Cosquín, noche de carnaval norteño

Cosquín, (por enviado especial Luis Digiano).- Los Tekis, con su espectáculo bien carnavalero, Soledad, la calidad interpretativa de Los Nombradores del Alba (Facundo Toro, Nacho y Daniel), y la propuesta bailable de La Callejera, fueron los destacados de la interesante sexta luna coscoína del Festival de Cosquín, en su 60° edición con una Plaza Próspero Molina colmada.

Luego de la ceremonia del Himno a Cosquín, con un cuadro a cargo de ganadores del Pre, el conjunto de baile Añoranzas de la sede de Merlo, Los Tekis trajeron nuevamente al escenario Atahualpa Yupanqui toda la magia del carnaval de su tierra jujeña con un repertorio con clásicos y nuevas composiciones.

Ya en el inicio, Juanjo, Seba, Walter, Pucho y Mauro interpretaron piezas como  “Pa’l corazón”, “Y que pasó”, “Lejos de tí”, la morenada “El borracho”, Soy jujeño” y “Vivir la vida”. Promediando el concierto le dieron el espacio a sus invitados, el conjunto Jujeños para entonar “Tierra mía”, luego a la prestigiosa armónica de Franco Luciani para “Te pido en agosto” con la imagen en la pantalla de Luciano Pereyra, entonaron “Hasta el otro carnaval” junto a Maxi Gil, y Nico Tuchi fue parte de “Humahuaqueño”. Para finalizar se sucedieron “Soy soltero”, “Vienes y te vas” y, la repetición de “Tierra mía” con todos los músicos juntos.

Soledad trajo en esta oportunidad a Cosquín su nuevo espectáculo poblado de temas recientes, en un recital de más de dos horas de duración que, por un razón de atraso en la grilla, terminó pasadas las cuatro de la madrugada.
Luego de una introducción rapeada, La Sole, con impecable trajecito blanco y top rosa, interpretó sentidas piezas de su nuevo repertorio: “Fiesta en el sur”, “La gringa”, “Parte de mí”, “Abuela Emilia” y “Vivir es hoy”. Luego, con la gente de pie acompañando su presentación, continuó con distintos mix de zambas, chacareras, zambas carperas, gatos y huaynos en la parte más folklórica, destacándose versiones de “Zamba de usted”, “Somos nosotros”, “La olvidada”, “Gato de la fiesta”, “Llorando se fue”, y en la parte de valses y cumbias, “Que nadie sepa mi sufrir” y “Como te voy a olvidar”.
Los infaltables bises tuvieron al bailable “Chingui Chingui” y la inolvidable zamba “Volveré” para el aplauso final.

El toque emotivo de la velada lo pusieron Los Nombradores del Alba, conjunto integrado por Facundo Toro, Nacho y Daniel), quienes recordaron a sus padres en formaciones como Los Nombradores y Los Cantores del Alba, pero con su marcada personalidad y excelentes voces.
“Nono Luiggi”, “Chacarera del rancho”, “La muerte del carnaval”, “El corazón y la voz”, y el toque mexicano con “La parranda larga”, precedieron al toque romántico con una selección de bailecitos. Una de las sorpresas fue la intervención de Miguel Toro, el menor de la familia, en “Zamba”. El final llegó con “El Antigal”, “Lamento mataco”, donde se destaca la garganta privilegiada de Daniel Campos, y “Zamba para olvidar”.

Liderada por su vocalista y guitarrista Ariel Andrada, La Callejera brindó un espectáculo bien bailable con piezas del litoral como “Hermano de coplas”, “Chaco soy señor”, “Entrerriano y federal”, “A una rosa”, “El regalao”, de Piero y “Soy América”. Hacia el final se sumó Mario Bofill para revivir “Conjunto penas y olvido”. Acto seguido, el jefe comunal Gabriel Musso le entregó el merecido Camin Cosquín a la trayectoria a este compositor que ha pintado como nadie el paisaje del litoral.

La Delegación de Santa Cruz le rindió un sentido tributo a la memoria del recordado Hugo Giménez Agüero con sus Kaani, y la presencia de su esposa Perla y su hija Ana, más cantores de la zona: Hugo Merlo, Los Agüero, Las Voces del Sur y David Andrade.

De Jujuy, la vientista y cantante Micaela Chauque, trajo la música de la Quebrada bien autóctona mixturada con nuevos sonidos.

Otro jujeño presente sobre el Atahualpa Yupanqui fue Bruno Arias con su mensaje militante que se mostró en “Eterna risa”, “La espera”, “El pueblo unido”, “Cosecheros”, “Ave de luz”, “Maimará” y “El mundo”, aunque debería tener en cuenta que la canción de protesta se perdió décadas atrás siendo reemplazada por la canción de propuesta.

El Pre Cosquín también tuvo su momento con el rubro Dúo Vocal con Dúo Folk, de la sede de Junín, pero con un repertorio bien cuyano, donde no hay tonada sin gato y cueca.

