MDQFest 2015: Apostatar como el reflejo de un país

 

WP_20151104_004Como el director uruguayo Federico Veiroj acaba de ser papá de mellizos, el actor y coguionista Álvaro Ogalla y la directora de producción, Guadalupe Balaguer presentaron “El apóstata” en Competencia Internacional en el Festival de Mar del Plata.

“Es mi primera película como actor y guionista. Soy  amigo de Federico desde hace 12 años. Trabajamos en la Filmoteca española durante 6. Después él volvió a Montevideo”, comienza el relato Ogalla. “Hace unos años quise apostatar y me pasó todo eso que se ve en el filme. Fue en 2006, en el contexto de unas leyes progresistas en contra de las que estaba la Iglesia y yo expresé mi rechazo ante eso. A Federico le pareció un reflejo del país, una aventura quijotesca de enfrentarse a una institución caduca, donde las vocaciones no existen, y me propuso fabular en torno a ese hito”

En el guión Tamayo, el protagonista le escribe a un amigo contándole sus peripecias: “Nosotros nos carteábamos y algunas de las cartas están en el guión. Construimos un personaje que somos todos en este momento de ruptura que tenemos los españoles a todo nivel con un nuevo modelo de hombre que no tiene referencias y no sabe adónde dirigir su camino. Federico retrata este tipo de personajes a los que las circunstancias les exige seguir adelante”.

El siguiente reto para Ogalla fue interpretar al protagonista: “Tuve la suerte de que Federico también trabajó en sus dos películas anteriores con amateurs y que otros dos actores me enseñaron, uno a construir una curva emocional en el guión, a gritar a llorar, y el otro, a manejar el cuerpo”.

Ogalla no ahorra elogios para Veiroj, “Es muy afectivo, siente mucho cariño por sus amigos. Me incorporó a su vida. Formamos parte de su clan privado. En sus filmes cuenta cosas de sí mismo, como en ´Acné´, donde cuenta su infancia. Tuvimos retos y bloqueos parecidos. En ´La vida útil´ también me reconozco en algunos episodios. Y acá es evidente el vínculo. Toda la neurosis es suya yo soy el sensato (risas)”.

En cuanto a la acción de apostatar, Ogalla confiesa que “No lo logré. La iglesia lo prohibió. Tiene mucho poder. Lo mío representa la crítica permanente que hace que las cosas avancen”.

Aunque se quedó sin trabajo en enero y admite que “Me encantaría seguir actuando”, lo de Ogalla era “trabajar como técnico de proyección. Actuar es una catarsis, un modo de salirse de sí mismo para mirarte profundamente. Me inquieta. Hice terapia durante muchos años y llegue más lejos en tres meses actuando. Mi personaje no sabe lo que quiere sino lo que no quiere. Federico me dio referencias como ´La prima Angélica´, de Saura, ´Juicio y muerte de Juana de Arco´, de Carl Dreyer, y hasta Chaplin. Pero yo he sido más fan de Keaton porque vive más en el estupor y tiene la voluntad muy firme aunque todo esté en contra y Tamayo tenía que ser así. El reto era conseguir un espacio para el espectador. Con mis pocas herramientas y el miedo lo afronté desde ahí”.

Además se agrega la relación con la prima, que para Ogalla tiene que ver con “la educación que recibió la gente durante la época de Franco, y que sigue atada a las costumbres que no fluyen. Mi generación lo revisa para romper con eso”.

El filme ya se estrenó en España y en Uruguay, presenta un aspecto retro, “Fue una decisión estética de Federico, la poetización”.

Ogalla lleva viajando con la película desde septiembre, pasando por Brasil, Polonia, San Sebastián donde obtuvo dos premios.

Para la productora, lo mejor es que “genera debate y reflexión. Eso es lo mágico porque no te olvidas de la película. La gente comenta entre sus amigos. Te hace replantear un montón de cosas que si no la viste no hubieras pensado. Hay sacerdotes que la han visto y consideran que es respetuosa”.

Es que, según Ogalla, “No atenta contra la fe si no contra las estructuras viejas que no se renuevan”.

el apostataEl resultado: Tamayo quiere apostatar porque no está de acuerdo con pertenecer a la Iglesia como un fiel más. Inicia el trámite y se topa con la burocracia. Mientras tanto no se sabe de qué vive ni cómo paga el departamento, cuestión que luego le recriminará a la prima de la que está enamorado. Tampoco termina la carrera, aunque nunca nos enteramos qué está estudiando y su relación con la familia es mínima, ya que ni siquiera los hace partícipes de su decisión.

