Pantalla Pinamar 2017: Un final con récord y preestrenos

Pantalla Pinamar (por Blanca López, enviada especial).- Emocionado, Carlos Morelli, el alma mater de este festival anunció que un total de 35.000 espectadores pasaron por el Festival Internacional de Cine Pantalla Pinamar 2017, marcando un récord. Hay que recordar que, 13 años atrás, la cifra ascendía a 8.000…

Esta noche, en la Gala de Clausura, se anunciarán los premios Balance, otorgado a tres de las películas argentinas exhibidas en la sección “Y el ganador es…”, que nuclea aquellas que han participado de festivales Clase A.

El equipo de “Soldado argentino”

Filmada en Córdoba y Comodoro Rivadavia, “Soldado argentino- Sólo conocido por Dios”, de Rodrigo Fernández Engler, acompañado por los actores Mariano Bertolini, Ezequiel Tronconi y Sergio Surraco, dio comienzo a la última jornada de conferencias.

El año pasado, en medio de un crucero por el sur, Engler filmó los únicos 26 segundos que se ven en la película, en las Isla Malvinas, donde tuvo una escala.

Con el apoyo de las tres fuerzas armadas, el realizador corroboró que nadie le pidió cambios en el guión, se ven toda clase de transportes aportados: anfibios, barcos, helicópteros: “Lamentablemente siguen siendo los mismos que en aquella época”.

Basada en hechos reales, Matías Bertolini confiesa que “el único personaje que no es real es el mío. Estuvimos conversando con psicólogos y supervivientes. Todos son héroes, aún los que no llegaron a las islas, y siguieron peleando en la vida. También tuvimos una semana de entrenamiento, lo que ayudó muchísimo al grupo”.

Surraco bajó 10 kilos para parecer más joven: “hay una cosa ética en mi personaje, más allá de la leyenda del soldado Pedro, hubo varios que se quedaban a esperar a que sus compañeros se pusieran a salvo”.

La leyenda a la que se refiere es la de un soldado que hizo una masacre con una ametralladora hasta último momento, porque cambiaba de posición todo el tiempo, volviendo locos a los británicos, y fue abatido por un misíl. Fue el último enterrado en el cementerio de Darwin.

Ezequiel Tronconi contó que “entrené bastante y me preparé físicamente para las escenas finales. Lo vincular fue lo fuerte en la instrucción militar”.

Yo no tengo ningún familiar caído en Malvinas”, confesó Fernández Engler, que ya tiene un corto sobre el tema. “En medio de mi luna de miel, en 2011, en Usuhaia, estaba en la plaza Malvinas y ahí quise retomar. Tomé contacto con un amigo que nació en las islas, se casa y enviuda, apoya las tropas argentinas y le dieron dos horas para abandonar su casa. Ahora vive en Córdoba y me aconsejó buscar la nota de La Nación sobre el soldado Pedro”.

Se estrena el 6 de abril y también se va a presentar en las bases de la Antártida.

Interesante propuesta sueca

Dentro de la sección “Últimas postales nórdicas”, “Esta es mi sangre”, de Amanda Kernell, se presentó junto al productor Lars Lindstrom, y el agregado cultural, Diego Schulman.

Es como un regalo cuando estuviste trabajando duro para producir una película que empieza a viajar, visitando hermosos lugares”, comentó Lindstrom, “Estamos recibiendo invitaciones de casi 60 festivales, vamos a ir a todos los que podamos, dependiendo de la ayuda del instituto sueco y de la venta del filme”.

La protagonista tiene 19 años, aún cuando en el filme hace de una adolescente de 14, “Es complicada la relación de Suecia con Laponia. Es un modelo de derechos humanos, pero no ha firmado la Convención de Pueblos Originarios de Naciones Unidas. Para dar un ejemplo, está filmado en idioma sami del sur, que sólo hablan 500 personas, y hay 9 variantes. Pero la educación es racista, si bien no está institucionalizado como en el ´30 cuando ese pueblo no tenía derechos institucionales”.

Kernell tiene miembros de su familia sami, criadores de renos, que negaron su identidad y que dicen que son ladrones, y que no tendrían que existir. Se crió con padre sami, con las canciones y la cultura de esa raza: “Después de hacer varios cortos, pero lo que quise decir es qué pasa con ser otro, con renegar del pasado, cómo lo manejas. Y lo que pasa con esta generación, cuyos hijos no saben de dónde vienen”.

Fue muy importante acompañarla con la cámara”, afirmó Kernell, “Teníamos que tener cuidado cuando correr la cámara. Por ser el vestuario tan parecido uno podría ser visto como el otro. Hay escenas similares a lo largo de su vida. Es muy interesante trabajar con estas escenas/ espejos”.

Quizá ahora hay 100.000, o 200.000 samis, no sabemos exactamente. Mis abuelos eran samis”, afirma Kernell, “Me esforcé en filmar más lo que siente más que lo que pasaba”. Rodada cerca del Polo Norte, es como “estar en el paraíso, todo se ve grande, los árboles, los edificios”.

La protagonista no representa a este pueblo, tampoco yo. Investigué con miembros de mi familia, y de instituciones. Lo que se reflejan son recuerdos, aunque las abuelas no cuentan las historias de amor completas”, sonríe Kernell.

Quise filmar todo en sol de medianoche, pero en el área en la que estábamos la nieve no se derretía. En la mayoría de las tomas hay luz natural, después tuvimos que poner artificial”.

Luis Puenzo, productor de “El faro de las orcas”

Luis Puenzo, productor de “El faro de las orcas”, contó que “es heredera de ´La puta y la ballena´, surgida de una anécdota que me contó un amigo, autor del libro ´Agustín, corazón abierto´, que es una historia real. La estrenamos en Semana Santa”.

Beto Uvas participó de la producción, asesorando a Joaquín Furriel, que lo encarnaba. También hizo de su doble y se encargó de todo lo que tenía que ver con los caballos y el mar y las orcas.

Estuvo en el estreno de España y también estará en la premiére nacional en Puerto Madryn. La experiencia de Uvas con un chico autista, que reaccionaba de manera especial con las orcas. “en el territorio de lo poético, Beto también cuenta que esto era recíproco”.

