Cosquín: Indios de Ahora, Baglietto-Vitale y Nahuel Pennisi lo destacado

Cosquín (por enviado especial Luis Digiano).- Con las actuaciones consagratorias de Indios de Ahora, Nahuel Pennisi y la experiencia conjunta de la personalidad de Baglietto-Vitale, más la fiesta de Destino San Javier, la segunda luna coscoína completó su fiesta.

Con una Plaza Próspero Molina sólo cubierta en un 60%, el espectáculo tuvo un alto nivel artístico al se que le sumó el decir de don Orlando Vera Cruz, la pirotecnia musical del Lele Lovato, el avance musical de Ceibo, y la actuación más madura del joven correntino Guido Encinas, revelacion Cosquín 2019, que se emparenta también con la juventud y la buena voz de la oriunda de Cañada de Gómez, Julieta Marucco.

Por su parte el Pre Cosquín estuvo muy bien representado en el ganador del rubro solista instrumental Alvaro Labarthe, de la sede de Pirané con una excelente digitación en la guitarra, y el solista de malambo, Emanuel Flores, de la sede de Añatuya.

El inicio de la segunda  noche, que tuvo unos momentos pocos de lluvia, no podía ser mejor. El cantor popular Juan Carlos Baglietto junto al tecladista, arreglador y compositor Lito Vitale, secundados por Juancho Perrone en la percusión y Mariano Delgado en la guitarra, eligieron un repertorio de alto nivel con un tributo a los grandes del folklore: Cuchi Leguizamón y la “Zamba del carnaval”, Ramón Ayala y su “Mensú”, los Hermanos Abalos con “Agitando pañueños”, Carlos Carabajal y “Entre a mi pago sin golpear”, Don Ata con “Piedra y camino”, Alfredo Zitarrosa y “Doña Soledad”, y la frutilla del postre con el “Sapo cancionero” adornado por las imágenes de las máximas figuras de nuestra música.

Los Indios de Ahora mostraron toda su evolución poniendo énfasis en su excelente disco “Ser humano”, con un sonido bien poderoso y composiciones del estilo de “Guitarra dímelo tú”, “Nuestra raíz”, “Los niños de la bomba” y “Oración del remanso” con el público de pie cantando, ovacionándolos, y pidiendo “otra, otra”, que finalmente no llegó.

Mauro y Pablo en voces, Ariel en piano, Lucas en bajo, Jairo en viola eléctrica con unos riffs maravillosos y Lucas Ghione en la percu mostraron un nivel altísimo que les permite soñar con una posible consagración, aunque por lo que se vio en el emblemático escenario, ya fueron consagrados por el público.

El querido Nahuel Pennisi, también con serias aspiraciones a llevarse el título este año, eligió un repertorio bien folklórico, regalando a su gente temas inolvidables del estilo de “Canción de lejos”, “Alma de rezabaile”, un potpurrí de zambas con “Luna cautiva/ Viene clareando/ Jamás/ Al jardín de la república”, para luego seguir con “Corazón santiagueño”, “Avanzar”, de su autoría y “Apuesto lo que quieras”, muy bien secundado por una potente banda de la que sobresale el buen violero Mariano Delgado.

Leandro Lovato, fiel a su estilo de violín embrujado repleto de chacareras, zambas y gatos interpretó “Fiesta santiagueña”, “Criollita santiagueña”, “Donde mueren las palabras”, y el tributo a la irrepetible Tamara Castro con “La Tamara”.

Los anfitriones coscoínos Ceibo, consagración Cosquín 2018 y revelación Jesús María 2020, mostraron un gran avance en escena con su versión de la “Zamba del cantor enamorado” a capella, para seguir con “Que nunca falte la zamba”, “Piel morena”, “Corazón de chacarera”, “Juan de la calle” y la “Chacarera del rancho”.

El poeta, cantor y escritor santafesino de Sauce Viejo, Orlando Vera Cruz mostró toda su sapiencia al plantearse sobre el escenario con su forma personal de adentrarnos en el mundo del río y la llanura con su “Nido de boyero”, el “Vals para el último sueño”, “A mi pueblo entrerriano” en ritmo de chamarra  mezclado entre el público para el inmortal clásico “Punta Cayastá”, luego de haber sido galardonado por la comisión con el Camín, máximo premio del festival.

La noche culminó con la actuación de Franco Favini, Bruno y Paolo Ragone poniendo toda su fuerza en su más reciente álbum “Instinto”, en el cual recordaron buenos clásicos de sus padres del Trío San Javier como “Sin tí no valgo nada”, “La Oma”, “Calle angosta”, “A Montero”, “15 primaveras”, “Justo ahora”, se pusieron romámticos en “Aunque ya no vuelva a verte”, para luego continuar con la fiesta con el “Duende del bandoneón”, un mix de zambas y chacareras, y la presencia en escena de Pepe Ragone, y el querido e inolvidable Pedro Favini, desde la pantalla, quien se nos fue de gira eterna hace ya algunos años, para recordar “Será varón, será mujer”.

