MDQFest 2015: El cadáver de Evita en clave peronista y rockera

Festival Internacional de Mar del Plata

El cadáver de Evita en clave peronista y rockera

WP_20151031_006 (2)“La primera tentación fue acudir a lo grotesco, pero quise hacer una crónica histórica de los hechos objetivos que son relativos como descubrí haciendo la investigación. Cada uno la cuenta a su manera, de acuerdo con sus intereses. Es mejor que la historia la estudiemos, esto no es periodismo y por eso decidí hacer cine, volcarme a un universo onírico y no traicionar los hechos indiscutibles, de los que, a lo mejor, no sabemos los detalles. Esa elección estética me parece más polémica que lo político”. Así presenta Pablo Agüero a “Eva no duerme”, que participa en la Competencia Internacional.
Con él estuvieron presentes varios actores, siendo los más conocidos Ailín Salas y Daniel Fanego, quien personifica al general Aramburu.
Para el actor, “Es una gran película que me conmovió, sobre todo en estos tiempos en que se habla de la grieta. Es un gran trabajo de Pablo. Creo que hizo una película rockera y peronista (risas). Fue difícil meterme en la piel de un sujeto tan detestado”, es que el filme trata sobre el cadáver de Eva Perón utilizado como botín de guerra por unos y otros durante los 25 años que abarca la trama.
Agüero cuenta con el mexicano Gael García Bernal, el español Imanol Arias y el francés Denis Lavant en roles claves: “Salí a buscar rostros conocidos porque quería dejar de lado lo específico y ver si trataba de convertirlo en una parábola universal tipo Bella Durmiente más allá de la cuestión partidaria con la idea de la persistencia de una voz que no se puede apagar. Cada personaje es una red de referencias que van a tener un eco en el inconsciente colectivo”.
El filme fue dado a conocer en San Sebastián y en Toronto formó parte de una sección experimental. “Me llamó la atención que en Canadá también se sintieron identificados”. En cuanto a la producción, Agüero cuenta que se trató de “Un vía crucis de 7 años, con muchas escrituras, planteamientos y búsqueda de financiamiento. Escribí escenas que no están y decidí que había cosas sórdidas que no había que mostrarlas, como las del Brujo. Y decidí tres personajes desde el punto de vista de los enemigos era lo ideal, pero yo quise generar ambigüedad, que no sea de propaganda. Quise evitarlo, aunque mi heroína sea Evita”.
Fanego agrega que “Pablo es bastante hinchapelotas mandando mails extensos y comunicándose por Skype por lo que él quería que fuera el personaje. Por suerte ya nos conocíamos de ´Salamandra´ y eso permitió que fluyera. Me interesó estar en la caída de este sujeto”, se refiere a Aramburu, “En esa época se lo vislumbraba como el hombre que podía unir a los argentinos. Tenía cierto prestigio social y político y fue secuestrado por Montoneros. Leí unos reportajes para ver cómo era su personalidad, su posición política, y se mostraba muy optimista con que la argentina formase parte de la Alianza para el Progreso… que luego descubrimos que se trataba de una delegación de torturadores”.
eva no duermeEl resultado: La primera y más obvia lectura de “Eva no duerme” es que, en pleno período eleccionario, puede pasar como cine de propaganda. Tiene muchos elementos para hacerlo, tanto en diálogo como en el uso del archivo y de la iconografía, y hasta en algunos paralelismos que van surgiendo a medida que avanza el relato.
La segunda es que, más allá de la ideología que se profese, es una obra que se ve con interés. El tema histórico presente y firme para la polémica, las buenas actuaciones, y la prolija utilización de sonido e imagen lo confirman.
Dividida en tres cuenta el periplo del cadáver desde 1952 cuando fallece Eva Perón. La acción nos traslada tres años más tarde con el embalsamador, justo cuando el movimiento peronista se derrumba y un nuevo golpe de estado sacude al país. Poco después toma la posta un coronel francés que debe trasladarlo después de haber sufrido vejámenes. En el segundo tramo, en 1969, Aramburu es secuestrado por montoneros que quieren saber la locación del cuerpo, al tiempo que los militares están negociando su devolución a Perón. El último episodio se refiere a cuando Eva regresa al país y encuentra su morada ¿final? en el cementerio de la Recoleta. Allí se dirige un marino (¿Massera?) para sacarla y enterrarla quién sabe dónde.
Sin embargo, la vedette no es Eva si no la cuidada puesta en escena y la fotografía que realzan los tramos de ficción frente al material de archivo que, a veces, peca por convertirla en un documental.

