Justo Daract se vistió de tango durante tres días

Guillermo Fernández
Guillermo Fernández

Justo Daract (por Luis Digiano, enviado especial).- La localidad de Justo Daract, distante a 33 km. de la pintoresca ciudad de Villa Mercedes en San Luis, que posee el atractivo de la legendaria “calle angosta”, se convirtió durante tres noches en la “capital nacional e internacional del tango”.

Y, no es para menos, porque en el Anfiteatro de los Sueños, con entrada totalmente gratuita, convergieron distintas personalidades artísticas del dos por cuatro, en jornadas que se iniciaron a las 20 y culminaron bien entrada la madrugada.

En la jornada inaugural el plato fuerte fue Maximiliano Guerra con su Ballet del Mercosur y el acompañamiento de Esteban Morgado en los arreglos y dirección del cuarteto, con el celebrado y efusivo “Homenaje a Horacio Ferrer”, el poeta de las dos márgenes del Río de la Plata, con el exquisito agregado de la voz de Micaela Guerra, hija del bailarín y coreógrafo.

Un punto fuerte de esa noche fue la figura y presencia del legendario “Quinteto Real”, dirigido ahora por el pianista César Salgán, hijo del maestro Horacio, fundador y creador del grupo con más de 40 años de trayectoria, con destacadas interpretaciones de “Canaro en París” y el clásico “A fuego lento”.

El espíritu moderno de la música ciudadana se hizo presente con el espectáculo “Tango a tres bandas”, que contó con la muy buena labor de Esteban Riera, Jesús Hidalgo y Hernán Genovese, y la agrupación Amores Tangos, con la voz de la cantora Noelia Moncada.

También vivió su gran noche el guitarrista y compositor Julián Hermida, al frente de su quinteto, en el que se destaca la voz de Alicia Vignola.

Un rico nivel artístico, que se potenció en la segunda velada, con un lleno casi total del Anfiteatro, tuvo en la figura del guitarrista y compositor Esteban Morgado, con repertorio propio y con versiones de “Adiós Nonino” o de “Cinema Paradiso”, un destacado protagonista .

Secundado por inmensos músicos de la talla de Mono Hurtado en contrabajo, Quique Condomí en violín y Walther Castro en bandoneón, Morgado fue ovacionado por los presentes y en el final de su actuación, su pincelada de “Libertango”, le dio el toque final a una actuación memorable.

La figura en permanente vigencia de Amelita Baltar, con magníficas creaciones que la vienen acompañando a lo largo de su extensa carrera, como “Preludio al año 3001”, “Los pájaros perdidos”, “Chiquilín de Bachín”, el recuerdo al maestro Mariano Mores con “En esta tarde gris”, y el cierre con su inigualable versión de la “Balada para un loco”, distinguieron su performance.

Por su parte el Sexteto Mayor, histórica agrupación que en la actualidad cuenta con la dirección del maestro bandoneonista Horacio Romo, desplegó un set de composiciones bien tradicionales del dos por cuatro, fieles a la esencia de la agrupación que comandaban los maestros José “Pepe” Libertella y Luis Stazo.

Julia Zenko
Julia Zenko

Muy emotiva fue la presencia en escena del bandoneonista local Américo Moroso, por quien lleva el nombre este encuentro tanguero, quien al frente de su orquesta interpretó una serie de temas que nos llevó a las décadas del 40/50 en donde los cantores oficiaban, a su vez, de presentadores y de esa forma logró cautivar a la entusiasta platea.

En la segunda jornada hizo su presentación bien gardeliana, Roxana Fontán, de la ciudad cordobesa de La Falda llegaron los Contramano Trío, y de San Nicolás, el joven cantor Leandro Ponte se impuso con “La bicicleta blanca”.
Guillermo Fernández con su tango dedicado a Justo Daract y su festejo por los 50 años de carrera, fue el actor principal de la tercera y última jornada de la 12° edición del Festival Internacional de Tango de esa localidad

Con un trío dirigido por el maestro Guillermo Zárate, Fernández compiló un rico repertorio con temas como “Sur”, “Cambalache”, “Corrientes y Esmeralda”, “Milonga sentimental” y otro de él, “Deseo”.
Por su parte, Julia Zenko mostró todo su profesionalismo con un ajustado y profundo estilo de composiciones de la talla de “Nada”, “Como dos extraños”, el tributo a Horacio Ferrer- Astor Piazzolla con “Yo soy María” y “Preludio al año 3001” y el final, recordando a Eladia Blázquez, con su “Siempre se vuelve a Buenos Aires”.
Zenko estuvo muy bien acompañada por el maestro pianista y compositor Daniel García y su Tangoloco, junto a los maestros Cristian Colaizo en batería, Mono Hurtado en contrabajo y Walther Castro en bandoneón.
Otro de los grandes de la velada de clausura, fue Carlos Habiague y su puesta en escena que incluyó un set de composiciones como “Embrujo”, “Y te parece todavía” y “Me equivoqué”.
El eximio guitarrista Néstor Basurto en formato de trío, la dupla de Richard Cappaz con Esteban Riera, y la joven formación de electro- jazz- tango fusión Oktubre Doble A Rewire, fueron también ovacionados.
El balance, altamente positivo, contó con un maestro de ceremonias de la talla de Silvio Soldán, quien no sólo mostró su sapiencia, siendo un lujo su tarea sobre el escenario.