Cosquín 2019: Noche de chacarera y chamamé

Cosquín (por Luis Digiano, enviado especial).- Bajo el título “Luna que danza” se desarrolló la octava luna del Cosquín 2019 con las actuaciones destacadas del cantautor santiagueño Horacio Banegas, La Callejera, el Dúo Coplanacu estrenando canciones, y el Chango Spasiuk festejando sus 30 años de trayectoria.

Horacio Banegas, quien desde sus inicios demostró ser un cantautor de avanzada tanto en música como en lírica, cumplió su labor impecable secundado por sus hijos Jana en guitarra, el “Mono” Christian Banegas y el aporte de Franco Giovos.

Con un clima festivo eligió un repertorio amplio en el que sobresalieron su clásicos como “Mi origen y mi lugar”, “Huayno de mi infancia”, “Soy de la tierra”, “Guitarra de sal”, “Coplas del quenero”, “Coplas del silencio”, “Semillita” y el infaltable bis con “Hermano Kakuy”.

La agrupación cordobesa La Callejera festejó sus 15 años de carrera de una forma muy especial porque, más allá de entonar composiciones bailables como “La compañera”, “El último sapucay”, y “Soy América”, además le regaló a su público dos momentos emotivos: “Recital a la paz” y “El viejo vals”, recorriendo así el mapa musical del país.

Lo exquisito de la música del litoral se escuchó en el acordeón del Chango Spasiuk, quien regresó a Cosquín para festejar nada más y nada menos que sus 30 años de carrera con su seleccionado de músicos: Diego Arolfo en guitarra, Marcos Villalba en percusión, Eugenia Turovetsky en violoncello y Pablo Farhat en violín. Como aquella vez en que lo presentaran Los Chalchaleros, Spasiuk devolvió el gesto introduciendo a un joven valor de 16 años, Emiliano López, a quien esperamos ver seguido en la plaza.

Pasaron “Tarefero de mis pagos”, “Kilómetro 11”, “Mi bien amada”, “Polcas de mi tierra”, “Pynandi” y el final a toda orquesta con su personal versión personal de “Libertango”, de Astor Piazzolla.

El Dúo Coplanacu, integrado por Roberto Cantos y Julio Paz, volvió a demostrar que con dos buenas voces, una guitarra y un bombo se puede hacer muy buen folklore. Como dijo Paz “esta noche vamos a bailar, pero también a escuchar” y se despacharon con piezas nuevas que conformarán su próximo disco.

“Santigueño soy señores”, “Florcita de cardón”, le dieron pie a los temas nuevos como “Piedra”, “La bolichera”, “La catamarqueña” y su interpretación de “Pachamama”, el tema de Pachi Herrera. El tramo de cierre, al mejor estilo de su recordada peña, llegó con “Coplita de chacarera”, “Camino a Telares” y “La algarrobera”.

La riojana María de los Angeles “Bruja” Salguero trajo todo el encanto de su provincia a lo que le sumó sendos tributos: a los 50 años de “Mujeres argentinas” de Ariel Ramírez y Félix Luna con “Juana Azurduy”, un pequeño regalo de lo que será su nueva producción, y el recuerdo de Don Alfredo Abalos con la zamba “Dejame estar”, de Cacho Valles.

Y la fiesta continuó con invitados de lujo: Micaela Chauque con “Ella baila sola”, “Sol de los Andes” con Bruno Arias y la frutilla del postre con la presencia en escena de la ascendente agrupación rockera Eruca Sativa, con “Amor ausente”, y todos juntos en “Cuando tenga la tierra”, en espectacular conclusión, que mereció el bis que el público pedía, pero que los conductores no le brindaron.

El Homenaje a los 30 años de la consagración de Zitto Segovia en Cosquín fue protagonizado por su hijo Lucas, quien recibió una plaqueta recordatorio de manos del intendente municipal Gabriel Musso. Secundado por Joselo Schuap, Bruno Arias y Coqui Ortiz, rememoró algunos hitos de su padre como “Cacique Yatán”, “Knocaut González” y “El Cristo de los villeros”, entre otros. La música chucana de Traslasierra estuvo representada en su joven exponente José Luis Aguirre, quien le dedicó un tema a Doña Jovita, una chacarera para las mujeres guerreras y otra para la “Tía Rosa”.

La luna culminó con el dúo santiagueño Orellana-Lucca que le puso el color de la chacarera recordando piezas de sus 20 años de trayectoria combinando temas de sus álbumes “Alma maternal”, “Habitantes de mi tierra” y “Hermanos”. Completaron la octava velada un homenaje del Ballet Camin, dirigido por el profesor Rodolfo Uez, con los bailarines fundadores de la escuela de danza de 30 años de trayectoria, y los ganadores del Pre Cosquín en los rubros solista instrumental, Lezana Revoredo, y tema inédito, “Provinciano”, en la voz del joven Nicolás Jofré.