ABEL PINTOS Y SU EXITOSO CICLO DE 5 CONCIERTOS EN EL LUNA PARK

abelEl cantautor popular Abel Pintos inició los primeros de los cinco conciertos que ofrece en el estadio porteño Luna Park completo, realizando un recital sin baches y combinando temas de sus dos últimos discos y giras, “Reevolución” y “Sueño dorado”.

Pintos quien hoy es sin dudas el máximo protagonista de la escena popular-folclórica argentina, por espacio de dos horas y media de concierto cautivó a un público que lo viene acompañando en su ascendente carrera la que no parece tener su techo por sus dotes de autor, compositor e intérprete.
En el inicio y con una puesta en escena con video incluido para cada una de las significativas composiciones, imágenes desde los inicios de su trayectoria siendo muy chico, hasta el presente, que le dio paso a los primeros acordes de “Hasta aquí”, tema con el que comenzó su romance con la gente.
Variados climas que fueron desde los temas más rítmicos, hasta las baladas y las pizcas de zambas, mostraron la evolución del autor y también del intérprete con un manejo completo del escenario.
Entre los repetidos agradecimientos a su público por permitirles llegar a ese escenario, fue interpretando verdaderos ya clásicos de su carrera de 16 años ininterrumpidos incluida su consagración de Cosquín 2010, de la talla de “Tiempo”, “Todo esta en vos”, “Sueño dorado”, “Cactus”, “No me olvides”, “La llave”, “El beso/Quisiera” y “Peregrinos”, en tributo a todos los que llegaron hasta el Luna Park desde distintos lugares.
Promediando el emotivo concierto, llegó el primero de sus invitados, el cantor tanguero Raúl Lavié que fue el artista a quien Abel le entregó un cassette con sus canciones y que le dio importancia, por eso entonaron “Nada”, ante el aplauso cerrado de los presentes.
Luego el show siguió con “Quien pudiera”, “Flores en el río”, “Hallelluja”, “Ofrezco”, “Aventura”, “Tu voz” y “Crónica” y hasta se dio el gusto y la licencia de ensamblar en ritmo de cumbia para bailar, tres composiciones de su repertorio.
Pero claro todavìa faltaba un invitado de lujo a quien el cantautor oriundo de Ingeniero White recibió diciendo que “una vez escuché a Ciro (Pertussi) cuando todavía estaba en Attaque 77 que siempre existe un buen motivo para presentar a León Gieco” y en ese instante el Rey León, apareció con el galardón del doble platino por el disco “Sueño dorado”, que le entregó al protagonista de la velada, quien emocionado agradeció y recordó que fue el productor de su primer disco “Para cantar he nacido”.
Juntos entonaron “Canta” y “El arrepentido” invitando también a Nicolás Taranto, de Infierno 18 que se sume en la batería.
Seguidamente el mismo Gieco se apareció en escena con una torta de cumpleaños para festejar con su gente y cantarle el cumpleaños feliz a Abel, quien justamente hoy cumple 29 años.
El final con los bises que no pueden faltar llegó con “Abismo”, “Bella flor” y “Revolución” para coronar una noche llena de música, emoción y un cantautor en constante crecimiento, quien se da el gusto de brindar una seguidilla de cinco conciertos a estadio lleno en el Luna Park.
Párrafo aparte para la efectiva y sobresaliente banda que lidera su hermano Ariel Pintos en guitarra, arreglos, coros y dirección musical, Marcelo Predacino en guitarras, charango y coros, Alfredo Hernández en piano, teclados, programaciones y coros,  Norberto Córdoba en bajo, teclados y coros y Claudio Di Cicco en batería y percusión. 

DREAM THEATER DIO CATEDRA EN EL LUNA PARK

La agrupación de metal progresivo norteamericana Dream Theater mostró su inmenso caudal de música y virtuosismo en sus integrantes en la primera noche (repite hoy) del Luna Park en el marco de su gira de presentación del álbum “A dramatic turn of events”.

Durante poco mas de dos horas y media de concierto Dream Theater no sólo le brindó a las más de 6 mil personas que coparon el Luna Park los nuevos temas de su reciente álbum, sino que recorrió buena parte de sus clásicos.

Luego de una introducción con imágenes animadas en la pantalla, la banda comenzó a sonar con los acordes de “Bridges in the sky” de su más reciente CD y provocó la primera ovación de una extensa pero atractiva noche.

A partir de ahí, fueron combinando temas recientes con otros de su extensa carrera de 27 años ininterrumpidos, bien matizados con  solos de sus virtuosos integrantes que sonaron a pleno y sin grietas.

Composiciones de “A dramatic….” como “This is the life”, “On the backs of angels” y “Breaking all illusions” se combinaron con maestria y muy atentos a los climas con “War inside my head”, “The dark eternal night”, “The root of all evil” y “The test that stumped them all”, cada uno de ellos ovacionados por sus fanáticos.

Pero los platos fuertes de la noche de metal progresivo en todas sus variantes, estuvo marcada por los excelentes e incomparables solos como el del baterista Mike Mangini (batería de cuatro bombos) que no hizo extrañar a su orignal baterista Portnoy, la buena perfomance del tecladista Jordan Rudess, todos por momentos bien secundados por el  vocalista James Labrie (bien carismático y arengó al público todo el tiempo) y el bajista ajustado John Myung.

Párrafo aparte para el sorprendente violero John Petrucci con un sólo de antología con el tema “The spirits carries on”, pero que además en cada tema, hizo sus riffs y mostró su destreza que lo convierte en uno de los más importantes guitarristas del mundo.

Tendremos la suerte de volver a disfrutarlo pero ahora con el G3, sumando a Joe Satriani y Steve Morse, en el mismo escenario, en octubre.

Para que la fiesta fuese completa y sin dejar nada fuera del concierto, los bises tomaron vuelo con “Metropolis Pt.” y “The miracle and the sleeper” y aunque ya habían pasado dos horas y cuarenta minutos de música buena ininterrumpida, parece que recién se iniciaba.

Dream Theater metal progresivo en todas sus variantes puso todo lo suyo y gustos, con el lujo de un John Petrucci tocando mejor que nunca y mostrando con sus guitarras de seis y siete cuerdas su técnica, como cuando promediando el show, al mando de una acústica acompañó a LaBrie su vocalista en un set acústico con “The silent man” y “Beneath the surface” y como adorno un sorprendente cuarteto de cuerdas con músicos argentinos.