Filmamos en lugares para los que tuvimos que tener un permiso especial”, en Punta Delgada y Camarones, “duros para producir, con hospitales a cientos de kilómetros”. El director Gerardo Olivares es “muy amante de la naturaleza y había hecho varios documentales. Hizo ´Entre lobos´, sobre un niño salvaje, criado entre lobos, y realizó viajes que lo llevaron de Ushuaia a Alaska. Lo de las orcas hubo que filmarlo dos veces repartidas en dos años anteriores”.

Joaquín Furriel estaba un poco preocupado por la parte física de su rol, lo consultó con sus médicos. Le hizo muy bien y es muy parecido a Beto. Hay buena química con Maribel Verdú”.

Orcas reales y animatronics son las que se ven, conviviendo con imágenes de documentales.

Me gusta mucho la Patagonia, donde mochileaba de adolescente, y por competencia con Carlitos Sorín”, dijo Puenzo, entre risas, “Enganchamos películas. Tengo muy buenos recuerdos, y amigos de Península Valdés. Estaba el avión réplica de Saint- Exúpery, que dejamos de la filmación de ´La puta y la ballena´. Es un lugar mágico”.

Noticias de Italia

La embajadora de Italia, Teresa Castaldo, en compañía de Roberto Stábile, director de Relaciones Internacionales de ANICA- Asociación Nacional de Industrias Cinematográficas y Audiovisuales de Italia, dieron a conocer las “Noticias del cine italiano”.

Con cuatro películas y dos coproducciones en Pantalla Pinamar, entre ellas, “Por siempre jóvenes”, que clausura el festival, y una exposición sobre los 80 años de Cinecittá, en el Hotel del Bosque, Italia siempre ha sido uno de los pilares de la muestra.

Hacemos todos los años una Semana de Cine Italiano, y participamos de Ventana Sur, donde se encuentran los productores tratando de hacer proyectos en común. Todo eso está marchando muy bien, además de los convenios de coproducción con el INCAA. Otro logro fue IberMedia, el programa que se presentó en el festival de Mar del Plata”, dijo la embajadora, “hay vasos comunicantes entre ambos países, que favorece al cine, al que tanto amamos”.

Stábile agregó que “ANICA tiene oficinas en casi todos los países de Oriente y de Latinoamérica. También tenemos un fondo para los distribuidores argentinos que proyectan cine italiano desde hace tres años, y claramente ayudamos al cine argentino a entrar a Italia”.

Los datos que mostró de la taquilla italiana fueron optimistas, con cifras en ascenso, sobre todo en lo que respecta a las cinematografías no tradicionales, con nuevas salas en construcción.

No renuncio” (“Quo vado?”) ha sido la más taquillera del año pasado, una película que se estrenó en Argentina, con buen resultado.

Cuando muere el verano

Otra postal nórdica fue “Cuando muere el verano”, con la que el director y productor Henrik Martin Dahlsbakken, junto a Jostein Leiro, embajador de Noruega, y Kjersti Osthus, la agregada cultural, cerró el ciclo de conferencias de la 13° edición de Pantalla Pinamar.

Cuando comencé a evaluar cómo construir la historia. A medida que escribía el guión filmaba escenas para ver cómo quedaban. Reconozco la influencia de directores franceses, pero con la ayuda del director de fotografía tratamos de encontrar nuestro estilo. El componente más noruego es la forma de ver el mundo”, afirmó el realizador.

Para mí como joven director, hacer una película sobre una mujer de 80 años parece extraño, pero el aspecto central es lo humano, todos vamos a morir, pero se trata de ver las elecciones y sacrificios que hemos hecho. En mi caso, es también sobre eso, la decisión de ser realizador, lo que es bastante difícil. Durante la filmación, mi abuelo enfermó y me influyó mucho”.

Fue importante para mí fue tomar la sexualidad en esa edad, lo que queda del amor, de la pasión que perdió, aunque ella esté enferma y recluida. Para mí es lo que dura”.

Se trata de una historia original “inspirada en un libro de Sartre, que lee el personaje central. Es un detalle, pero también una referencia”.

Es una película de muy bajo presupuesto, filmada en 13 días. Fue muy difícil porque no teníamos ayuda francesa, no hablo francés, y se filmó en el sur de ese país. A ellos no les gusta hablar en inglés y tuve que usar mucho mis manos”, contó entre risas, agregando que la protagonista, que hablaba el idioma, lo ayudó mucho. Además tuvieron que filmar en una casa, donde convivieron en una especie de “Gran hermano”. Esta es su segunda producción, y está trabajando en la tercera: “Soy muy productivo y espero seguir haciéndolo”.

El embajador remarcó que en Noruega se producen unas 25 películas anuales, con apoyo del estado, poniendo énfasis en las escuelas de cine “Tenemos unos 5.000.000 de habitantes y se venden unos 12.000.000 de entradas. Las tres películas más vistas fueron noruegas. Queremos mantener la tradición de contar nuestras historias en nuestro propio idioma”.

Hay un sistema para apoyar el cine noruego con otros países, sobre todo en desarrollo. Algunos títulos como “Wakolda” han sido filmados como coproducción.

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Pantalla Pinamar 2017: Nuevos talentos y el peso de la ley

Los directores de los cortos

Pantalla Pinamar (por Blanca López, enviada especial).- El comienzo de la jornada fue una charla con los jóvenes realizadores que participaron de Programa de Cortos Argentinos, dando a conocer sus obras en el marco del Festival Internacional de Cine Pantalla Pinamar 2017, junto con la coordinadora del Programa de Cortometrajes, Liliana Amate.
Cada uno de los integrantes del panel habló sobre la historia de su trabajo, sobresaliendo la propuesta de la embajadora de Suecia que propuso realizar uno sobre el tango y su país.
En las pequeñas anécdotas pueden adivinarse futuros largometrajistas, sin desmerecer a los que sólo se dedican a cortos, que suman a su talento el poder de la síntesis. Los mismos pueden verse de forma gratuita en la plataforma Odeón.

