Cosquín 2019: Nombradores del Alba y Mario Alvarez Quiroga hechizaron la noche

Cosquín (por enviado especial Luis Digiano).- Los Nombradores del Alba, que integran Facundo Toro junto a Nacho y Daniel,  Mario Alvarez Quiroga, el festejo de los 25 años de Los Guaraníes, el violín mágico de Néstor Garnica y el cierre chayero de Sergio Galleguillo con múltiples invitados, fueron los hechos sobresalientes de la tercera luna coscoína del Festival Mayor de Folklore de Cosquín.

Facundo, Nacho y Daniel, secundados por un seleccionado de músicos, desarrollaron un concierto donde reunieron composiciones emblemáticas de los recordados Nombradores del inigualable Daniel Toro, y de los siempre presentes Cantores del Alba.
Eligieron para su set piezas claves del repertorio popular como “La muerte del carnaval”, “Chacarera del rancho”, “Zamba”, “Para ir a buscarte”, “Lamento mataco”, “Zamba para olvidarte”, y un reconocimiento al querido Guillermo “Fatiga” Reynoso (Bombisto de Los Manseros Santiagueños que se nos fuera al universo folklórico celeste) con el estreno de “Corazón de ceiba”, una bellisima pieza.
Para el final prepararon la sorpresa de invitar a los cordobeses Calegaris para juntos regalarles al entusiasta público que no dejó de vivarlos, “La parranda”.
El regreso de Mario Alvarez Quiroga luego de 7 años de ausencia protagonizó un recital inolvidable e impecable en el cual mixturó temas nuevos que formarán parte de su nuevo disco, junto a clásicos de su extensa trayectoria como “Jujeñito”, “Identidad santiagueña” y el solicitado himno “Penas y alegrías del amor”.
Pero además también le rindió un sentido homenaje al querido “Fatiga” Reynoso con la composición “Viejo bombisto de ayer” para la emoción de todos los presentes.
Los Guaraníes con su estilo bien personal iniciaron los festejos de sus 25 años de trayectoria con un compilado de temas que los vienen acompañando a lo largo de su carrera como su versión de “La saeta” de Joan Manuel Serrat, lo mismo que las “Carpas de Salta” con toques más de reggae, el final con “Soy el aventurero” en donde se destacan las potenciales voces de Fabián Medina y Alejandro Ontivero, que se suman a sus fundadores Martín Rodríguez y Cristian Oses.
Pero el inicio del festival, y luego del Ballet Camin y su tributo a la memoria de Don Santiago Ayala “El Chucaro” y Norma Viola, fundadores del mítico Ballet Folklórico Nacional, fue con el duende del violín de Néstor Garnica a 15 años de su consagración en Cosquín, abriendo el fuego con una selección de chacareras, zambas como “En pampa de los guanacos”, el romance con “Ya me voy” y “Corazón vuela”, uniendo la “Chacarera del rancho” con “El olvidao”, y el final con la “Chacarera del violín” dedicado especialmente para los bailarines.
Una muy buena propuesta para la revelación del Pre Cosquín fue la presentación de los santiagueños Suenan Voces de Santiago del Estero quien son ganadores del rubro “conjunto vocal”, deleitando a la Plaza con “Cenizas” de Jorge Milikota, con la que recordamos al querido cantor Alberto Oviedo, fallecido ya hace algunos años.
Miguez-Barboza con los relatos del locutor y conductor Rony Vargas fueron quienes trajeron la música de Cuyo a esta tercera luna festivalera y festejando sus 50 años de la revelación en el festival. Postales de provincia en esta oportunidad representada por músicos, cantores y danza de La Rioja conformaron una narración musicalizada del nacimiento de la provincia. Los juninenses Los Gringos, quienes fueron Destacados Callejeros 2018,  mostraron lo suyo con su creación “Contraseña” y el “Recital a la paz” de Horacio Guarany. Tras ellos subieron Coco Gómez junto a la Incendiada trayendo a Cosquín la fiesta de la chacarera del monte chaqueño y los colores de su tierra.
Y, el final fue a pura albahaca, harina, espuma y aloja algo a lo que nos tiene acostumbrado Sergio Galleguillo y su grupo, convirtiendo escenario y plaza en la fiesta de la chaya riojana que se revive en febrero en La Rioja. A él se sumaron, teniendo su lugarcito también sobre el Atahualpa Yupanqui, Emilio Morales, Los  Caldenes, el Duende Garnica y la riojana Camila Molina, finalista de “La voz argentina”.

