Destacada noche de maestros con Raúl Barboza, Néstor Garnica y el Dúo Coplanacu

Cosquín, (por enviado especial Luis Digiano).- Noche de maestros en la octava luna coscoina con las actuaciones del acordeonista Raúl Barboza, el violín sachero de Néstor Garnica, el canto bien criollo y popular del Dúo Coplanacu, y la personalidad del Dúo Orellana-Lucca. Pero también se sumaron a este concepto el espectáculo “Las damas del río” y el festejo de los 100 años de Chabuca Granda.
Luego del grito de Aquí Cosquín, la arenga y el “Himno a Cosquín” por parte del Ballet Camin, el maestro Raúl Barboza, secundado por el guitarrista Nardo González y el percusionista Cacho Bernal, brindó un set de chamamé tradicional, mixturado con sus grandes creaciones de tono bien vanguardista. Temas como “Palmera azul”, “Merceditas”, “Km 11”, “Baile el duende”, “Alma guaraní”, “Camino a 3 palmas”, y el infaltable y requerido “Tren Expreso” se sucedieron, para luego dar paso al jefe comunal Gabriel Musso, quien le entregó el Camin de Oro a la trayectoria, más que merecido por su extensa, coherente y premiada labor artistica.

De la música del litoral nos fuimos a la chacarera del violín sachero de Néstor Garnica quien seleccionó climas en el concierto nivelando los momentos con “Desnudo y viejo”, la “Milonga de mis amores”, la zamba “Después de tantos años”, “Amapola” y “Verano” de Vivaldi, acompañado por el Ensamble de Cuerdas de la Orquesta Sinfónica de Córdoba, para luego terminar a todo baile con “La Ñan Arcas” y el gato “La negra”.

Roberto Cantos-Julio Paz, el Dúo Coplanacu cumpliendo sus 35 años de carrera, demostraron nuevamente su folklore bien criollito de la mano de composiciones de la talla de “De la banda a Santiago”, “Pelusita de Totora”, “Alma challuera”, le brindaron su espacio al cantor Miguel Figueroa y su grupo Amanecer Campero, y también presentaron al cantautor boliviano Manuel Monroy Chazarreta. Culminaron su actuación con “Camino a Telares” y “La algarrobera”, cuando todavía les restaba cuatro piezas para finalizar su concierto. Una verdadera injusticia para un dúo que siempre lo deja todo en Cosquín y son protagonistas indiscutidos de los festivales del país.

A los santiagueños de Orellana-Lucca les tocó el turno de cerrar la octava luna y lo aprovecharon al máximo mezclando temas nuevos, con clásicos de su carrera y con Patricia Herrera como invitada.
Por espacio de poco más de una hora de concierto, el dúo interpretó: “Chacarera del patio”, “La luna”, “Quemadito por el sol”, “Chacarera santiagueña”, “Por esas cosas”, “La ñaupa ñaupa”, “Sólo tus ojos”, “Desde mi corazón”, “Mi barrio 8 de abril”, “Mi tierra sigue latiendo” “El cosechero”, “La voz del que se ha ido”, “Para alegrarte la vida” y el bis con “Siestas andadas”.

El trío conformado por Mery Murúa, Juan Iñaki y Paola Bernal protagonizaron el recital de tributo a los 100 años de la gran Chabuca Granda, con un repertorio acertadamente elegido con grandes hitos de su cancionero como “La Flor de la canela”, “Cardo a ceniza”, “José Antonio”, “Puente de los suspiros”, “El surco” y “Fina estampa”, con el agregado junto a su banda de los vientos del Mono Izarrualde y el baile de Isamara Zerbini.

Otro de los grandes momentos de la penúltima luna coscoína fue el espectáculo “Las damas del río”, protagonizado por Patricia Gómez, Gisela Ribeiro, Natalia Pérez y Ana Luz Blanco, quienes le rindieron homenaje a las cultoras de la música del litoral como Jovita Díaz, Ofelia Leiva, Ramona Galarza, María Ofelia y Teresa Parodi, entre otras con emblemáticas composiciones: “Canto isleño”, “Lucía de arena”, “Posadeña linda”, “Nocturno taragüi”, “El país del interior”, “Sumale una canción”, “A mi Corrientes Porá” y “El cosechero”, ante el aplauso cerrado del público.

El grupo vocal Cuarteto Karé junto al cantor jujeño Bruno Arias mostraron un parejo y efectivo concierto en el que recordaron a Los Nocheros de Anta con la zamba” “La abuela de Anta”; luego invitaron al poeta y cantautor riojano Pancho Cabral para su tema “Coplas atadas en chala”, tema ganador del Festival de la Canción Sadaic 1997; Nahuel Porcel Peralta para “Pájaro de rodillas ” de Alfredo Zitarrosa; Sebastián Farías Gomez, del grupo La Fortunata, con el “El Huaychito”, primer gran éxito de Los Huanca Hua; y finalmente entonaron “La 11 y 1” una atractiva pieza que reúne 11 zambas en una canción y para el bis, “Fuego en Anymaná”, para brindarle fuerzas a César Isella, autor de la misma junto a Armando Tejada Gómez, quien se encuentra en un complicado momento de salud.

Completaron la velada en Postales de provincia Río Negro, en donde se destacó la cantora Romina Pino, y San Juan con un magnífico cuadro de canto y danza bajo la conducción del gran cantor cuyano Gustavo Troncoso.Poly Argañaraz, destacado de la peña oficial 2019, entonó un compilado de zambas de su tierra tucumana: “A Tucumán he vuelto”, “La tempranera”, “Coplitas pa’ mi aguatera” y “De Simoca”.