Lo suyo es una rebeldía adolescente y se refleja en el desprolijo guión. Se entiende su deseo y sus razones, pero lo que no tiene consistencia es el resto. Con la excepción de una breve escena con su vecina y el apoyo escolar que brinda al hijo de ésta, Tamayo no logra la empatía de los que lo rodean porque los critica a su vez. “El apóstata” se queda a mitad de camino. Como comedia no produce ni una sonrisa, como reflexión aporta poco.

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MDQFest 2015: Unamuno cobra vida en “La isla del viento”

WP_20151104_002“La idea era intentar hacer una película en la que se pudiese conectar a varios niveles con la figura de Unamuno. Era importante abrir un abanico. Es un autor que nunca se ha representado ni en cine, ni en televisión. Tiene una parte de poética, otra de realismo social y un argumentario político con multiplicidad de lecturas”, así presentó su filme “La isla del viento”, el realizador Manuel Menchón, junto al productor Rodolfo Pochat y los actores José Luis Gómez (Unamuno) y Enekoiz Noda (Ramón Castiñeyra).
“En la primera versión era el doctor House en Fuerteventura, pero cuando visité el lugar con el coguionista para documentarnos. Conocí a una señora de 90 años que me contó que se reían de él porque iba de negro como si estuviera de luto o los curas y que le encantaban los niños en el buen sentido (risas). Hablé mucho con la familia por lo humano, y alguien que se preocupaba tanto por la educación y lo social no podía ser como House”.
También aparece un personaje femenino, la argentina Delfina Molina, “Lo más increíble es que todo es verdad. Delfina Molina fue una poetisa, intelectual y sufragista argentina. Es muy interesante como personaje, pero tenía una visión de la realidad muy rara. Las cartas entre ambos se conservan. Las encontramos en el archivo de Salamanca y son muy romanticonas. Fue una relación epistolar de décadas. De parte de él dándole consejos literarios que ella interpretó como que era el amor de su vida”. Menchón cuenta que fue en el instituto cuando, en medio de una aburrida lección sobre el filósofo y escritor, vio una foto de él a camello. “Ese detalle disparó mi atención. Llevaba zapatillas de cabrero (alpargatas). Me di cuenta que había una historia y ahí empecé a tirar del hilo”.
CMU-91-Foto353Una de las escenas más importantes es la que sucede en el paraninfo (salón de actos) de la Universidad de Salamanca donde Unamuno pronuncia un discurso clave: “Es real y todos los personajes históricos que aparecen en la escena también. No hay nada inventado. Fue lo que pasó y se rodó donde pasó”.
“El que lo interrumpe gritando era José Millán- Astray, el creador de la legión extranjera española donde su segundo era Francisco Franco. El papel que tiene en la mano Unamuno era una intersección de la esposa de un pastor protestante que le pedía por la vida de su marido acusado de masón. En ese papel escribió los apuntes como respuesta a los discursos fascistas que estaba presenciando. La secuencia se conservó taquigráficamente”, relata José Luis Gómez.
“Me pareció importante hacer este filme con la crisis que se está dando en toda Europa y que se va extendiendo por un escenario que se está viniendo abajo y que va más allá de lo económico y de los valores”.
Gómez nos pone en el marco de lo que pasaba: “Millán- Ashtray quería matar a Unamuno, pero era el intelectual más importante español y tenía todos los medios extranjeros a su favor. Siempre estuvo en contra del poder, incluso fue nominado al Nobel, pero en aquél tiempo tenía que tener el apoyo del gobierno y no lo tuvo. Él apoyó el golpe de Franco porque creyó que la república se desmadraba tras el asesinato de Calvo Sotelo y la quema de conventos. Lo que hace en el paraninfo es un acto de expiación. Se dio cuenta que sus alumnos, los catedráticos y sus amigos eran fusilados. Delante del dragón se planta y se lo dice. Fue un acto cívico muy valiente. Carmen Polo, la esposa de Franco y el obispo de Salamanca lo ayudaron a salir porque si no las hordas se lo hubieran cargado allí y hubiera sido letal para el movimiento porque recién habían matado a Federico García Lorca”.
La proyección matutina en el Festival Internacional de Mar del Plata fue el estreno mundial de “La isla del viento”: “Cala, una de las protagonistas, está basada en varios personajes. En las primeras mujeres que pudieron ir a la universidad durante la república, pero que cuando termina la guerra y asume Franco el papel de la mujer cambia radicalmente. Es el arco de todas las mujeres de la época”.
Gómez afirma que “Como hombre de teatro y cine tengo una relación seria con la gran palabra de los poetas, los grandes creadores, pero es raro encontrar en otra figura lo creativo y personal y unirlo a un coraje civil de una estatura extraordinaria. Era rigorista, juzgador, implacable, pero generoso. Es un Número 1 en la psicología gestáltica. El director me nutrió de muchísimo material. Y soy muy parecido. Le he dedicado mi vida a ser actor y director, pero no se puede hacer todo con técnica. En este caso el ángel bajó. Mi corazón lo sintió durante el rodaje”.
El otro personaje importante es el de Noda, “Con Ramón Castiñeyra mantuvieron correspondencia hasta lo último. Unamuno trató de volver a Fuerteventura. Es más, cuando falleció estaba escribiendo sus memorias, ´Don Quijote en Fuerteventura´. Ramón fue un personaje histórico de la isla, presidente de la mayor institución de la isla, le tienen mucho aprecio. La situación socio- económica era de un caciquismo y la gente trabajaba para su familia para poder comer”.
la isla del vientoEl resultado: En tono clásico que a veces se torna declamatorio, “La isla del viento” toma el exilio de Miguel de Unamuno en un paraje desértico. Entre personajes y anécdotas reales, el realizador Manuel Menchón desliza comentarios sobre la educación de la época y la pobreza de aquellos que no pueden acceder ni siquiera a los recursos básicos, como el agua. El gran pilar de este filme es José Luis Gómez, quien carga el peso del personaje y lo encarna con soltura. Es en la penúltima escena cuando alcanza su cenit, con un discurso de alta actualidad. No se la pierda.

