Ghostemane: El trap oscuro en su mejor momento

Pasan los años y las modas y las tendencias van mutando. No se lo tomen a mal, ni por asomo me refiero al papel que cumple Ghostemane en el panorama del trap actual como moda, pero a su público… si. La cita fue en El Teatrito de Sarmiento al 1700, un viejo lugar con locación nueva, que sería testigo del presente del género en el país con esa mezcla de dark trap con hardcore y reminiscencias del metal. Esto es lo que pasó aquel domingo donde unas 600 personas presenciaron un gran show…

Cantaban las 8 de la noche y monedas y Parv0, el DJ del artista principal, se encargaría de hacer entrar en calor al público, con temas de dubstep y de metal, ya sea desde Rammstein y Slipknot, hasta Xibalba o Knocked Loose. Todo para dejar las tablas al rojo vivo para lo que se avecinaba…
21.30 hs y Eric Whitney, mejor conocido como Ghostemane, comenzaba su aluvión sin respiro de canciones de toda su carrera, haciendo hincapié en “N / O / I / S / E”, su más reciente disco editado el año pasado, con “Nihil”, “Flesh”, “Hades”, “Nails” y “Hexada” por citar algunos ejemplos, oscilando en su perfomance como solista como también enfundado por su banda, sonando trap oscuro y violento por momentos a un metal alternativo con tintes hardcore y beatdown por otros.
El sonido estaba bastante ajustado, y las pistas no dejaban lugar a dudas de que la mayoría de lo que sucedía era en vivo y para nada pregrabado, demostrando que el directo del estadounidense además de contundente y prendido fuego, es por de más interesante. El público estaba entregado a él desde el principio, con los cánticos de siempre, baile y un pogo apabullante.
Una sorpresa fue escuchar “Hack Slash” de su mini EP realizado junto a Getter, un reconocido DJ y productor, mientras que el público dejo pasar desapercibido este hecho, hasta que llegara el cover de “Head Like A Hole” de Nine Inch Nails.
Luego de un breve interludio con influencias del noise y el drone, llegaría el momento emotivo con meramente luces de las linternas de celulares al son de “My Heart Of Glass” en acústico, que, en lo personal, me recordó muchísimo a Lil Peep.
Llegaría el momento de clásico atrás de clásico, con “Squeeze”, “Andromeda”, “Kali Yuga”, “1000 Rounds” y “Stick Out” (N del Ed: que venga Pouya YA), y un particular segmento de un proyecto nuevo de una suerte de nu metal hardcorizado con mucha nostalgia noventera con un tema inédito llamado “CarBomb”, al cual Ghostemane finalizó entre sonrisas y el desquicie de partir una guitarra con sus propias manos, que luego fue souvenir de varios espectadores.
El final se vería enmarcado con “Mercury: Retrograde”, un falso adiós y una vuelta tremenda a base de “Venom” y “Euronymous”, para después irse entre las sombras de la misma manera que apareció, bajo un ruido incesante de noise.
Aplausos para California Sun Producciones que trajo a un artista en su mejor momento. Argentina, el trap oscuro siempre será bienvenido con los brazos abiertos. MD