Cosquín 2019: Noche de chacarera y chamamé

Cosquín (por Luis Digiano, enviado especial).- Bajo el título “Luna que danza” se desarrolló la octava luna del Cosquín 2019 con las actuaciones destacadas del cantautor santiagueño Horacio Banegas, La Callejera, el Dúo Coplanacu estrenando canciones, y el Chango Spasiuk festejando sus 30 años de trayectoria.

Horacio Banegas, quien desde sus inicios demostró ser un cantautor de avanzada tanto en música como en lírica, cumplió su labor impecable secundado por sus hijos Jana en guitarra, el “Mono” Christian Banegas y el aporte de Franco Giovos.

Con un clima festivo eligió un repertorio amplio en el que sobresalieron su clásicos como “Mi origen y mi lugar”, “Huayno de mi infancia”, “Soy de la tierra”, “Guitarra de sal”, “Coplas del quenero”, “Coplas del silencio”, “Semillita” y el infaltable bis con “Hermano Kakuy”.

La agrupación cordobesa La Callejera festejó sus 15 años de carrera de una forma muy especial porque, más allá de entonar composiciones bailables como “La compañera”, “El último sapucay”, y “Soy América”, además le regaló a su público dos momentos emotivos: “Recital a la paz” y “El viejo vals”, recorriendo así el mapa musical del país.

Lo exquisito de la música del litoral se escuchó en el acordeón del Chango Spasiuk, quien regresó a Cosquín para festejar nada más y nada menos que sus 30 años de carrera con su seleccionado de músicos: Diego Arolfo en guitarra, Marcos Villalba en percusión, Eugenia Turovetsky en violoncello y Pablo Farhat en violín. Como aquella vez en que lo presentaran Los Chalchaleros, Spasiuk devolvió el gesto introduciendo a un joven valor de 16 años, Emiliano López, a quien esperamos ver seguido en la plaza.

Pasaron “Tarefero de mis pagos”, “Kilómetro 11”, “Mi bien amada”, “Polcas de mi tierra”, “Pynandi” y el final a toda orquesta con su personal versión personal de “Libertango”, de Astor Piazzolla.

El Dúo Coplanacu, integrado por Roberto Cantos y Julio Paz, volvió a demostrar que con dos buenas voces, una guitarra y un bombo se puede hacer muy buen folklore. Como dijo Paz “esta noche vamos a bailar, pero también a escuchar” y se despacharon con piezas nuevas que conformarán su próximo disco.

“Santigueño soy señores”, “Florcita de cardón”, le dieron pie a los temas nuevos como “Piedra”, “La bolichera”, “La catamarqueña” y su interpretación de “Pachamama”, el tema de Pachi Herrera. El tramo de cierre, al mejor estilo de su recordada peña, llegó con “Coplita de chacarera”, “Camino a Telares” y “La algarrobera”.

La riojana María de los Angeles “Bruja” Salguero trajo todo el encanto de su provincia a lo que le sumó sendos tributos: a los 50 años de “Mujeres argentinas” de Ariel Ramírez y Félix Luna con “Juana Azurduy”, un pequeño regalo de lo que será su nueva producción, y el recuerdo de Don Alfredo Abalos con la zamba “Dejame estar”, de Cacho Valles.

Y la fiesta continuó con invitados de lujo: Micaela Chauque con “Ella baila sola”, “Sol de los Andes” con Bruno Arias y la frutilla del postre con la presencia en escena de la ascendente agrupación rockera Eruca Sativa, con “Amor ausente”, y todos juntos en “Cuando tenga la tierra”, en espectacular conclusión, que mereció el bis que el público pedía, pero que los conductores no le brindaron.

El Homenaje a los 30 años de la consagración de Zitto Segovia en Cosquín fue protagonizado por su hijo Lucas, quien recibió una plaqueta recordatorio de manos del intendente municipal Gabriel Musso. Secundado por Joselo Schuap, Bruno Arias y Coqui Ortiz, rememoró algunos hitos de su padre como “Cacique Yatán”, “Knocaut González” y “El Cristo de los villeros”, entre otros. La música chucana de Traslasierra estuvo representada en su joven exponente José Luis Aguirre, quien le dedicó un tema a Doña Jovita, una chacarera para las mujeres guerreras y otra para la “Tía Rosa”.

La luna culminó con el dúo santiagueño Orellana-Lucca que le puso el color de la chacarera recordando piezas de sus 20 años de trayectoria combinando temas de sus álbumes “Alma maternal”, “Habitantes de mi tierra” y “Hermanos”. Completaron la octava velada un homenaje del Ballet Camin, dirigido por el profesor Rodolfo Uez, con los bailarines fundadores de la escuela de danza de 30 años de trayectoria, y los ganadores del Pre Cosquín en los rubros solista instrumental, Lezana Revoredo, y tema inédito, “Provinciano”, en la voz del joven Nicolás Jofré.

 

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SANTIAGO RECIBE BANDAS EN EL FESTIVAL SALAMANCA ROCK 2013

Tan Biónica
Tan Biónica

Con una variada y atractiva cartelera, se realizará una nueva edición del Festival Salamanca Rock, entre el 13 y 14 de septiembre, en la ciudad de La Banda, distante a 8 kilómetros de la capital santiagüeña.
El espectáculo artístico, que contará con la actuación de importantes bandas nacionales y de la región, tendrá por escenario la céntrica esquina de Belgrano y Besares de la denominada “Cuna de Poetas y Cantores”.
La organización estará a cargo de la Municipalidad de La Banda, que durante el verano programa el tradicional Festival Nacional de La Salamanca.
Entre los principales grupos, se anunció las actuaciones de Tan Biónica; Los Cafres, La Bersuit, Utopians Orellana-Lucca, Horacio Banegas y otros.
El intendente de la ciudad de La Banda, Héctor Ruiz, explicó que como en ediciones anteriores, la entrada al público será libre y gratuita, con la intención que “los jóvenes, no sólo de Santiago sino de todo el país, tengan la posibilidad de disfrutar de sus bandas favoritas”.

Horacio Banegas
Horacio Banegas

En una de las jornadas del Festival de la Salamanca Rock, Ruiz indicó que “se rendirá tributo al rock santiagueño que estará a cargo de Vacanes, formado por integrantes de históricos grupos como V Cuadro y Tripulantes”.
“De esta forma, vamos a instalar a La Banda como una ciudad turística a partir de la música, que de alguna manera se ve reflejada con el festival de La Salamanca, en folclore, a la que todos los años asisten miles de personas a disfrutar nuestra música”.
De acuerdo a una leyenda, “La Salamanca” es una fosa en la que habitan diablos, duendes, brujas y demás criaturas mitológicas, que durante las noches cantan y bailan la música autóctona de la región.
La Salamanca suele estar instalada en lugares alejados, en el monte, y la leyenda indica que si alguien escucha su música, caerá en una vida de miseria y sufrimiento, a menos que se trate de una persona con fe y sostenga un rosario entre sus manos para no caer en la tentación del “Supay” (el diablo).
Muchos aseguran que a La Salamanca concurren a hacer pactos con el diablo los artistas que quieren utilizar al máximo sus dotes, que a su vez implica un descanso futuro repleto de sufrimientos, en una leyenda reflejada a través de obras plásticas y musicales.