completaron la octava velada un homenaje del Ballet Camin, dirigido por el profesor Rodolfo Uez, con los bailarines fundadores de la escuela de danza de 30 años de trayectoria, y los ganadores del Pre Cosquín en los rubros solista instrumental, Lezana Revoredo, y tema inédito, “Provinciano”, en la voz del joven Nicolás Jofré.

 

Cosquín 2019: Pedro Aznar fue la gran figura de la séptima luna

Cosquín 2019 (por Luis Digiano, enviado especial).- Con su mixtura de folklore y rock, Pedro Aznar fue la gran figura de la séptima luna del Festival Mayor de Folclore de Cosquín en una velada que también tuvo como protagonistas a Raly Barrionuevo y su “Niña de los andamios”, a La Charo, el chileno Nano Stern y a Yoel Hernández, desde el sur argentino.
Ante una Plaza Próspero Molina casi completa en el inicio del encuentro coscoíno, Aznar le brindó un emotivo tributo a referentes del canto latinoamericano como Chabuca Granda con “Que he sacado con quererte” y Víctor Jara con “Deja la vida volar”, para luego seguir con la “Zamba del carnaval” del Cuchi Leguizamón, “Romance de la luna tucumana” de Atahualpa Yupanqui y “Mientes”, recordando su juntada con Charly García en “Tango 1 y 2”. Fue el único artista al que se permitió un bis y para éste eligió, en comunión con el público que lo ovacionó, compartir “La baguala”, sólo con su caja.
La presencia femenina llegó de la mano de La Charo con un homenaje a Mercedes Sosa, con particulares versiones del repertorio de la querida “Mecha”:  “La maza”, “Razón de vivir”, “La colina de la vida” y “Celador de sueños”. Esperamos escuchar más de esta propuesta que la cantante está grabando, por propuesta de Fabián Matus, hijo de Mercedes, y que verá la luz a mitad de año.
“Vení, bailá, volá” fue el leit motiv de la agrupación de folklore inclusivo, Los Piantao, que mostraron cuadros de baile y canto inspirados en el Himno a Cosquín emocionando al público con su despliegue talentoso y colorido.
Integrante de tercera generación de juglares chilenos, Nano Stern fue el único artista internacional que presentó la grilla de Cosquín. Con la inigualable participación del virtuoso músico tucumano Manu Sija, el cantautor y multinstrumentista interpretó: “La puta esperanza”, “El vino y el destino”, “Nube”, un homenaje a Víctor Jara con “Lo único, lo tengo” y como frutilla del postre, “Festejo de color”, con Pedro Aznar,  y “Carnavalito del ciempiés”, con Bruno Arias.
Otras familias que festejaron fuerte en la velada fueron Los Pacheco y Los Duarte, unidos en la Cantata del Norte Cordobés, con la chacarera homónima de Ica Novo que pinta su paisaje y la “Chacarera de las piedras”, en recuerdo de Don Ata, cuyos restos descansan en el Cerro Colorado.
La “Patagonia también es argentina”, defendió Yoel Hernández haciendo quedar muy bien al sur de nuestro país con su claro mensaje, ilustrado con “La bronca de Painefil”, “Niña sur”, “Mi tierra mi prisión” y “La banderita de mi escuela” escrita especialmente para su escuela chubutense.
Impecable el power trío de Presenta Trío, mixturando folklore, rock de guitarra distorsionada y tango, que parecía el gran ausente del festival, con “Nada”, “La alejada” y el “Carnavalito del duende”.
Tras un comienzo acústico en el que Raly Barrionuevo compartió temas con Milena Salamanca, y los chilenos Nano Stern y Miloska Valero, el cantautor hizo hincapié en su más reciente obra “La niña de los andamios”. Recorrió “Piedra y camino”, “Las torres de sal”, “El cigarrito”, “Mis esfera de cristal” y “De mi madre”, dedicados a sus padres, “Mujer de sal”, “Seremos agua”, “Melodía viajera”, “Zamba y acuarela”, “Somos nosotros”, “Ey paisano” y “Chacarera del exilio”, entre otros.
La habitual apertura del Ballet Camin con su tributo a sus ex bailarines, entre los cuales se encuentra el director de programación del festival, Luis Barrera, y la jefa de prensa, Mariel Arriaga, con la voz de Cristian Rodríguez de fondo; los ganadores del Pre Cosquín, Dúo Vocal Barrón Tévez (sede Moreno) y Mauro Dellac en Malambo Individual (sede José C. Paz), y las Postales de Provincia de  San Luis, con el recuerdo a los grandes poetas de su tierra, y Mendoza. con la actuación estelar de los históricos Trovadors de Cuyo, completaron la fiesta.