Rica fusión de géneros musicales en la cuarta luna coscoina

Cosquín (por enviado especial Luis Digiano) Una rica fusión de folklore, tango y rock se dio anoche en la cuarta luna coscoína del Festival Mayor de Folklore con la presencia en el escenario Atahualpa Yupanqui de Fito Páez, Omar Mollo, Los Tipitos, Franco Luciani y el exquisito final de Luis Salinas junto a su hijo Juan y un seleccionado de músicos.

Ya en el comienzo y luego del Aquí Cosquín en la voz de Claudio Júarez, la arenga, los fuegos artificiales y el Himno a Cosquín, a cargo del Ballet Argentino que dirige Alejandro Tapia, fue el cantautor rosarino Fito Páez quien llegó por primera vez a escena bien secundado por las voces de Fabiana Cantilo y la cordobesa Flor Villagra, y un combo encabezado por Juan Abasatz en teclados y el Pulga Luciani en batería.

Fito se mostró en sintonía con el público, pero en pose de estrella en la trastienda del espectáculo al no aceptar el poncho coscoíno de manos del intendente. La falta de respeto en general se extendió a la prensa, al no hacer conferencia, a la audiencia al no hacer bis y con los conductores al no permitirles despedirlo. En la parte artística, hizo un recital sin fallas. Recreó buena parte de su historia musical con temas como “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, “D.L.G.”, “El amor despues del amor”, “Once y seis”, “Al lado del camino”, “Circo beat”, “Brillante sobre el mic”,”Ciudad de pobres corazones”, “A rodar mi vida” y en el final,  “Mariposa technicolor”.

El rosarino también aprovechó la ocasión para rendirle un tributo al Cuchi Leguizamón con un tema no muy difundido como “Me voy quedando”, junto a Fabiana Cantilo.

El armoniquista, compositor y ahora también cantante Franco Luciani brindó un show rico en expresiones con temas como “La añera”, “Tierrita” e invitó a la joven y ascendente cantante Victoria Birchner para que lo acompañe en el tema que le pertenece con letra de Teresa Parodi, “Damiana Aché” y el bis requerido fue con otro tema propio, la chacarera “La sensiblera”. Lo acompañaron Pablo Motta en contrabajo, Leon Andersen en guitarra y Bruno Resino en percusión.

La voz del 2×4, el tango considerado como el folklore de nuestra Capital Federal junto al rock argentino, estuvo muy bien representado por la personalidad y la distinta manera de interpretar Omar Mollo quien hizo gala de su escenario, por primera vez en Cosquín, con temas de la talla de “Los ejes de mi carreta” (en tributo a Don Atahualpa Yupanqui), para luego continuar con clásicos del estilo de “Desencuentro”, “Bailarín”, “Melodía de arrabal”, “Para ir a buscarte”, de Daniel Toro, “Alma mía”, que cantó junto a la gente, bajándose del escenario, “Naranjo en flor”, “Que nadie sepa mi sufrir”. El cariño hizo que volviera para sumar una nueva composición y de esa forma sacó todo su espíritu rockero con “Rock and roll, carnaval”. Una actuación memorable que quedará en la historia de Cosquín

A Mollo lo acompañó un poderoso trío integrado por Diego Ramos en piano y dirección musical, Chino Molina en bandoneón y Fernando Maiocchi en contrabajo.

Otros que también marcaron el toque de distinción a la cuarta velada festivalera fueron Los Tipitos, integrado por Walter Piancioli, Pablo Tévez, Raúl Ruffino,  secundados por Martín González en batería y Mariano Delgado en guitarra, haciendo gala con su más reciente álbum, “De mi flor”.

En un clima de fiesta mixturaron algunos clásicos como “Mujer, niña y amiga” de Robustiano Figueroa Reyes, “Los hermanos” de Don Ata, con chacareras, zambas y huaynos propios como “La sanatera”, “Prendido a una guitarra”, “Río”, “De mi flor”, junto al omnipresente Franco Luciani, y el final con un tema de Yupanqui, “Las cruces”.

La Charo demostró, una vez más, su forma especial de entender e interpretar el folklore con piezas del estilo de “Campo afuera”, “Volver a los 17”, “Razón de vivir” y “Malambeo” con la compañía de Danza Pucará. Un espectáculo integral, que marcó la diferencia en la noche.

El final propio para exquisitos fue con el guitarrista Luis Salinas, junto a su hijo Juan en guitarra eléctrica, las teclas de Javier Lozano y la percu de Alejandro Tula. Salinas realizó un paseo por la música del mundo, en donde se encontraron composiciones como “Zamba de mi esperanza”, “Mujer niña y amiga”, “Zamba en mí”, “La misteriosa”, “A nosotros”, “Piedra y camino”, “La resentida” y La nochera” en la que también participó Luciani, “Chajari”, y le rindió un emotivo tributo a  Mercedes Sosa con quien compartió su primer Cosquín, con la zamba “Tú y la lluvia”. Sobre el escenario se dio una clara forma de mezclar con la guitarra el más puro folklore con toques jazzeros y experimentales de la improvisación.

Además se vivieron buenas actuaciones como la del cantor Walter Castro, ganador del Pre Cosquín de la sede Perito Moreno con piezas de la talla de “Chalten” de Hugo Giménez Agüero y “El olvidao” de Duende Garnica, junto a los propios “Así es mi pueblo” y “Una vigía”.

Por su parte, y para sumar al cancionero propuestas nuevas, se presentó el ganador del Pre Cosquín por Tema Inédito, León Gamba, de La Pampa, con su hermosa “Vertientes demoradas”.

Completó la impecable cuarta velada artística con un 60 % de la Plaza Próspero Molina, la Delegación de la provincia de Santiago del Estero dentro del ciclo Postales de provincia.