MDQFest 2015: El Amazonas revive en magnífica visión de Ciro Guerra

WP_20151101_001“Gracias por verme en vivo y directo y por tenerme presente”, así se presenta Antonio Bolívar, aborigen del Amazonas que protagoniza “El abrazo de la serpiente” de Ciro Guerra. Para el productor argentino Horacio Mentasti, “Ha sido un honor para nosotros colaborar con la parte técnica. Se filmó en súper 35 mm y Cinecolor ha hecho un trabajo estupendo con el material. El esfuerzo tiene que ver con la dedicación del equipo colombiano del director, al que juzgo maravilloso”.
El otro productor, es venezolano. Raúl Bravo partició de la filmación, “Fue un honor inmenso haber podido coproducir de parte de Venezuela. Aportamos un actor secundario, financiamiento y algunos técnicos. Este es el tercer largo de Ciro, que tiene apenas 34 años, se estrenó en Cannes y representará a Colombia ante el Oscar por Colombia. Se adentra en el mundo amazónico desde el punto de vista de sus habitantes, no del hombre blanco, hablándonos de una civilización que se extingue. Mientras, el blanco no tiene herencia ni pasado. Es una reflexión profunda, cómo ese ser que es un chullachaqui, una copia vacía que deambula por el mundo, tiene que encontrarse a sí mismo”.
Antonio cuenta que tuvieron “Tres meses de preparación para que quede bien, buscar los lugares y reunir la gente que por primera vez estaba en este trabajo. Tuve que hablar con el jefe cacique de los cubeos y me pareció que no estaba de acuerdo, pero como paisanos pudimos hacer un trabajo entre todos. La raza indígena es pura y propia en nuestro territorio de Sudamérica, pero está en extinción y olvida la tradición y la cultura. Estamos buscando la forma de dejar un recuerdo porque la juventud necesita conocer nuestro origen”. Bolívar remarca que el pase a la nueva generación es oral: “Nosotros no escribimos”.
Con fecha de estreno el año que viene, Mentasti admite que “No se trata de un producto simple para el gran público. Pero es una película de autor. Cuando recibimos el guión lo leímos y le dije a mis hijos que era el mejor que había leído en mi vida”.
Bravo cuenta que “cuando conocí a Ciro, en 2009, estaba con la historia en la cabeza, pero para cuando se filmó era la 14° versión. Estuvo muy trabajada en el nivel de la reflexión para poder colocarse en un punto de vista que no era de él, que no tiene raíces amazónicas. En la sinopsis tenía una frase: ´Siempre que veía el mapa de mi país, veía una mancha verde de la que poco se sabe. Mi intención era penetrar y descubrir la cultura que ha trascendido por siglos y que no llegó hasta nosotros. Sólo se habla de ese lugar por el narcotráfico y la guerrilla”.
El primer corte era de 3hs 40. Guerra la llevó a dos horas porque “Siento que no puedo reducir más esta historia tan ambiciosa en más corto tiempo”. En Cannes lo compararon con el cine de Miguel Cortés, Coppola y hasta Kubrick, con momentos de 2001.
