Y una vez volvimos al triunfo

 
Y ahora quien nos para, diria el hincha mas mentado.
Parece que después de tres derrotas, los muchachos de Duró parece que se pusieron las pilas y dijeros “ah, esto es Témperley, no Defensores tenemos que salir adelante y nos regalaron dos victoria consecutivas frente a Gral. Lamadrid y Villa San Carlos claro el más crítico dirá, mirá a quien le ganamos, no importa muchachos en la situación nuestra donde el promedio no es nuestro mejor aliado, seis puntos son lo importante y después a seguir sumando.
Mariano Campodónico volvió al gol, Medina cumplió 90 minutos con la valla en cero y el equipo, asi que volvió el gasolero al triunfo y es es lo que sirve. Que el equipo recupere la mística que siempre tuvo y es por eso que ahora más que nunca, pensar para adelante en Armenio el próximo partido y sumar de a tres.
Debemos volver a aquellos tiempos cuando perder en nuestro estadio era cada una utopia para el rival, volver a ser Témperley, el equipo que en dos oportunidades pisó el fútbol grande como se decía antes, el “de los domingos”, ahora ya no se cumple porque se juega todos los dias y cualquier torneo.
Se armó un equipo para campeonar, para ver si se puede llegar al Nacional “B” y volver a soñar en grande, los hinchas lo merecemos, volver a aquellos tiempos, aún hoy gracias a Dios se mantiene de que multitudes acompañan al equipo que hizo que alguna vez se la reconociera como una de las hinchadas mas grandes de la divisional, dejando muy atrás a los innombrables de Lomas de Zamora y el grito de “dale dale cele” o ” y ya lo ve, y ya lo ve, es el glorioso Témperley, retumbre en todo el planeta.
Vamos cele todavía, vamos por mas triunfos: Campodonico, Guiñazu, Manzanares, Pablo González, De Muner, Witoszynski, Rial, Souto, Carreira, en fin todos, vamos arriba a ganar y vestir orgullosa esa camiseta llena de gloria que alguna vez vistieran nuestros ídolos como el Alejo (Escos), Biondi, Di Bastiano, el querido y recordado mudito Cassé, Janín, Deudadeta, Vitulano, Aldape, Guaita, y tantos otros que llenaron de orgullo el pecho celeste y el corazón latiendo fuerte con los goles de Corbalán o Patti, el camino es largo y arduo, pero la pena intentarlo, vamos cele carajo, que nosotros estamos siempre, en las buenas y en las malas.
 
Luis Digiano

OTRO TRAGO AMARGO

Una mas y ya son tres las derrotas, porque cuando este campeonato pensábamos que viendo los refuerzos y la contratación de un técnico bien conocedor de la divisional como Guillermo Duró, no íbamos a sufrir, pero primero fue la derrota con Platense, luego Morón y ahora como si fuera poco y como no hay dos sin tres como dice la regla, también perdimos con Sarmiento de Junín y en casa en el glorioso estadio Alfredo Beranger, que hasta hace algunos años cuando era difícil ganarnos, se había convertido casi en el cementerio de los elefantes de Témperley, porque ahí caian los grandes como le dicen a Colón, pero eso parece que quedó en la historia.
Después de un torneo pasado pésimo, donde no sólo hicimos la peor campaña de los últimos tiempos que nos dejó muy mal parados en el promedio del descenso (muy comprometidos sino comenzamos a ganar), creíamos y ya no hablo como periodista sino com o hincha que tiene la celeste en el pecho y que no se olvida de viejas glorias como Janin, Valentukoni, Escos, Magalahes, Biondi, De Marta, el inolvidable mudito Cassé, Di Bastiano, Patti, otro que ya no esta entre nosotros como Hernandorena, el pachorra Ortiz, Bazán Vera, y ni hablar de Hauche (estuvo el último sábado en la cancha), Maxi Nuñez, Pablito Campodonico o Gastón Aguirre, que tiene bien arragigado aquel concepto de “gasoleros”, porque gastó poco y andaba mucho, con los ascensos del 74 y del 82, sobrevivimos a una quiebra terrible y defendimos la institución con uñas y dientes y como el ave feniz, resurgimos entre las cenizas de la C, por eso es que muchachos vamos para adelante, piensen en esa gloriosa camiseta que no cualquiera puede usarla y por favor Duró hace un replanteo del fútbol que querés, porque no me olvido que dirigiste en un momento a Defensores de Belgrano y que junto con Lunatti y el impresentable presidente de ese equipo (amgios de los innombrables lomenses), nos metieron el perro y nos dejaron afuera de una posibilidad de ascender.
Por eso y por mucho mas, jugadores que llegaron este año como Ciavarelli, Macalik, Perassi, Patrico González, De Muner, Marclay, Mariano Campodónico (mejor que juegues mas y no hables tanto como cuando jugabas en Belgrano de Cordoba), Keosseian y Caampomar, junto a los que se quedaron del último equipo como Medina, Molina, Souto, Witozsynski y De Bértoli, a ponerse las pilas bien cargadas porque vestir la camiseta celeste no es joda, hay que ganarse un lugar y sino ya saben que tienen que hacer, al igual que Duró, porque sino tengo que ser claro en pensar que Témperley debe tener un técnico que sea del riñón del celeste, como un Magalahes, Finarolli, Biondi, Barrella, Céspedes, el flaco Vivaldo (que creo que no debería haberse ido) y algunos mas, que sabemos sienten el sentimiento que solamente uno puede llevar en el corazón al grito de “Témperley, Témperley…” o el “gasolero gasolero…” que retumba en todo el sur del Gran Buenos Aires, por algo somos una de las hinchadas más numerosas y el año pasado obtuvimos a pesar de la opaca campaña un octavo puesto en la convocatoria de clubes del ascenso.
Estas líneas sirven como reflexión para comenzar el blog que tendrá mucho mas, como por ejemplo curiosidades celestes de todos los tiempos, alguna nota, comentarios y reflexiones porque como bien dice el proverbio pero arreglado para nuestro lado: el que quiere celeste, que se acerque….siempre vamos a estar vos viejo y querido Témperley.
Vaya como regalo de este inicio bloguero celeste, alguna estrofa de una zamba que supe componer allá por el año 77 cuando cursaba mi cuarto año en el colegio Saint de Témperley y soñaba con un destino de cantor y no podía dejar de dedicarle al celeste una canción.
Decia algo así en el estribillo de la “Zamba para mi celeste querido”
“…canto de esperanza, con el descenso al costado
No dejemos de quererlo, celeste idolatrado”.
Y el comienzo con “Esta zambita que canto
Llena de luz y color
Para mi celo querido
Que llevo en el corazón”.
Luis Digiano