También tuvieron su espacio los ganadores del Pre Cosquín en Pareja de Baile Estilizada Passoni-Forli, de la sede de Santo Tomé. Párrafo aparte para la memorable actuación del grupo Picahueso Malambo, de la sede de Junín dentro del rubro Conjunto de Malambo. Si bien muchos no le tenían fe a la noche de sábado en cuanto al público, la Plaza Próspero Molina llegó a estar cubierta en un 80 por ciento.

Cosquín 2019: Noche de chacarera y chamamé

Cosquín (por Luis Digiano, enviado especial).- Bajo el título “Luna que danza” se desarrolló la octava luna del Cosquín 2019 con las actuaciones destacadas del cantautor santiagueño Horacio Banegas, La Callejera, el Dúo Coplanacu estrenando canciones, y el Chango Spasiuk festejando sus 30 años de trayectoria.

Horacio Banegas, quien desde sus inicios demostró ser un cantautor de avanzada tanto en música como en lírica, cumplió su labor impecable secundado por sus hijos Jana en guitarra, el “Mono” Christian Banegas y el aporte de Franco Giovos.

Con un clima festivo eligió un repertorio amplio en el que sobresalieron su clásicos como “Mi origen y mi lugar”, “Huayno de mi infancia”, “Soy de la tierra”, “Guitarra de sal”, “Coplas del quenero”, “Coplas del silencio”, “Semillita” y el infaltable bis con “Hermano Kakuy”.

La agrupación cordobesa La Callejera festejó sus 15 años de carrera de una forma muy especial porque, más allá de entonar composiciones bailables como “La compañera”, “El último sapucay”, y “Soy América”, además le regaló a su público dos momentos emotivos: “Recital a la paz” y “El viejo vals”, recorriendo así el mapa musical del país.

Lo exquisito de la música del litoral se escuchó en el acordeón del Chango Spasiuk, quien regresó a Cosquín para festejar nada más y nada menos que sus 30 años de carrera con su seleccionado de músicos: Diego Arolfo en guitarra, Marcos Villalba en percusión, Eugenia Turovetsky en violoncello y Pablo Farhat en violín. Como aquella vez en que lo presentaran Los Chalchaleros, Spasiuk devolvió el gesto introduciendo a un joven valor de 16 años, Emiliano López, a quien esperamos ver seguido en la plaza.

Pasaron “Tarefero de mis pagos”, “Kilómetro 11”, “Mi bien amada”, “Polcas de mi tierra”, “Pynandi” y el final a toda orquesta con su personal versión personal de “Libertango”, de Astor Piazzolla.

El Dúo Coplanacu, integrado por Roberto Cantos y Julio Paz, volvió a demostrar que con dos buenas voces, una guitarra y un bombo se puede hacer muy buen folklore. Como dijo Paz “esta noche vamos a bailar, pero también a escuchar” y se despacharon con piezas nuevas que conformarán su próximo disco.

“Santigueño soy señores”, “Florcita de cardón”, le dieron pie a los temas nuevos como “Piedra”, “La bolichera”, “La catamarqueña” y su interpretación de “Pachamama”, el tema de Pachi Herrera. El tramo de cierre, al mejor estilo de su recordada peña, llegó con “Coplita de chacarera”, “Camino a Telares” y “La algarrobera”.

La riojana María de los Angeles “Bruja” Salguero trajo todo el encanto de su provincia a lo que le sumó sendos tributos: a los 50 años de “Mujeres argentinas” de Ariel Ramírez y Félix Luna con “Juana Azurduy”, un pequeño regalo de lo que será su nueva producción, y el recuerdo de Don Alfredo Abalos con la zamba “Dejame estar”, de Cacho Valles.

Y la fiesta continuó con invitados de lujo: Micaela Chauque con “Ella baila sola”, “Sol de los Andes” con Bruno Arias y la frutilla del postre con la presencia en escena de la ascendente agrupación rockera Eruca Sativa, con “Amor ausente”, y todos juntos en “Cuando tenga la tierra”, en espectacular conclusión, que mereció el bis que el público pedía, pero que los conductores no le brindaron.

El Homenaje a los 30 años de la consagración de Zitto Segovia en Cosquín fue protagonizado por su hijo Lucas, quien recibió una plaqueta recordatorio de manos del intendente municipal Gabriel Musso. Secundado por Joselo Schuap, Bruno Arias y Coqui Ortiz, rememoró algunos hitos de su padre como “Cacique Yatán”, “Knocaut González” y “El Cristo de los villeros”, entre otros. La música chucana de Traslasierra estuvo representada en su joven exponente José Luis Aguirre, quien le dedicó un tema a Doña Jovita, una chacarera para las mujeres guerreras y otra para la “Tía Rosa”.

La luna culminó con el dúo santiagueño Orellana-Lucca que le puso el color de la chacarera recordando piezas de sus 20 años de trayectoria combinando temas de sus álbumes “Alma maternal”, “Habitantes de mi tierra” y “Hermanos”. Completaron la octava velada un homenaje del Ballet Camin, dirigido por el profesor Rodolfo Uez, con los bailarines fundadores de la escuela de danza de 30 años de trayectoria, y los ganadores del Pre Cosquín en los rubros solista instrumental, Lezana Revoredo, y tema inédito, “Provinciano”, en la voz del joven Nicolás Jofré.