Bolívar relata que “Vengo del Amazonas. En Colombia vivimos varias tribus indígenas entre Perú y Venezuela, y hacemos intercambio de cultura manteniendo nuestra identidad, para mostrar a los turistas. Estamos en un lugar distinto, puro, legítimo de la selva y la naturaleza y mostramos los sitios valiosos para nosotros. Como van muchos turistas a visitarnos y sacan fotos y videos, eso va a la capital y lo muestran. Ciro Guerra me vio así y fue a buscarme. Me llevó a Bogotá para hacer este trabajo”.
Para Bravo, “La decisión de exhibir en blanco y negro fue producto de un gran debate de un año. Fue filmada en color y llevada al blanco y negro porque, según Guerra, estamos mostrando una Amazonia que ya no existe cuando viajan los protagonistas”.
Estos son dos exploradores de principios y mediados de siglo pasado que busca la “yakruna”, una planta milagrosa que cura todas las enfermedades. Basados en la figura de Theodor Koch-Grunberg y Richard Evans Schultes, Jan Bijvoet (el actor ganador de Berlín en 2013 con “Borjman”) y Brionne Davis, tuvieron aprender durante seis meses el idioma originario para poder hablarlo con fluidez, a la vez de salpicarlo con alemán, inglés, castellano y portugués.
Como curiosidad Bravo agrega que durante las siete semanas de filmación el equipo tuvo que protegerse con botas altas e inocularse infinidad de vacunas, inclusive la antirrábica por la existencia de vampiros hematófagos, “Además bebíamos agua de bidón mientras que los indios tomaban del río y no les hacía nada”.
Bolívar aclara que hay un error en la película porque la planta que buscan es, en realidad la ayahuasca. “Yakruna es en dialecto inca la boa o dios del agua, porque toda la naturaleza tiene su rey, su dios como el agua y el aire y la tierra”.
“Para ellos el Amazonas es una prolongación de su propio ser mientras que para nosotros es tan sólo proveedor de madera, de agua y de caucho”, sintetiza Bravo el choque de las cosmovisiones entre la de los pueblos originarios y la del hombre blanco.
serpienteEl resultado: A pesar del blanco y negro, hay tanta vida, tanto color en “El abrazo de la serpiente”, que, como la inmensidad en la que están inmersos los protagonistas, abruma.
En la historia de dos exploradores que buscan la mítica planta yakruna, uno para curarse de una enfermedad mortal, el otro para sacarle provecho, el hombre blanco debe, en realidad, buscarse a sí mismo.
Así el presente y el pasado no tienen más sentido que la voraz tendencia a alterar lo que está en estado puro, a destruir creencias, costumbres, naturaleza y vida.
Reducidos a la esclavitud por los caucheros, alienados por la religión que los aleja del contacto con los elementos naturales, los aborígenes son desplazados y su tierra maltratada. No es en vano la eterna desconfianza al blanco aunque éste perjure sólo estar estudiando plantas: “Es lo único sensato que le he oído decir a un blanco” se lamenta el chamán, guía tanto del antropólogo alemán como del biólogo estadounidense que se embarcan, cada uno en su tiempo, a buscar una flor sagrada.
Cada episodio vivido durante el viaje nos da una idea de la pérdida irreparable, tanto cultural como ambiental que ha sufrido la zona. Esa es la reflexión más directa, pero más cruda que transmite esta magnífica muestra de arte cinematográfico, plagada de aventuras, de misterio y de placer visual.