El equipo de “Pinamar”

“Pinamar”, de Federico Godfrid, rodeado por sus protagonistas, guionista y distribuidor, Pascual Condito, vino a cerrar el círculo que dos atrás había comenzado con la visión de los primeros diez minutos del filme, esperando el estreno comercial para el 4 de mayo.
Siendo esta su segunda película, tiene en un común con la anterior, “La Tigra Chaco”, que parte de un lugar, donde nacen los conflictos, la trama, los personajes. Después de recibirse en Imagen y Sonido, dar clases y hacer teatro, Godfrid, aborda así su primera ficción.
El departamento de Pinamar, donde transcurre la historia, lo compró su abuelo, y en él pasaba sus vacaciones viendo Pantalla Pinamar. “Siempre me interesó la mirada de fuera de temporada, me resultó muy inspirador”.
Tras generar la relación entre los tres protagonistas durante diez días de ensayo, “bajamos un cambio, para que la lentitud con que se vive acá, se refleje. Hicimos un laburo instropectivo, conociendo los cuerpos y las almas”.
Hablando de los hermanos que protagonizan la propuesta, contó que “a Agustín Pardella lo había visto en una película y tenía la intensidad necesaria, pero me faltaba Pablo. Un día apareció Juan Grandinetti y me enamoró porque no es un actor que necesite mostrarse”.
Condito afirmó que su interés por distribuirla se generó porque “es una película que emociona, y que vale la pena distribuirla. La amo”.
El director de la comedia española “Bendita calamidad”, Gaizka Urresti, explicó que está basada en una novela que ya lleva 18 ediciones: “es un ´long seller´ y algo tenía que tener porque veinte años después de su escritura se sigue vendiendo. Dura dos horas porque no quieres que se acabe mientras la estás disfrutando, con algunos toquecitos de crítica social, es un divertimento sobre dos hermanos que, por error, secuestran a alguien. Esta es una historia improbable, pero no imposible, según su autor, quien se inspiró en algo real: el secuestro del jugador Quini de Barcelona, quien les acogió cariño a sus raptores, y eso se vio durante el juicio, más allá de que el Barsa perdió algunos partidos por no tenerlo en el equipo”.
Libro y película “son dos lenguajes diferentes, el objetivo no es ser fiel a la novela, sino compartir el mismo espíritu. Hubo que condensar personajes y renunciar a algunas peripecias, como soy productor, dejo de lado la más difícil de rodar. El autor colaboró mucho e hasta hizo un cameo de guardia civil. Me escribió desde Zaragoza preguntándome cómo había sido recibida en Pantalla Pinamar y le conté que fue muy gratificante ver que todos se reían en los mismos momentos que en España”.
Con distribución independiente, tuvo un éxito relativo en este sentido, y aunque dejo la puerta abierta, no cree que ruede una secuela, “ojo que si hubiera sido otro ´Ocho apellidos vascos´, vendo mi alma al diablo”, aclaró entre risas. La llevó durante el verano a 35 pueblos, provocando debates, y conociendo en el camino el target, “de más de 35 y sobre todo mujeres, no sé si porque los personajes que son tan torpes, o porque les recuerdan a sus maridos”, comentó con picardía.
Con relación al casting, aclaró “Quise crear contrastes. Es lo que los americanos llaman buddy movies. Otra herencia, es que es quijotesca, trabajé la figura del idealista y del Sancho, más pegado a la tierra. Los intérpretes son dos aragoneses que trabajan mucho, Nacho Rubio y Jorge Asín, el tercero es Luis Varela, que reemplazó la elección original, que falleció a la semana en un accidente”.
“Hay que trabajar de manera universal, pero con raíces. Como Almodóvar, o el Quijote. Nunca había hecho comedias, me sale de manera natural el drama. Me tuve que preparar y tiene algunos guiños a comedias españolas, pero sin llegar a la altura de los monstruos, como Cuerda o Azcona. Los latinos somos de llevar nuestra visión del mundo hacia la comedia”.