Una noche de espectacular calidad artística a la que le faltó solamente más público, que estos inmensos artistas se merecían.

 

Cosquín 2019: Folklore enamorado en la segunda luna coscoina

Cosquín (por enviado especial Luis Digiano).- Luciano Pereyra y Destino San Javier le pusieron la cuota del “Folklore enamorado” a la segunda luna coscoína, mientras que Canto 4 comenzó a festejar sus 20 años de carrera, Peteco Carabajal hizo un repaso de su historia para luego dar paso a su nueva propuesta, Riendas Libres, y el toque de distinción de música latinoamericana y de proyección fue brindado por Dos Más Uno.
Luciano hizo gala de su espectáculo con una recorrida por sus 20 años de trayectoria con temas clásicos como “Me gusta amarte”, “Perdóname”, “Yo no te puedo olvidar”, “Chaupi Chaupi corazón”, “Y así así”, hasta llegar a “Como tú” con el coro todo el tiempo de sus seguidores.
Destino San Javier le puso su “Instinto”, título de su segundo CD, al recordar a sus padres que conformaron el trío San Javier, en las figuras de Pedro Favini y Pedro Ragone con canciones emblemáticas de la talla de “Sin ti no valgo nada”, “La Oma”, “Calle angosta” y “15 primaveras”, con un estilo bien personal.
Los hermanos Marcelo y Hugo Dellamea junto a la percusión de Ariel Sánches le dieron un toque de distinción a la velada de Punilla con su proyecto Dos Más Uno y exquisitas versiones de “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, “Amarraditos” y “La pomeña” demostrando que el legado del irrepetible Chango Farías Gómez sigue más vivo que nunca.
Mientras que en el cierre de la segunda y festiva luna coscoína, Peteco Carabajal fue el gran protagonista. Primero con un set sólo con su guitarra desarrollando un repertorio de ricas composiciones de todas sus etapas, desde Santiago Trío hasta su momento solista, pasando por Los Carabajal, los Músicos Populares Argentinos (MPA) y La Juntada con el dúo Coplanacu y Raly Barrionuevo.
De esa forma y con un clima íntimo propio de un guitarreada familiar santiagueña entonó: “A mis viejos”, “Memorial de los patios”, “El embrujo de mi tierra”, “Voy andando”, el emotivo “Como pájaros en el aire”, “Perfume de carnaval”, “Desde el puente carretero” y “Déjame que me vaya”.
En la segunda parte de su concierto mostró su nueva propuesta, Riendas Libres,  compartida con sus hijos Homero Carabajal en guitarra, y Martina Ulrich en percusión, con el agregado de la violinista Natalí Giffi, presentando los temas de su álbum “El amor como bandera”, poblado de chacareras, zambas, huaynos y escondidos.
Los salteños Canto 4 (Iván, Facundo, Juan y Rodrigo) comenzaron en el escenario Atahualpa Yupanqui a festejar sus 20 años de carrera con una recorrida con algunos clásicos de su vasto repertorio en donde no faltaron “Sombra herida”, un potpurrí de zambas con “Carpas de Salta”, “La arenosa” y “Salta de ayer”, el estreno de “Tanto te quiero”, y el final a todo ritmo con “Vienes y te vas” y “Entra a mi hogar”, con el público de pie que se quedó pidiendo un bis que no llegó.
Una muy interesante propuesta descubrimos en esta segunda luna con la presencia en escena de la santafesina Julieta Marucco, dueña de una voz bien personal, quien más allá de interpretar algunas de las composiciones de su álbum debut, también le brindó un sentido homenaje a la malograda y recordada cantora Tamara Castro con la “Zamba de amor en vuelo”, del poeta Jorge Milikota.
El ciclo “Postales de provincia” estuvo representado por la provincia de Tucumán con cantores y músicos populares de la talla de Coqui y Adrián Sosa, sobrinos de la irrepetible Mercedes Sosa a quien le brindaron un merecido homenaje a diez años de su paso a la inmortalidad con clásicos de la “negra”, y la Delegación de Santa Cruz con el lema “Hay una tierra más allá del Colorado”.
Completaron la velada el crédito coscoíno Gabriel Macías y los ganadores del Pre Cosquín: Camila Nieves de la sede Crespo, Entre Ríos en el rubro Solista Vocal Femenina, y la pareja de baile estilizada compuesta por Dolores Ardua y Jorge Gastón Vázquez, de la sede Lomas de Zamora.
Párrafo aparte para el Ballet Camin que dirige el profesor Rodolfo Uez, que en esta oportunidad, además de ponerle su personalidad a la danza en el Himno a Cosquín, compartieron una zamba con ex integrantes de la agrupación en el 30° cumpleaños del inicio de su carrera.