MDQFest 2015: Agresti y esa estúpida pasión por los libros

WP_20151102_003Tras una larga ausencia de la cartelera nacional, Alejandro Agresti regresa con “Mecánica Popular”, prometiendo también para el año que viene “No somos animales”, filme que rodó antes que este y que coescribió con John Cusack. Terminada justo para el Festival Internacional de Mar del Plata, su estreno se prevé para 2016, distribuida por Buena Vista/ Disney.
Con menos de dos meses entre la creación y el comienzo del rodaje, Agresti se rodeó para “Mecánica Popular” de intérpretes que no dejan de elogiarlo.
Para Romina Ricci, con quien ya había trabajado en su anterior opus, “es una experiencia religiosa. Me encanta porque Ale tiene todo tan claro… es un artista sensible, loco”.
El lector compulsivo de Patricio Contreras, “fue una creación fundamentalmente de Alejandro con quien fuimos dialogando inventándole cosas, pero quisiera insistir un poco a riesgo de repetir, en que es como una condecoración trabajar con él. Fue un privilegio porque es una bestia de cine con una lucidez impresionante. Tiene un enorme amor por los actores, no sólo está cuidando el virtuosismo de los movimientos de cámara”.
“Para mí fue una hermosa experiencia. Es uno de los directores que más admiro, es un amigo desde ´Valentín´, donde interpretaba a la maestra. Esta obra me resultó extraordinaria”, apuntó Marina Gleyzer.
“Necesito que hacerles una confesión: trabajé con un genio, con un hombre muy valiente, un artista con todas las letras, de una brillantez desde lo narrativo y literario que me elevó como actor y como persona durante un mes y media”, admitió Alejandro Awada. “He sido muy feliz y he tenido que aprender y navegar estas aguas, con una riqueza fílmica que hasta ahora no me había tocado, inventando todo el tiempo”.
Para el propio Agresti, “Mecánica Popular” trata sobre “el valor de las palabras. Todavía siento en mí la misma estúpida pasión por los libros, no perdí esa inocencia. Me siento feliz viendo un libro. La literatura no perdió ese misterio y combinarlo con el cine me hace profundamente feliz”.
“La película juega triángulos en una editorial que se dedicó a la filosofía tenés la lucha de clases entre cierto tipo de intelectualidad y el sereno; entre el sereno y Silvia 1 y el protagonista, y el triángulo del pasado. No baja línea, es como cubista. Espero q el público tenga una experiencia no concluyente, que haya movido cosas. Para eso está el drama y el cine. Ya está”, concluye el realizador a modo de síntesis de su concepto.
En “Mecánica Popular” se habla mucho de psicoanálisis y, sobre todo, de Lacan. “No lo pienso de manera tan nerviosa como el personaje pero creo que hay mucho de verso, que hay gente que usa ciertas cosas del lacanismo de forma poco creativa y se torna dependiente para no encontrar soluciones. Creo hasta cierto punto en el psicoanálisis”.
“Hay una línea que tiene que ver con transformarnos en el país más psicoanalizado para pagar la culpa de lo que nos pasó en los setenta”, agrega Awada.
“Es que prendió muchísimo el lacanismo y mucha gente la usa de forma miserable la dialéctica y hay que admitir que los argentinos somos bastante verseros”, asevera Agresti.
Se le remarca que “Mecánica Popular” podría transformase en obra teatral, cosa que confirma Marina Gleyzer. Y aclara Agresti respecto del título: “Es raro porque uno va teniendo cosas en la cabeza. En una casa de la costa tengo la colección de la revista Mecánica Popular. Lo único que estudié en mi vida fue electrónica y es mi único hobby. Me atraían esas dos palabras y estaban mezcladas en mi biblioteca con los libros de filosofía. También se dio la oportunidad financieramente para filmarla con tres semanas de ensayo y 17 días de rodaje. Me gusta mucho operar cámara. Fue un lujo, no sé si por las condiciones ambientales porque vivimos dentro de esa historia, pensando que estábamos haciendo algo útil. Por ahí es subjetivo. Pero es claro que quise hacer una película argentina”.
mecanica popularEl resultado: El dueño de una editorial llega a su trabajo y se encuentra con un desperfecto eléctrico, el sereno fallecido y con su negocio a punto de pasar a manos de otro.
Tras esta presentación Alejandro Agresti recurre al flashback y a la teatralización de un encuentro con el pasado que, por momentos se hace literal. Así nos enteramos de cómo se dieron los acontecimientos en medio de diálogos interminables y tan filosóficos como los que el propio protagonista rechaza de plano.
¿Ficción o no ficción? La pregunta del debate entre la joven autora (Marina Gleyzer) que irrumpe en medio de la debacle pidiendo que le lean su manuscrito es una de las tantas que se hace el director. Su alter ego, personificado por Alejandro Awada, harto de las lecturas complicadas y vacías, se niega. Poco a poco, en su historia se van entremezclando las memorias que le provoca la chica, recordándole una situación similar con su mujer (Romina Ricci).
Más allá del esfuerzo de los actores para no sobreactuar los larguísimos parlamentos, la figura de Patricio Contreras como el sereno trae la frescura que la puesta teatral necesitaba. Por su parte, Diego Peretti, como uno de los empleados, está completamente desperdiciado, aunque su personaje sirva para tirar data sobre otros y otra conclusión: las apariencias engañan.
En la telaraña que Agresti armó se extraña la locura de sus primeras obras. Esta, más reflexiva, armada para nostálgicos, con algunos forzados apuntes sobre la historia más dura y reciente, es una declaración de principios. No es poco.