“Volodia”, el trabajo de las hermanas Jarmoluk

Recién terminada, “Volodia”, de Silvana y Ana María Jarmoluk, marca el duro camino de soviéticos varados en Buenos Aires cuando su país deja de existir, luego de bajar del barco en el que trabajaba y termina viviendo en la calle.
Fue un seguimiento de siete años, un proyecto muy especial para empaparse de la realidad de estos personajes, cuya vida iba cambiando. “Nosotros no manipulamos ninguna situación. Es absolutamente documental. Si bien al principio quería contarnos lo que le pasó, y la resistencia que tenían a cambiar su manera de vivir; lo que nos interesaba era cuánto tiempo duraba ese sueño. El quería volver a la Unión Sovietica, no a Rusia. ´Me tengo que extinguir como un mamut´, decía. Mientras tanto, la actuación aparece como una alternativa para vivir”.
Marplatenses y egresadas de la escuela rusa de cine, las Jarmoluk afirmaron que “el documental nace de buscar temáticas” Un día Silvana se topó “con un grupo de gente que se juntaba en el Parque Lezama, enfrente de la iglesia ortodoxa, integrantes de oleadas diferentes de inmigración entre el derrumbe del muro y la aparición de las mafias. Encontramos el personaje, entre unos marineros y los observamos durante unas tres semanas. Accedió para que se convierta en una una memoria de los que ya no están, y la verdad es que casi todos ya murieron. Era fundamental ver cómo resistía a que se lo trague el sistema, manteniendo su dignidad. Era un superviviente”.
“Es difícil trabajar con alguien que no tenía dirección. Fuimos sus tutoras guardándole sus documentos, y llegamos a tener hasta 25 números diferentes de celular. También tuve que ir a reconocerlo a la morgue”, siguió narrando, “Nos proponíamos hacer ciertas actividades y filmar tres o cuatro veces al año. Dejamos muchísimo material de lado, con situaciones que no era posible mostrar, equilibramos lo cotidiano con tomas para darle una forma poética”.
Marina Sereseski es argentina, aunque vive en España desde hace años, y debutó en la dirección con “La puerta abierta”: “Me fui por amor”, confiesa.
Hablando de su obra, asume que “la escribí para Carmen (Machi), con la que estaba trabajando en la obra de teatro ´Agosto´, donde era la hija. Es una película de actores que se basa en las miradas, en los diálogos, me encanta como espectadora que me hagan reír y emocionar, está en el borde de la comedia y del drama, y tanto Carmen como Terele Pávez la dimensionan desde un lugar de mucho orgullo”.
Filmada en un corrala, que es como un conventillo donde muchos departamentos que van a un sitio común, es allí “donde el vecino es tan importante, y para bien o para mal, la puerta está abierta. Hay mucha inmigración, y esa mezcla es importante. Conseguir ese lugar fue difícil, pero también nos pasó con la nena, porque la mayoría están sobre estimuladas. Es muy protagonista y me asustaba no encontrarla entre 90 candidatas. Pero Lucía Balas es un encanto, a pesar de que tenía que compartir cartel con esos dos monstruos. Tampoco sabía todo de la película, porque había escenas muy fuertes. Después hacía los deberes y jugaba”.
Sobre su paso a la dirección afirmó que “se me quedaba corto actuar y no sabía cómo expresarlo, empecé a escribir y me di cuenta de que me salía. Fue muy de a poquito, con cortos y documentales, y estoy dejando de actuar. Y me gusta muchísimo más la dirección y la escritura, que son momentos artísticos muy bonitos”.
Por último Fernán Mirás presentó su ópera prima “El peso de la ley”, protagonizada por María Onetto.
“Los técnicos no sabían si hacerme caso o tirarme una moneda, porque me vestía como el personaje desde la mañana”, comentó entre risas.
“Fuimos compañeros en unas cuatro oportunidades, lo admiraba a Fernán y cuando apareció el guión y creo que es la primera vez que hago una jodida importante en el cine. Es bastante relajado ser dirigida por un actor, porque con un realizador a veces es más difícil de codificar lo que quiere. Además era un guión muy entretenido de leer. Saber la cocina de las situaciones fue muy impactante. Y por eso era muy motivador participar del asunto, sobre todo porque no era solemne”, afirmó Onetto.
Roberto Gispert, coguionista y abogado en la vida real recuerda el expediente sobre el que se basa el filme, fue un 4 de julio de 1983, cuando todavía la policía armaba los sumarios y calificaba, y en el el último momento del Proceso se nombraban jueces para defenderlo, antes de entregar el poder. “Leerlo daba rabia y luego risa. Hay demasiados absurdos y se ve que es según la condición social de la gente, que hace que te traten de distinta manera”.
Su profesora fue la fiscal que se juega un nuevo cargo al que luego fue promovida: “En la proyección de Pantalla Pinamar había alguien que la había conocido y me dijo que, en realidad, era mucho peor de lo que se ve en el filme”, contó Onetto. Otro dato clave es que los tres implicados: abogada, fiscal y juez están fallecidos.
La película fue filmada a fines de 2015 y “la víctima y el victimario sufren el sistema judicial”, relata Mirás, “Lo curioso es que entrevistamos a todos los escalafones. Aprendí muchos chistes de abogados y el 90% decía que había seguido la carrera porque había sido muy ingenio. El título alude a cómo los afecta a todos que son exponentes de lo que sucedes y sus frases están reflejadas en el guión”.
Por su experiencia de director Mirás afirmó que “tomé conciencia de que había estado en un set desde los 17 años y siempre había preguntado a los técnicos y estado cerca del proceso de los directores”.
Destacando la labor de los “actores, los conozco de toda la vida y me hicieron la gamba (Darío Grandinetti y Paola Barrientos completan el trío protagónico) Fue un regalo que me hicieron y me gusta que eso se note”.
“Me gusta el cine de género que hable de algo. Estaba muy involucrado en el tema y quería hacerla para aprender. Tiene el tono justo porque es fuerte, emocional, y retrata el humor y la ironía con la que se trabaja en el poder judicial”. También contó entre risas que abogados amigos le enviaban fotos de sus lugares de trabajo con más expedientes de los que se ven en el filme.
Filmada en Mar del Plata y Necochea, donde realizó el casting para el resto del elenco, Mirás reconoce que fue por “casualidad, donde se había filmado ´La casa del mar´, también con Grandinetti. Había interés porque filmáramos allí”.
Si bien la abogada original sufrió un accidente y tuvo una pequeña discapacidad, eso, y un problema físico personal de Gispert, terminaron de armar el personaje de Paola Barrientos.

Pantalla Pinamar 2017: El cine como sentimiento y momento histórico

El equipo de trabajo de “Carne propia”

Pantalla Pinamar (por Blanca López, enviada especial).- Con un documental que cuenta el recorrido de un toro hacia el matadero, repasando la historia de la industria: “Somos un colectivo de trabajo, Puente Films, por eso nos movemos todos juntos”, comentan Alberto Romero, el realizador de “Carne propia”; Alejandro Rath, el asistente de dirección, su productora, Lucía Miranda, Martín Turnes, director de fotografía, y Juan Martín Hsu, montajista.
Filmado con dos animales, “El toro es un oligarca, un poco facho, como contrapunto. Fue una decisión consciente. Y como actor es un animal díscolo”, contaron, “Queríamos una voz que la gente identificara, y era una fija Arnaldo André. No fue complicado convencerlo”.
“En principio hubo un guión bastante detallado y tratamos de cumplirlo, pero la realidad lo cambia todo. Había una tercera historia, sobre un pueblo que tenía un tren enterrado y no hubo forma de rodarlo. Funciona que desde el primer patrón que les daba hasta casa a los obreros, pasamos a otro más emancipado con la adquisición de derechos laborales, pasamos a la suspensión de esa idea con el manejo de la fábrica por los obreros”.
El grupo viajó unos 45 minutos arriba del camión que trasladaba al toro al Mercado de Liniers, lo que generó otra discusión en el grupo. Inclusive, como venían de La Pampa, durmieron en Liniers, para poder filmar el remate.
El proceso comenzó en febrero del 2014, se presentó al INCAA para pedir subsidio y lo terminamos en abril 2016, siguió por BAFICI y Montreal, y continuará en San Diego antes de estrenarse comercialmente en Argentina.
Para el futuro hay varios proyectos, entre ellos dos ficciones, una de Romero, y otra de Rath, Turnes y Hsu también tienen lo suyo.