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Cosquín 2019: Folklore enamorado en la segunda luna coscoina

Cosquín (por enviado especial Luis Digiano).- Luciano Pereyra y Destino San Javier le pusieron la cuota del “Folklore enamorado” a la segunda luna coscoína, mientras que Canto 4 comenzó a festejar sus 20 años de carrera, Peteco Carabajal hizo un repaso de su historia para luego dar paso a su nueva propuesta, Riendas Libres, y el toque de distinción de música latinoamericana y de proyección fue brindado por Dos Más Uno.
Luciano hizo gala de su espectáculo con una recorrida por sus 20 años de trayectoria con temas clásicos como “Me gusta amarte”, “Perdóname”, “Yo no te puedo olvidar”, “Chaupi Chaupi corazón”, “Y así así”, hasta llegar a “Como tú” con el coro todo el tiempo de sus seguidores.
Destino San Javier le puso su “Instinto”, título de su segundo CD, al recordar a sus padres que conformaron el trío San Javier, en las figuras de Pedro Favini y Pedro Ragone con canciones emblemáticas de la talla de “Sin ti no valgo nada”, “La Oma”, “Calle angosta” y “15 primaveras”, con un estilo bien personal.
Los hermanos Marcelo y Hugo Dellamea junto a la percusión de Ariel Sánches le dieron un toque de distinción a la velada de Punilla con su proyecto Dos Más Uno y exquisitas versiones de “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, “Amarraditos” y “La pomeña” demostrando que el legado del irrepetible Chango Farías Gómez sigue más vivo que nunca.
Mientras que en el cierre de la segunda y festiva luna coscoína, Peteco Carabajal fue el gran protagonista. Primero con un set sólo con su guitarra desarrollando un repertorio de ricas composiciones de todas sus etapas, desde Santiago Trío hasta su momento solista, pasando por Los Carabajal, los Músicos Populares Argentinos (MPA) y La Juntada con el dúo Coplanacu y Raly Barrionuevo.
De esa forma y con un clima íntimo propio de un guitarreada familiar santiagueña entonó: “A mis viejos”, “Memorial de los patios”, “El embrujo de mi tierra”, “Voy andando”, el emotivo “Como pájaros en el aire”, “Perfume de carnaval”, “Desde el puente carretero” y “Déjame que me vaya”.
En la segunda parte de su concierto mostró su nueva propuesta, Riendas Libres,  compartida con sus hijos Homero Carabajal en guitarra, y Martina Ulrich en percusión, con el agregado de la violinista Natalí Giffi, presentando los temas de su álbum “El amor como bandera”, poblado de chacareras, zambas, huaynos y escondidos.
Los salteños Canto 4 (Iván, Facundo, Juan y Rodrigo) comenzaron en el escenario Atahualpa Yupanqui a festejar sus 20 años de carrera con una recorrida con algunos clásicos de su vasto repertorio en donde no faltaron “Sombra herida”, un potpurrí de zambas con “Carpas de Salta”, “La arenosa” y “Salta de ayer”, el estreno de “Tanto te quiero”, y el final a todo ritmo con “Vienes y te vas” y “Entra a mi hogar”, con el público de pie que se quedó pidiendo un bis que no llegó.
Una muy interesante propuesta descubrimos en esta segunda luna con la presencia en escena de la santafesina Julieta Marucco, dueña de una voz bien personal, quien más allá de interpretar algunas de las composiciones de su álbum debut, también le brindó un sentido homenaje a la malograda y recordada cantora Tamara Castro con la “Zamba de amor en vuelo”, del poeta Jorge Milikota.
El ciclo “Postales de provincia” estuvo representado por la provincia de Tucumán con cantores y músicos populares de la talla de Coqui y Adrián Sosa, sobrinos de la irrepetible Mercedes Sosa a quien le brindaron un merecido homenaje a diez años de su paso a la inmortalidad con clásicos de la “negra”, y la Delegación de Santa Cruz con el lema “Hay una tierra más allá del Colorado”.
Completaron la velada el crédito coscoíno Gabriel Macías y los ganadores del Pre Cosquín: Camila Nieves de la sede Crespo, Entre Ríos en el rubro Solista Vocal Femenina, y la pareja de baile estilizada compuesta por Dolores Ardua y Jorge Gastón Vázquez, de la sede Lomas de Zamora.
Párrafo aparte para el Ballet Camin que dirige el profesor Rodolfo Uez, que en esta oportunidad, además de ponerle su personalidad a la danza en el Himno a Cosquín, compartieron una zamba con ex integrantes de la agrupación en el 30° cumpleaños del inicio de su carrera.