“Child’s Play”: una remake que tiene más make que re

Llega a los cines la versión 2019 de Chucky, el muñeco maldito, pero con la particularidad de llamarse “Child’s Play” y de intentar con la continuidad inusitada de exprimir hasta el último jugo de rememorar las viejas épocas del terror y emularlas nuevamente. Ya la onda vintage de revolver el pasado en las películas no estaría funcionando, o si…

El rol más importante quizás, es el del humor y la realidad del asunto, ya que el muñeco entrañable cobra vida por fallos técnicos de su tecnología motriz y cognitiva, sin la necesidad de contar con hechos paranormales o religiosos. Estos dos puntos, son quizás lo más fuerte del film, que con una violencia algo PG-13 no termina de conectar con la intención, y parece meramente una versión remasticada de una de las mejores obras del terror.
El nivel de sátira y bizarreada en las muertes ayuda a que el film sea más entretenido y la emblemática voz de Mark Hamill dándole vida a Chucky.
Gabriel Bateman en su papel como Andy cumple con su cometido, y caemos en la cuenta del rol sarcástico de llamarlo como el dueño de Woody de Toy Story, le da el toque a la ocasión.
En sus tintes tan retorcidos, “Child’s Play” no se presenta como la opción obvia a una remake, agregándole tonalidades más personales, originales y adecuadas a la época, aunque le falten algunos detalles para poder sobresalir de la manera esperada, sobre todo teniendo en cuenta como usaron de marketing que saliera, la ya mencionada, Toy Story 4 al mismo tiempo que este film.
A los fans más radicales y acérrimos de la saga, dudo que este reboot los termine de enganchar, pero a los demás que quieran divertirse un rato y no teman a la inversión que es ir al cine hoy en día, puede que la pasen mucho mejor de lo que creen.

Puntaje: 6,5/10

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Annabelle III: no hacía falta que volviera a casa

Admito que en un momento me mareé, sobre todo teniendo en cuenta el rol de Patrick Wilson en la saga de “Insidious / La Noche Del Demonio”, pero bueno, desde que se creó este universo cinematográfico (y van…) de terror con “The Conjuring”, en los que el ya mencionado Wilson y Vera Farmiga toman la piel de Ed y Lorraine Warren (N del Ed: que en paz descanse, se dedicó esta película a su memoria), dos demonólogos y exorcistas en la vida real, que sus historias inspiraron estas películas. Habiendo dado esta introducción, tuvimos la chance de ver la tercera entrega de Annabelle, llamada “Annabelle III: Annabelle Comes Home”, que queremos creer que es la última de la muñeca demoníaca.

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Primero y principal, no entiendo el por qué de la elección de que sea apta para mayores de 18 años. Una incógnita que realmente me sorprende, ya que después de ver el film, el cual ya de por sí es el más flojo de la saga, nos damos cuenta que no pasó prácticamente nada. Esto no se entiende ahora, así que les recomiendo que lean más abajo.

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Centrada explícitamente luego del final de la segunda entrega, los Warren deciden alojar al espíritu de Annabelle en su casa, en donde hace su aparición McKenna Grace, quien hace de Judy, la hija del matrimonio. Teniendo el don de su madre de ver cosas del más allá, la pequeña se convierte en protagonista rápidamente.
Con la excusa de un viaje, Judy queda bajo el cuidado de Mary Ellen, encarnada por Madison Iseman, que junto a su amiga Daniela (Katie Sarife), una joven traumada que se culpa por la muerte de su padre, cuidan a la niña.
Y ahí pasa lo clásico de siempre. Daniela queriendo contactarse con su papá fallecido, irrumpe en la habitación de los Warren LLENA de aparatos demoníacos, espíritus, maldiciones y etc, y desata la maldad de Annabelle, que despierta a varios de sus compañeros de habitación. Si, si se acuerdan de la peculiar escena de “The Cabin In The Woods” en la que bajan al sótano y prácticamente eligen su muerte, es exactamente así.
Por eso, en la casa, comienza a haber avistamientos de casos de los Warren que sirven como buenos easters eggs, mucha maldad dando vueltas,screamers que a esta altura ya no asustan a nadie, casi nada de sangre que al final son ilusiones y listo, a contener el mal nomás con los poderes de Judy y a dejar a Annabelle nuevamente en su cajita que claramente dice NO ABRAN ESTA PUERTA, pero se abrió igual.
¿Así o más claro?
La tercera parte de Annabelle deja muchísimo gusto a poco, siendo solo la primera entrega la única que realmente vale la pena. Veremos como seguirá este “universo”.