El cine de terror en #PantallaPinamar con “Sra. Haidi”

Rafael Menéndez y Daniel Alvaredo son los responsables detrás de cámara de “Sra. Haidi”, junto al productor Carlos Piwowarski.
“Nació cuando el guión cayó en nuestras manos. Nos interesó el género, el thriller psicológico, no el del terror sangriento. Pensando en la protagonista, alguien tiró su nombre, y quedamos convencidos de que tenía que ser ella. Justamente por lo contrario a lo que hacía antes”, contó Piwowarski, y “reinvindica el valor de las chancles cuando las cuidaba”, agregó Alvaredo, entre risas, refiriéndose a su rol en “Grande, Pa”.
“Teníamos muy en claro que queríamos que funcione el conflicto entre los personajes, que todo responda a una lógica interna. Igual creo que María es demasiado buena y nos sentíamos en la obligación de estar a su altura. La amo”, aclaró Menéndez, “Queríamos que se identificara el público con ella”. Explicaron que hubo tomas muy arriesgadas que quedaron fuera del filme.
Dos perros suman a la tensión que se produce en la película, “uno de ellos se estaba por jubilar. Tuvimos que aprender a trabajar con ellos. Y a la larga no fue tan difícil”.
“Tratamos de que la película sea incómoda desde el principio, de correrla un poco de lo normal, del clásico. Nos gusta del género eso, jugar con lo que el espectador espera e ir por otro lado”.
Alvaredo y Menéndez querían trabajar juntos y por eso la codirección se dio de una forma natural, “Es una ópera prima, pero con ideas claras respecto al género y con experiencia en cortos. Y que haya un montajista en el rodaje está bueno, la vas armando en la cabeza”, cuenta Menéndez.
“A mí me tranquilizó una frase de Rafael, cuando me dijo ´Maradona también erraba penales´”, contó Alvaredo entre risas.
Es muy difícil encontrar la locación que escribió el guionista, “hubo que adaptarse, pero quedó logrado, a pesar de presupuesto”, afirmó Menéndez sobre la obra que tendrá su estreno entre agosto y septiembre.

El director de “El destierro”

“No es fácil encontrar una sala con tanto público y tanto entusiasmo”, comentó Arturo Ruiz Serrano, director de “El destierro”.
Antes había hecho un corto, con José Sacristán, también sobre la Guerra Civil española, “recién a partir de los años ´60 se comenzó a hacer películas sobre esta temática desde el otro lado, más allá de la propaganda franquista. En España todavía hay mucho prejuicio acerca de esto, no tanto en la literatura. Y se filma poco sobre el tema, aunque se crea lo contrario. Se trata de una película más familiar, que independiente. Mi hermano hizo la música, mis tías también están”. El equipo se hospedaba en la casa familiar del realizador. “El montaje fue un regalo, y el sonido, fue fundamental, hecho con mucho cariño, mucho mimo. Compartimos festivales con producciones más grandes, y me daba cosa decir esto”, comentó entre risas.
En el tratamiento, “la supervivencia es esencial, con reglas que no están aceptadas fuera. Desde este punto de vista minimalista, con la ayuda inestimable de la naturaleza. El equipo era tan reducido que parecíamos de National Geographic. Pero nos conocimos todos muy bien. Cuando escribo parto de un lugar”. En este caso fue un bunker que todavía existe, cerca de Madrid, “imaginando una rutina del día a día, de chicos que en realidad deberían haber estado estudiando en ese momento”.
En el cine que se hizo después de la transición, en la democracia “era díficil entender el otro lado. Al hombre de campo le tocaba luchar en un bando que no quería, dando la vida por algo que no entendía. La protagonista es una idealista que va a morir a otro país. Al final se van rompiendo las barreras porque las pulsiones, los sentimientos los acercan. Para mí tiene todo para ser un western”.
Se tardó mucho en filmar, con siete meses de diferencia entre una parte y otra, finalizándolo en Mallorca, gracias a un amigo: “Cuando escribí el guión lo hice con los recursos que sabía que tenía”, explicó confesando que los animales los aportó su hermana.
“En España cada vez hay menos cines y más películas. No me llamo a engaño. Es duro que funcione y guste y que no la puedes mostrar. Empezamos en Corea su recorrida, y volver después de un año a tu país y ver que no eres profeta en tu tierra, es frustrante. Estuvimos un mes y medio en pantalla, pero me hubiera gustado más. Tuvimos más salas en Finlandia, por ejemplo, y ya está vendida a HBO”.

Director y actores de “Maracaibo”

La emotiva “Maracaibo”, tuvo su presentación de la mano del realizador Miguel Ángel Rocca, su productor Daniel Pensa, y los actores Jorge Marrale, Nicolás Francella y Matías Meyer.
“Todavía no puedo tomar distancia, anoche fue la primera vez que vimos la película. Es el momento de la entrega, de dejarla ir”
Partiendo de la idea de un padre que atraviesa una revelación y una pérdida en relación a su hijo, Marrale tuvo que trabajar con estas dos instancias “la primera más convencional, la segunda que no se puede soportar. No hay forma de expulgar la culpa. No me puse a racionalizar. Los tiempos que, desde lo cinematográfico, a lo mejor no estamos acostumbrados, pero el verosímil es real.”
“En esta trama intenté construirla a través de los personajes”, en la construcción de la historia fue la premisa de Rocca, “Teniendo en claro sus dilemas”.
“Aquí entré en estado de gracia”, aclara Marrale, “yo iba elaborando en cuanto a lo que iba a suceder. Somos padres, con lo cual hay una ventaja sensible. Uno no se puede desprender de esa realidad. Está tan clara la cultura paterna, que no se puede desprender te hace cuestionar lo frágil que somos, la torpeza, la imposibilidad de ver, y que uno nunca termina de conocer al otro o de conocerse a sí mismo. Eso le pasa a mi personaje”.
“La venganza es algo conceptual. Pero no es algo central porque todos pensamos qué haríamos en ese caso. Cotidianamente él es un cirujano, que abre y cierra, pero en el vínculo con el personaje busca eso, cerrar. Por eso sale a buscar al otro padre, en una escena fantástica con Luis (Machín)”, reflexiona Marrale.
La relación con Mercedes Morán, que es “una relación muy particular. Me pareció muy inteligente, sutil, porque ella es oftalmóloga y ve antes que yo. Acciona con la verdad todo el tiempo y es muy sencillo trabajar con ella y un placer”.
En el papel del hijo, Meyer, definió “que la experiencia fue fantástica, como jugar con Messi, te la dan para hacer un gol, son todos monstruos. El director fue el gran capitán de este barco. Fue una construcción grupal. Pienso que la falta de comunicación con el padre se daba en un aspecto puntual, porque la relación era super amorosa, hasta llegar a ese punto, lo que lo hace más doloroso cuando pasa lo que pasa”.