HORACIO FERRER CUMPLE 80 AÑOS Y LO FESTEJA EN EL MAIPO

ferrerEl escritor y poeta uruguayo cumple 80 años, aniversario que festejará “con amigos” el martes 11 de junio a las 20.30 en el teatro, donde presentará su nuevo álbum “Flor de tangos y poemas”, secundado por el pianista Juan Trepiana.

“Soy un eterno agradecido a la vida y especialmente a Astor (Piazzolla) quien permitió que algunas de mis poesías recibieran su música y a partir de ahí iniciamos un camino juntos”, resumió Ferrer en entrevista con Luis Digiano.

Recordó además que de muy chico ya se mostró interesado en el arte, por legado de su padre y de su madre, quienes desde siempre y con él muy pequeño, canturreaban tangos que lo fueron cubriendo de información.

“Mi padre -contó- fue profesor de historia y maestro, de modo que en casa no abundaba la plata y mi madre tenía conocimiento de idiomas y cantaba muy bien, así que mi formación inicial se la debo a ellos y luego con el paso de los años el aprender de los grandes maestros me terminó por integrar al arte”.

“Hoy hablar de Aníbal Troilo `Pichuco`, Homero (Manzi), Salgán, De Caro como mis profesores en el tango y en la vida, son cosas de todos los días porque están presentes en cada una de mis composiciones”, agregó.

En los festejos del martes 11 de junio en la sala de Esmeralda y Corrientes, desfilarán artistas que de una u otra forma participaron en grabaciones, escenarios y proyectos del letrista de “Chiquilín de Bachín”, “Balada para un loco” o “La bicicleta blanca”, entre otros.

Figuras como Pablo Agri, César Angeleri, Amelita Baltar, Patricia Barone, Karina Beorlegui, María José Mentana, Esteban Morgado, Susana Rinaldi, Marcelo Tomasi, José Angel “Pepe” Trelles, Walter Ríos, César Salgán, Julia Zenko, Jairo, María Graña, Mariel Dupetit, Raúl Lavié, Raúl Garello y Leopoldo Federico, entre muchos más, aseguraron su presencia.

“Esa noche seguro que voy a necesitar de mi esposa (la pintora Lulú Michelli), de mis amigos y del público para no quebrarme por la emoción de sentir que tantos amigos que la vida me dio hoy no están, pero tambien son muchos los que dirán presente en una velada de magia y festejo”, señaló.

“Muchos se preguntarán por qué más allá de mi admiración por Astor siempre lo nombre como mi maestro a Pichuco y simplemente es porque por especial pedido de él, escribí aquel primer tango `La última grela` con la música de Piazzolla y a partir de ahí nació este romance entre el músico y el poeta”, comentó.

Hablando específicamente del tango, Ferrer expresó que “me siento simplemente el poeta, el biógrafo si querés, pero Gabriel (Soria) es el hacedor, el estudioso y no tengo dudas que debe ser el más grande compilador de nuestra música de Buenos Aires”. Por ese motivo es que la Academia del Tango y el Museo son un ejemplo y me siento orgulloso de ser su creador y veo una muy buena continuación de obra en sus manos y de gran proyección en el mundo entero”.

En su haber como escritor tiene los libros “El tango, su historia y evolución”, “Discepolín, poeta del hombre de Corrientes y Esmeralda”, “Historia sonora del tango”, “Romancero canyengue”, “Fray Milonga”, “El libro del Tango. Arte Popular de Buenos Aires ” y “Versos del duende”, a los que se agregaron en los últimos tiempos sus obras: “El Gran Troilo”, “Teatro completo” y su más reciente “Sonetos Mozart, inspiración de un lego”.

En referencia a este último trabajo, Ferrer aclaró que “soy un amante de la obra de Mozart y para poder escribir estos sonetos me leí todas las biografias existentes para poder integrarme no sólo a su bella música, sino a su personalidad”.

Ferrer es el que le puso poesía a inspiradas piezas del tango como “Chiquilín de Bachín”, “Juanito Laguna, ayuda a su madre”, “Loquita mía” (con música de Julio De Caro), “Esquinero”, “Milonga del trovador”, “Yo payador, me confieso” (música de Osvaldo Pugliese) y “Presagio”, entre otros.

Con motivo de la celebración de los 80 años de Ferrer, la Academia Nacional del Tango el lunes realizará un Plenario Público, en el Salón de los Angelitos “Horacio Ferrer”, del Museo Mundial del Tango (Av. de Mayo 833) a las 19.30 con entrada gratuita.
En dicha ocasión, se escuchará “Poemas a los zapatos de Lucía” de y por Ferrer con Juan Trepiana en piano (del disco “Flor de Tangos y Poemas”).

Además, será inaugurada en el salón de exposiciones “Julio y Francisco De Caro” la muestra de Afiches “De Lulú a Horacio”, una serie de 12 obras originales en dibujo y pintura realizadas por Lulú Michelli (su esposa) en homenaje a las “4 veces que Horacio cumplió 20 años”.

Participarán de la velada, Héctor Negro, Natalio Etchegaray, Tato Rébora, Otilia Da Veiga (por la Academia Porteña del Lunfardo), los cantores, Carlos Rossi, Carlos Varela, Hernán Genovese y el diputado Oscar Moscariello hará entrega de una distinción de la Legislatura Porteña.