Pesadilla Al Amanecer: Rusia haciendo lo que Estados Unidos… hace

“Quiet Comes The Dawn”, y la premisa del cine de terror europeo intentando destronar lo hecho este año por el país norteamericano que tanto nos tiene acostumbrados a liderar las salas de cine del globo.

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Viniendo de un país como Rusia, la historia del género de ese país viene muy bien secundada por films como “Viy” (1967), “Las Difuntas Hijas” (2007) o “Phobos” (2010), y en el caso de “Pesadilla Al Amanecer”, tenemos un estilo norteamericano, pero con fuerza y trama europea, destinado a públicos masivos y sin tanta vuelta de tuerca en el guión, con sustos bien introducidos y algún que otro momento de incomodidad digno del terror psicológico.

Pavel Sidorov, su director, se encargó de darle justamente este tipo de matices, y teniendo a Aleksandra Drozdova y Oksana Akinshina como protagonistas para dar vida a esta nueva intromisión del costado más enfermizo del cine contemporáneo.

La trama tiene reminiscencias a Stephen King, con la alegoría de sueños lúcidos colectivos que inducen a retorcidos cambios de personalidad que llevan a desesperadas medidas, pero la realidad, es que la trama se vuelve incoherente, vacía, con buenos factores de susto pero sin potencia en la historia, lo que la vuelve insulsa e ilógica, dejando gusto a poco pudiendo haber tenido en cuenta el explotar más a los personajes y el rol del monstruo que nunca aparece.

Como intento cuenta, pero en lo demás… agua.

Godzilla II: un rey con gusto a poco

Tuvimos la chance de presenciar los acontecimientos de “Godzilla II: King Of Monsters”, una película que por todo los parámetros que encapsulan el Titan Universe, un nuevo universo cinematográfico que hasta ahora tenía meramente en sus filas a “Godzilla I” y “Kong: Skull Island”, a quienes esperamos el año que viene se enfrenten en lo que será una batalla épica.

Pero bueno, vamos a lo que nos concierne, 5 años pasaron desde su predecesora, y si bien se cuidan algunos personajes del primer film, reboot número 4 si no me equivoco de la magnífica criatura Gojira, rey de los Kaijus, hay un borrón y cuenta nueva en cuanto a humanos por los cuales empatizar.

Desde el primer segundo, la trama es algo intrincada y agarrada de los pelos, dejando ver a un villano enfundado por el gran Charles Dance, que lejos de ser un nemesis, es simplemente un eco terrorista al cual nunca se le termina de dar el papel necesario para brillar, porque, seamos claros, lo que más importa es ver a los monstruitos en acción.

Y antes de retomar con la historia, debo decir que en cuanto al CGI, hay varias circunstancias que dejan con gusto a poco, los diseños de Ghidorah, Mothra, Godzilla y Rodan son increíbles, pero hay momentos en los que se dista mucho de la realidad en cuanto a su interacción con el entorno, sobre todo con Ghidorah, pero bueno, gajes de un gamer retirado fanático de las resoluciones y los titanes.

Volviendo, Millie Bobbie Brown, Eleven de Stranger Things, tiene como padres a Kyle Chandler, que ya se las vio con un King Kong más enano en la versión de Peter Jackson de hace más de una década, y a Vera Farmiga, que ya se hartó de pelear contra muñecas diabólicas, monjas siniestras y más en los últimos films de terror del momento. También nos encontramos con un Ken Watanabe magistral dando su vida por nosotros (SPOILER ALERT), reencontrándose con Zhang Ziyi después de tantos años de “El Tigre y El Dragón”, además de un Thomas Middleditch que hace lo mismo de siempre.