Omedes, productor de la inusual “Cerca de tu casa”

La última conferencia fue la de “Cerca de tu casa”, la que estuvo representada por su productor, Loris Omedes.
“Aquí se valora el cine muchísimo”, agradeció sobre el musical de los desahucios (desalojos), fenómeno que se ha dado en los últimos siete años en un nivel catastrófico, “Es una forma de que los personajes mostrasen sus sentimientos. Era para potenciar los momentos anímicos”.
“El desahuaciado se lo tomaba a modo personal, pero luego se dieron cuenta que era culpa del sistema. El problema continúa, pero no es noticia. Todo esto raya los populismos, se podría decir, pero no lo pienso así. Es importante el valor de la protesta. Tienes ese derecho. Nos mandan las multinacionales, la bolsa y hasta los gobiernos están sometidos a estos poderes”.
El título hace referencia a “que siempre hay alguien cerca tuyo que se quedó sin empleo, o que se quedó sin casa. Si no puedes pagar la hipoteca, por la crisis, es normal que el banco te quite la casa, pero esta ley española es de 1813 hace que sigas manteniendo la deuda, por lo que no puedes rehacer tu vida”.
El director tuvo en claro el tema sobre el que quería hablar y se documentó sobre todo a nivel emocional, y nos pedían hablar de la plataformas, pero nosotros queríamos hacerlo de las personas.
En cuanto a la banda de sonido, de Silvia Pérez Cruz, “tratamos de convencerla para que ella actuara también llevándola a comer seis veces… al final dijo que sí”. Fue una participación suya completa en el guión.
“Es una película muy simple, el director se fue a muchas asambleas de desahucios. Es lo más parecido a la realidad. No me creo la actitud de los policías o de los banqueros, decía, no creo que todos sean insensibles. Se pretendió que todos están metidos en lo mismo”.
A pesar de los Goyas y las nominaciones al Oscar, y de su participación en documentales, Omedes dice que el productor se ve seducido por el dinero, o por la historia o por el compromiso social “y dar voz a los que no la tienen, pero no soy un Robin Hood de lo audiovisual, y es cierto que cuando veo mis 40 títulos, casi siempre es por el tercer motivo y lo he hecho sin querer. Porque me emocionaban, apasionaban e iba a estar dos o tres años con cada película”.
Hablando de “Cerca de tu casa”, remarcó que “es una película histórica, que retrata la época en que se filmó”.

Pantalla Pinamar 2017: Patrimonio y nuevos valores

Pantalla Pinamar (por Blanca López, enviada especial).- Ya en la mitad de este encantador festival, donde lo mejor del cine europeo, latinoamericano y algún invitado más, se dan cita en una ciudad que hoy, por primera vez amaneció nublada.

Noticias de Rumania

Noticias del cine rumano fue el título de la conferencia ofrecida por Carmen Podgorean, embajadora de Rumania; Sena Latif, agregada cultural, y Miñal Ulger, crítico y directivo del Archivo Nacional de Películas, de la Cinemateca Rumana, que abrió la jornada.
Ulger, quien comenzó hace 15 años a escribir, sobre todo en lo que al cine rumano respecta. A partir del 2012 es el Director y Programador de la Cinemateca Rumana. Hay también un Archivo, todo en la ciudad de Bucarest. Además se encarga de la revista Film, del sindicato de Directores Rumanos, con distribución solo en el país europeo.
Desde 2001, ha habido un cambio en la filmografía, y un apoyo de la crítica local, pero su éxito se debe a los expertos extranjeros. Y en 2005, a partir del premio en Cannes, también sirvió mucho. Ha habido un crecimiento, pero no es tan poderoso como en la era comunista. Esto se traduce en que poca gente va a ver las películas. Desde la revolución del ´89 las entradas fueron cayendo año tras año, con un repunte en los dos últimos con nuevas salas en centros comerciales. La mejor promoción y programación se ha logrado porque las grandes distribuidoras también se han interesado en producciones que se han visto en festivales, pero todavía hay mucho por hacer.
La mayoría de los filmes son coproducciones con otros países de la región, y es apoyado por el estado a través del Centro Nacional del Cine. Hay dos secciones de competencia anuales, con un promedio de 25 estrenos.
Hay largos independientes, pero con concepciones diferentes de lo que se hace en Argentina, que tiene el BAFICI y que se define por no estar ligadas a un estudio. Allá significa que no tiene apoyo del estado, por eso Ulger se sorprende que algunos que sí se han proyectado en el BAFICI que ellos no consideran independientes. El Centro Nacional, que depende del Ministerio de Cultura, sólo puede llegar al 50% del financiamiento, y el fondo destinado proviene de la recaudación de entradas e impuestos.
Las comedias son las más exitosas, el año pasado hubo 2, una de ellas llegando 150.000 espectadores; la otra no llegó a 134.000.
Para cubrir gastos tendrían que vender por lo menos 1.000.000 entradas.
Ulger recalca que ayuda muchísimo la participación en festivales de clase A para que la crítica difunda las películas. El teatro es más popular que el cine, con entradas agotadas.

Charla sobre el aniversario del Museo Hicken

Celebrando su 45° aniversario, el Museo de Cine empezó con Pablo Ducrós Hicken, coleccionista nato, sobre todo de aparatos cinematográficos. Teniendo en cuenta de que Mary Pickford, en su visita al país, quiso comprársela, es incalculable. La negativa de Ducrós Hicken logró que quede en Argentina,
Estas reliquias, entre las que se encuentran Pathé y Lumiére, conforman el museo con lo que su viuda donó. A partir de allí, el patrimonio creció con cartas, postales, manuscritos. Las continuas mudanzas, entre seis sedes, casi todas inhóspitas. Hace cinco años tienen un lugar propio, al que todavía le faltan ciertas cosas “porque la multiplicidad del patrimonio es infinita”, afirmaron sus representantes: toda clase de equipos de reproducción de imagen y sonido; libros, revistas, archivo gráfico de recortes de diarios, donaciones, fotografías, colecciones de negativos, programas de mano, pressbooks, vestuario (Niní Marshall, María Luisa Bemberg y Oscar Barney Finn “fueron donantes conscientes de que había que preservar”), lo poco de escenografía que quedó de los grandes estudios cinematográficos, partituras, guiones hasta con censura previa de los tiempos de la dictadura, bocetos de escenografía y vestuario, películas que incluyen descartes de la televisión (que se han visto en filmes como ambientación), y Sucesos Argentinos. Esta última adquisición estaba tirada en escaleras de la Casa de Gobierno durante el Proceso. Las anécdotas jalonan toda la charla y son del mismo tenor, sobresaliendo los esfuerzos individuales que realizaron sus directores para mantener y acrecentar su riqueza.
Para facilitar el acceso a los materiales, se está trabajando en un catálogo público. También de tener en condiciones una sala más grande para proyecciones y ampliando la de exposiciones temporales y permanentes en el 1° piso, aledaña a la Usina del Arte.