MDQFest 2015: El cadáver de Evita en clave peronista y rockera

Festival Internacional de Mar del Plata

El cadáver de Evita en clave peronista y rockera

WP_20151031_006 (2)“La primera tentación fue acudir a lo grotesco, pero quise hacer una crónica histórica de los hechos objetivos que son relativos como descubrí haciendo la investigación. Cada uno la cuenta a su manera, de acuerdo con sus intereses. Es mejor que la historia la estudiemos, esto no es periodismo y por eso decidí hacer cine, volcarme a un universo onírico y no traicionar los hechos indiscutibles, de los que, a lo mejor, no sabemos los detalles. Esa elección estética me parece más polémica que lo político”. Así presenta Pablo Agüero a “Eva no duerme”, que participa en la Competencia Internacional.
Con él estuvieron presentes varios actores, siendo los más conocidos Ailín Salas y Daniel Fanego, quien personifica al general Aramburu.
Para el actor, “Es una gran película que me conmovió, sobre todo en estos tiempos en que se habla de la grieta. Es un gran trabajo de Pablo. Creo que hizo una película rockera y peronista (risas). Fue difícil meterme en la piel de un sujeto tan detestado”, es que el filme trata sobre el cadáver de Eva Perón utilizado como botín de guerra por unos y otros durante los 25 años que abarca la trama.
Agüero cuenta con el mexicano Gael García Bernal, el español Imanol Arias y el francés Denis Lavant en roles claves: “Salí a buscar rostros conocidos porque quería dejar de lado lo específico y ver si trataba de convertirlo en una parábola universal tipo Bella Durmiente más allá de la cuestión partidaria con la idea de la persistencia de una voz que no se puede apagar. Cada personaje es una red de referencias que van a tener un eco en el inconsciente colectivo”.
El filme fue dado a conocer en San Sebastián y en Toronto formó parte de una sección experimental. “Me llamó la atención que en Canadá también se sintieron identificados”. En cuanto a la producción, Agüero cuenta que se trató de “Un vía crucis de 7 años, con muchas escrituras, planteamientos y búsqueda de financiamiento. Escribí escenas que no están y decidí que había cosas sórdidas que no había que mostrarlas, como las del Brujo. Y decidí tres personajes desde el punto de vista de los enemigos era lo ideal, pero yo quise generar ambigüedad, que no sea de propaganda. Quise evitarlo, aunque mi heroína sea Evita”.
Fanego agrega que “Pablo es bastante hinchapelotas mandando mails extensos y comunicándose por Skype por lo que él quería que fuera el personaje. Por suerte ya nos conocíamos de ´Salamandra´ y eso permitió que fluyera. Me interesó estar en la caída de este sujeto”, se refiere a Aramburu, “En esa época se lo vislumbraba como el hombre que podía unir a los argentinos. Tenía cierto prestigio social y político y fue secuestrado por Montoneros. Leí unos reportajes para ver cómo era su personalidad, su posición política, y se mostraba muy optimista con que la argentina formase parte de la Alianza para el Progreso… que luego descubrimos que se trataba de una delegación de torturadores”.
eva no duermeEl resultado: La primera y más obvia lectura de “Eva no duerme” es que, en pleno período eleccionario, puede pasar como cine de propaganda. Tiene muchos elementos para hacerlo, tanto en diálogo como en el uso del archivo y de la iconografía, y hasta en algunos paralelismos que van surgiendo a medida que avanza el relato.
La segunda es que, más allá de la ideología que se profese, es una obra que se ve con interés. El tema histórico presente y firme para la polémica, las buenas actuaciones, y la prolija utilización de sonido e imagen lo confirman.
Dividida en tres cuenta el periplo del cadáver desde 1952 cuando fallece Eva Perón. La acción nos traslada tres años más tarde con el embalsamador, justo cuando el movimiento peronista se derrumba y un nuevo golpe de estado sacude al país. Poco después toma la posta un coronel francés que debe trasladarlo después de haber sufrido vejámenes. En el segundo tramo, en 1969, Aramburu es secuestrado por montoneros que quieren saber la locación del cuerpo, al tiempo que los militares están negociando su devolución a Perón. El último episodio se refiere a cuando Eva regresa al país y encuentra su morada ¿final? en el cementerio de la Recoleta. Allí se dirige un marino (¿Massera?) para sacarla y enterrarla quién sabe dónde.
Sin embargo, la vedette no es Eva si no la cuidada puesta en escena y la fotografía que realzan los tramos de ficción frente al material de archivo que, a veces, peca por convertirla en un documental.