MDQFest 2015: La cabra, el aborto y los tipos malos

Festival Internacional de Mar del Plata

Segundo Día: La cabra, el aborto y los tipos malos

WP_20151031_002La primera película que se presentó en la Competencia Internacional es “Koza”, de Iván Ostrochovský. Documentalista, se trata de su primera ficción, el realizador se presentó en el mismo inglés cerrado con que se desarrolló toda la conferencia.
“No es un filme para la mañana a las 9”, se disculpó entre risas, “Al principio lo pensé para un documental, pero al escribirlo se fue transformando. Peter Baláž, el boxeador protagonista, es un amigo mío de la vida. Años atrás tuvo que enfrentarse a si su mujer abortaba o no, esa parte de la historia es real. Pero el tipo malo, el manager, no quiso participar. Peter tiene 40 años y no está en buena situación. El no puedo estudiar y todavía tiene que boxear y como pertenece a la comunidad gitana aunque lo ayudé a encontrar un trabajo, eso no está bien visto. Queremos que la distribución de la película lo ayude. En la vida real tiene dos hijos”.
Así resume Ostrochovský la trama de su pseudobiodocumental sobre Baláž, ambientado en una zona inhóspita de Eslovaquia, donde la nieve y la pobreza conforman un personaje más.
“El cameraman también es fotógrafo. Me encanta su trabajo. Primero elegimos las locaciones y así escribí el guión porque con actores amateurs sabíamos que no se podía hablar demasiado”.
En cuanto a los intérpretes, “Vimos una película checa sobre boxeo porque nos interesaba el actor, pero era divertido y no era eso lo que queríamos. El que al final es el tipo malo es un antiguo compañero de escuela, que es de Montenegro. Lo convencimos diciéndole que todo lo que tenía que hacer era sentarse, fumar y poner mala cara”.
Ostrochovský admite que Baláž, como boxeador profesional no es bueno, pero “queríamos dramatizar el tema. En la realidad el manager actual lo llama y le dice que tiene que boxear en Londres, por ejemplo, y toma un avión, más o menos cada tres meses. No se puede boxear cuatro veces en una semana como en el filme. Pero la gente que vive en la pobreza no tiene tiempos para situaciones morales”.
“Personalmente no me gusta el boxeo y nunca antes había estado en una pelea. Sería fácil poner música y hacerlo atractivo, pero cuando estaba allí me parecían tristes y absurdas y fue eso lo que tratamos de mostrar en la película”.
“Al tono trágico sabemos que había que encontrarle algunos momentos livianos y no era fácil. Peter es un tipo divertido. Todo filme necesita luces”.
El supuesto entrenador que Baláž tiene en “Koza” es Ján Franek, quien ganó una medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Moscú. Ahora es un homeless en mi ciudad y su situación es peor que la de Peter, pero él nunca lo entrenó a Peter en la vida real. Como todo en la película es 50/50”.
“Nos llevó cinco años hacer esta película con fondos de la televisión y cine de la República Checa y de Eslovaquia. Lo bueno es que en ese tiempo los protagonistas aprendieron a actuar y yo a dirigirlos. Tuvimos que filmar de nuevo todo lo del primer año porque los personajes estaban mejor construidos”.
“Ya que sabíamos que no íbamos a tener mucho dinero para filmar trabajamos con un equipo de seis personas y una cámara. Fue un rodaje muy largo y fue bueno no tener estrellas porque hubiera sido muy caro. Buscaba una sensación similar a la que me provocaban las fotos del camarógrafo. No teníamos dinero para las luces y usábamos la luz natural o de ambiente y paneles para las caras”.
kozaEl resultado: Koza significa cabra en eslovaco y es el apodo del boxeador que se enfrenta a un dilema: su mujer está embarazada y quiere abortar. Necesita 400 euros y vive de la chatarra que vende. Su comprador es, a su vez, su corrupto manager, un hombre que no duda en explotarlo y en llevarlo al límite.
No estamos ante “Rocky”. Koza se debate entre lo que le pide su mujer y su deseo de ser padre. Al mismo tiempo lo rodea una lastimosa realidad y un clima que no le deja respiro. Mientras que la falta de escrúpulos de su manager y las continuas derrotas marcan el derrotero sin fin de su vida, tampoco se redime con sus acciones.
Hombre limitado, es partícipe de un robo, se deja usar y hasta recibe los insultos de un entrenador que ha conocido mejores épocas. Estoico, con su objetivo en el elusivo dinero que ganará por las peleas y con serios problemas de salud, Koza muestra un panorama desolador. El hombre es el lobo del hombre y la solidaridad está tan ausente como el calor del sol.