Los responsables de “Polina”, junto a la traductora

Sobre “Polina”, de Angelin Preljocaj y Valérie Müller, sus creadores y productores contaron que “La idea era dar un panel de la danza en general, incluyendo la clásica. Trabajamos lo real y Angelin, que había dejado el Bolshoi para ir a Francia”, lo que había inspirado el recorrido de la protagonista.
“quisimos mostrar que la clásica tiene que ver con el rigor, Stravinsky decía que era sinónimo de la libertad. Está vinculado al virtuosismo. Polina es un personaje poético. La idea era concretar ese imaginario con el lenguaje de la danza. Es más una articulación entre distintos métodos que le sirven de inspiración”.
“Su vida, se va construyendo con lo que le pasa en la vida”, afirmaron, “Queríamos que describiera el mundo profesional, pero se describe un recorrido de emancipación, que también podría ser el de una joven deportista. Queríamos dejar de lado el estereotipo. Sale, tiene novio”. Proviene de un comic, cuyo autor quedó muy contento con el reflejo de la fuerza de su personaje. Además tiene la experiencia como documentalista de bailarinas, de Müller.
El personaje de Juliette Binoche está basado en Preljocaj, y el edificio en el que sucede la producción es su escuela de danza, “hoy en día el coreógrafo mantiene un contacto fluido de colaboración con sus bailarines”. Binoche fue a verlo trabajar porque quería replicar esa idea.
La protagonista fue hallada en San Petersburgo: “Parecía una herejía contratar una actriz y doblarla con una bailarina. Todos bailan realmente en la película. El desafío era hacer que los cuerpos hablaran porque no hay demasiado diálogo. El sentido debía circular a través de los cuerpos. Hubo mucho trabajo previo al rodaje. Los actores bailando, y los bailarines haciendo talleres de actuación”.

Sergio Villanueva, realizador de “Los Comensales”

Cinco actores reunidos, en mezcla de ficción y documental son los protagonistas de “Los comensales”, de Sergio Villanueva, obra en la que el sexto invitado es el público.
“Vivir con nuestra película el afecto de la gente de Pinamar, con toda la emoción que ha generado, ha sido revelador, aliento y empuje. Estoy más tocado que en la proyección en el Festival de Málaga”.
“Los diálogos fueron improvisados a través de una estructura bien construida. Se sabían cosas que el otro no sabía, a partir de los cinco actos teatrales, con la metáfora con cinco entradas de comida. Dentro de cada uno, cada quien tenía su escena. Queríamos que ´sucediera la vida´”
El material fue rodado en tiempo real, durante cinco horas. Todo el equipo sabía qué se venía. “Teníamos la dictadura de la tarjeta de memoria, o de la batería de la cámara. Al equipo les dije que ´más que mirar por la cámara, que escucharan con el corazón´”. El realizador permaneció escondido en uno de los árboles.
“Estaba hablando con Juan Diego Botto sobre un proyecto de teatro, y le conté mi idea de cómo los creadores se sentían separados de los espectadores y quería contar ese momento en el que estás hablando con tus colegas. Se rompen las barreras de las ideologías, te encuentras con gente de su padre o de su madre (bárbara, en argentino). Creía que si el público veía esto iría más al teatro”.
Es como una película francesa, al aire libre, muy sensorial “que a mí me atrapa porque soy muy mediterráneo. La locura tomó cuerpo cuando esta clase de actores se apuntan. Es un homenaje a su verdad, a que se hayan mostrado tan desnudos”. Es que los intérpretes cuentan qué sienten abajo y arriba del escenario, de manera cruda con anécdotas personales y profesionales.
Entusiasmado con el INCAA TV, admirador incondicional de Susú Pecoraro, Villanueva puso la señal en el televisor de su habitación todo el tiempo que pudo durante su estadía en Pinamar: “El cine es el archivo de la memoria más grande que hay”. Profesor de teatro, se considera caótico y le fascina la escuela italiana, está más a gusto con la improvisación, que con un texto dado. “Estamos en un tiempo en que nadie escucha y lo que más conmueve es cómo se escuchan, sin prisas. Por una vez detuvimos el ritmo de la vida y logramos que una comida dure cinco horas. Estaban a gusto”.
La propuesta era “generar que la gente de teatro era normal, con sueños y ganas de vivir, que todo el mundo”, con la idea de ir a proyectarla en los pueblos. Pero un productor la envió a la sección Zona Cine del Festival de Málaga, en el que ganó el premio del público. De allí en más, el recorrido por las muestras puso en relieve la conexión entre el público y el filme “porque rompe las barreras de los niveles culturales”.

Profesor, responsable y ganadora del premio Gleyzer

Tras esta presentación Celina de Franco, coordinadora del Concurso Raymundo Gleyzer del INCAA, dio a conocer los Premios Gleyzer 2017, que tiene por objetivo ayudar a aquellos que quieren hacer su primera película, dividiendo en país en regiones, habilitando a nueve proyectos anuales. Esto es para quienes no tienen los recursos para presentarse para obtener los subsidios del INCAA. “El invierno”, “La helada negra”, “Soleada”, “Esteros”, “Atlántida” y “Fin de semana”, son varias de las realidades que ayudó a poner en marcha este concurso y que tuvieron su recorrido por festivales, pero hay otras en post producción y otras que empiezan su rodaje ahora. Tres días en Pinamar con talleres de guión, continúan con otros de producción en lo que resta del festival, por quinto año consecutivo. Además permite estar cerca de productores, directores e intérpretes.
“Ahora estamos más exigentes para que la visibilidad del premio se vea en las producciones”.