MDQFest 2015: Inauguración y homenajes

Festival Internacional de Mar del Plata
Día Uno: Inauguración y homenajes

WP_20151030_017Con la excelente conducción de Gabriela Rádice se dio por oficialmente inaugurada la 30° edición del Festival Internacional de Mar del Plata. Estuvieron presentes en el escenario el intendente de la ciudad, contador Gustavo Pulti, el presidente del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Jorge Telerman, y la presidenta del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), Lucrecia Cardoso.
Minutos antes habían desfilado por la alfombra roja que unió el hotel NH Provincial con el Auditorium: Benjamin Vicuña quien vino para presentar “La memoria del agua”, Alejandro Awada (“Mecánica popular”), por “Kryptonita” Nicolás Vázquez junto a Gimena Accardi, la China Suárez, Daniel Fanego del elenco de “Eva no duerme”, Edgardo Nieva, Julieta Zylberberg, y los jurados, entre otros.
El primer homenaje de la noche fue para los 50 años del ENERC, la legendaria escuela de cine que este año ha abierto sedes en el NOA y el NEA, y que ha puesto en funcionamiento la carrera de Director Artístico. En su nombre recibió una placa su rector, Pablo Rovito, rodeado de algunos de los egresados presentes: el realizador Santiago Loza, el investigador, programador y director artístico del festival Fernando Martín Peña, Vanesa Ragone, actual directora de INCAA TV, quien tuvo a su cargo la transmisión en vivo de la ceremonia.
El segundo homenaje fue para el presidente del festival, José Martínez Suárez, reconociendo su labor cinematográfica, docente y como responsable de la gran fiesta que se vive hasta el domingo 8.
El nombrado agradeció con la informalidad de siempre: “Me conocen por el traje que me pongo en la apertura y en el cierre de los festivales. Sigo usando el mismo pañuelo al cuello. Recibí un mail de la asociación de corbateros que dicen que saben dónde vivo y dónde tomo café”.
Agregó entre risas: “Traigo saludos de dos señoras que son parientas mías (sus hermanas Mirtha y Silvia Legrand) y que no quisieron venir porque dicen que me aplauden más a mí que a ellas”.
“Les auguro el mayor festival que hemos tenido hasta ahora. Estoy muy contento con lo que estoy haciendo. Y por ahí dicen que voy a renunciar. No es cierto: del festival me echan o salgo con los pies para adelante”. De más está decir que los presentes le rindieron una ovación de pie.
Para el final quedó la presentación de los jurados y del director de “Tres recuerdos de mi juventud”, Arnaud Desplechin, que abrió la muestra.
“Es un honor estar en el Festival de Cine de Mar del Plata. No soy un orador, sino un director, me hacen el honor esta noche de estar aquí con orgullo y humildad. Y de modo profundamente recibo su bondad de venir con la mejor palabra que encuentro: gratitud… y pánico escénico. Las pocas palabras que conozco en castellano se las debo a Jorge Luis Borges. Pero me considero un argentino porque nos une el amor al cine y el hecho de que haya más psicoanalistas aquí que en Francia”, culminó entre risas el realizador galo.