En fin, en cuanto a la trama, se hace agua, con idas y vueltas, contradicciones, malas decisiones y destrucciones de ciudades como si fuesen papel, “Godzilla II: King Of Monsters” termina dejando un gusto a poco, con muy buenas animaciones, pero poca empatía, lo que hace que pierda fuerza desgraciadamente. Veremos qué deparará el futuro de este universo y lloramos el fallecimiento de Mothra. MD

La Maldición de La Llorona: La Leyenda Llega Al Cine

Si tenemos que hablar de buenas películas de terror en los últimos años, nos alcanzan meramente los dedos en las manos para contabilizarlas. Se disipó tanto la magia del género como se saturaron las fórmulas a la hora de filmar, centrar, compenetrar y conceptualizar historias que logren aterrorizar a las masas.

El año es el 2019 y si bien “The Curse Of La Llorona” no es excelente, da un poco de aire fresco al estilo, en pos de cuidar la historia, no parecer exagerada ni agarrada de los pelos, y al fin y al cabo, presentar un buen film del género en tiempos en los que no abundan. Linda Cardellini, Patricia Velázquez, Sean Patrick Thomas y Raymond Cruz se encargan de darle vida, junto a más personas obviamente, a la mítica leyenda de la mujer que llora por haber asesinado a sus hijos y su espíritu vuelve para llevarse a los niños de los demás.

Lejos de ser una película de terror hecha y derecha, se termina asemejando a filmaciones como “Mama” o “Cuando Las Luces Se Apagan”, con una interesante dosis de sustos comunes sin tener que recurrir constantemente a los screamers, buena inclusión de humor por parte del señor Cruz, respeto hacia la historia original, no mucha alusión a ser una remake o reversión de aquella película de 1961, e incluso tomándose el atrevimiento de incorporar un easter egg que podría llegar a ser parte de un universo cinematográfico.

Si. Están muy de moda los universos, pero últimamente son los que le vienen dando de comer a las compañías e incluso logran captar más atención al no ser historias sueltas.

En fin, buen momento para ir al cine y disfrutar de una para nada agradable hora y media y concluir con querer exorcisar tu casa a la vuelta.

PUNTAJE: 70/100

Cementerio de animales: ¿Puerta al universo King?

En tiempos en los que la nostalgia juega malas pasadas y pide a gritos reboots, remakes, spin-offs, adaptaciones y demás parafernalia para continuar exprimiendo novelas, cómics, historias y/o películas pasadas, llega a los cines una nueva adaptación de “Pet Sematary”, aquella gran novela de Stephen King que ya tuvo su momento de esplendor a fines de los 80’s. Plasmada ahora por la dupla de Kevin Kolsch y Dennis Wildmyer, con las actuaciones de Jason Clarke, Amy Seimetz y John Litgow, “Cementerio De Animales” vuelve al ruedo con un punto de vista moderno y que quizá abre las puertas a la intención de armar un universo cinematográfico del escritor que tantas pesadillas nos causó y nos causa a través de los años. Avisamos, no habrá spoilers (a lo sumo se chispoteará alguno) en esta crítica.
Directamente al grano, “Pet Sematary” deja bastante que desear por culpa de una fórmula que se vino a menos con la filmación de “It” (2017), también adaptación de otra novela de King, en la que prácticamente se basaba el film en: intro del lugar más emblemático de la trama, comienzo y descripción de los personajes, y luego una sumatoria de escenas consecutivas de historia, susto, historia, susto y así hasta concluir con el film.
Teniendo tan buen material en el cual inspirarse, se dejan muchos cabos sueltos en cuanto a explicaciones que estamos viendo y esporádicas apariciones de algún que otro monstruos o intento de explicación de los hechos, logrando que pierda fuerza, credibilidad y empatía por los personajes, además de lo innecesario de cambiar a la víctima de una muerte crucial en la trama.
Derivación de sustos algo infantiles en cuanto a la posición de los mismos, cráteres enormes en la trama desviándose del hecho de poder indagar aún más, terminan por opacar la buena perfomance de los actores, los geniales efectos semi gorísticos y una historia que tiene aún mucho para dar.
El efecto “It” vino para quedarse. Una lástima.