Jerome Meyer, junto a funcionarios de la embajada australiana

La última charla fue la de “Matar amando”, con su protagonista, Jerome Meyer; Hamish Fraser, agregado cultural, Cecilia Fernández, coordinadora de la presencia del cine australiano en Pantalla Pinamar.
“La reacción del público, quedarse callado al finalizar la proyección, es muy común en todos los festivales que fuimos. Divide a la gente porque no da ninguna respuesta”, afirmó el actor sobre el caso real de una mujer que mata a su pareja, a la que Jerome encarna. Conoció a sus padres, porque no querían hacerlos atravesar lo que ya habían vivido. Ya lo habían hecho cuando se escribió el libro sobre el que se basó la película “en cuanto a mí, conocerlos fue el momento más importante del proceso. Me sentaron en su silla, su papá me cocinó, me mostró fotos y contó anécdotas. La madre estaba convencida de que había que relatar la historia. También pasé una hora en su cuarto, que continúa intacto, solo percibiendo. Estoy muy agradecido por eso”.
Cuando ocurrió el caso, Meyer tenía 5 años. Tres años antes del rodaje se presentó al casting, leyó el libro mientras estaba estudiando actuación y se sintió inspirado para componerlo.
“Traté de evitar el desarrollo de los demás personajes, no quería saber sus motivaciones. Hablé con sus amigos, y perteneciendo a un país de inmigrantes, pasé tiempo con un conocido italiano porque quería reflejar ese vínculo con la familia. Tuve que entender por qué estábamos contando esto. No quería que fuese solo entretenimiento. Pude ver una filmación de Joe, en una boda, y traté de incorporar sus movimientos”.
Con la coprotagonista, como el contenido era tan fuerte, intercambiaban “¿cómo estás?, ¿lo estás llevando bien?” y al director no le gustaba esa interacción, de modo que recién se conocieron bien en la premiére.
En cuanto al filme en sí mismo, “A la mayor parte del cine independiente no le va bien en Australia”, asumió con pesar, además de reconocer que una de las críticas que le hacen a “Matar amando” es que el director dejó de lado el tema de la enfermedad mental de la protagonista.
“Me tomo muy en serio mi carrera”, afirmó Meyer, “Incluso como director, en algún momento. Philip Seymour Hoffman es mi actor favorito junto a Benicio del Toro. En los actores australianos hay una falta de tristeza y dolor que me parece que no se toman tan en serio la actuación, deberíamos prepararnos como los americanos o europeos. Pero hay una evolución en esto”.
Increíblemente impresionado por la organización en su primera vez en Pantalla Pinamar, Fraser destacó la oportunidad de la interacción con la industria cinematográfica argentina y otros participantes de otros lugares del mundo.

Pantalla Pinamar 2017: Del amor al arte y los aviones de papel

Pantalla Pinamar (por Blanca López, enviada especial).- Una nueva jornada comenzó con las conferencias de prensa en el Hotel Algeciras.

Carles Torras, director de Callback

Abrió el juego el español Carles Torras con su “Callback”, rodada en Nueva York, con un equipo muy reducido y de forma independiente. “Costó mucho conseguir ayuda y lanzarme a esta aventura por mi cuenta. El guión lo escribí con el protagonista, Martín Bacigalupo. Después fuimos al Festival de Málaga, y no era la favorita. Fue la primera vez que ganó una película hablada en inglés, compitiendo con grandes producciones”.
“La idea de la película la tuve yo, sobre un actor que tiene que ir a muchas audiciones, pero que necesita tener un trabajo diario. Era lo que le pasaba a Martín, que era actor de teatro y vivía ahí desde hace 8 años. No sabía escribir un guión, ni había estado en un filme, pero se encargó de los diálogos. Tiene talento, son delirantes, las situaciones son muy graciosas”.
A Larry Fessenden “tuve la suerte de conocerle, en el Festival de Sitges, surgieron proyectos en los que trabajamos juntos como el documental ´American Jesus´, sobre el fundamentalismo evangélico en Estados Unidos, del que él es productor. Nos hicimos amigos, aunque costó por una cuestión de agenda”.
“Como motor de la película pusimos la barrera cultural, y también está el tema de los castings y de los rechazos. Es normal porque cuando se es actor vas como otros 200 y a veces te tratan de forma humillante y te sientes ridículo. Nos nutrimos de anécdotas reales. Asimismo lo de la identidad, ya que él tiene que presentar documentos falsos para conseguir un trabajo, todo iba alimentando la creación del personaje”.
“Actúa de forma diferente cuando está solo y cuando está con otras personas, ahí se pone una máscara con la que se relaciona con el mundo exterior. Intenta mimetizarse con el entorno e imitar lo que sería un estadounidense. Tenemos esas dos esferas. Su motivación es querer sentirse parte de esa sociedad. Percibí en cierto tipo de inmigrante latino, avergonzarse de eso e intentar ocultarlo”.
Las localizaciones fueron buscadas “de forma pintoresca, en el peor sentido de la palabra”, como el departamento “a un metro de las vías del tren, escuchando permanentemente su ruido”.
En Nueva York, cámara al hombro, movilizándose “en una furgoneta, no tienes que pedir permiso para filmar porque éramos de 15 personas. Nadie nunca nos dijo nada. No llamábamos la atención, además trabajamos con actores no sindicados, ya que las normas para pertenecer son muy duras”.
Fue terminado en Barcelona, ya que en Nueva York no los dejaron f ghtfilmar en una iglesia evangélica… y en esa ciudad española había un actor norteamericano.
Ganadora de otros premios como el del Jurado en Bélgica, y Mejor Guión, en Marsella, ha ido por muchos festivales, con buena recepción, “ya que es provocadora y desafía al espectador , y se puede prestar a interpretaciones erróneas. Pero me parece que es la sociedad norteamericana donde tienes el discurso del sueño americano y, por otro lado, se excluye a la gente o hay grandes diferencias entre las clases sociales. Y este personaje se cree lo de la tierra de las oportunidades, pero no puede asumir la frustración de no poder conseguir lo que quiere. Es como una gran campaña de marketing”.

Productores de “El auge del humano”

Coproducción con Mozambique y Brasil, entre otros países, “El auge del humano” fue filmada en siete naciones, incluyendo Filipinas, contaron sus productores.
Cortometrajista, Eduardo “Teddy” Williams ya tiene experiencia en filmaciones en el extranjero. Al principio queríamos filmar en un país asiático y en uno africano, pero después lo de rodar en tres países periféricos era lo que queríamos, no preguntes cómo pero lo conseguimos”, comentó entre risas Jerónimo Quevedo.
Las estructuras de rodaje fueron muy pequeñas, de 5 a 20 personas, según el lugar, y buscando locaciones casi un mes antes. “La recepción en cada país fue fabulosa. En Mozambique para el casting pegamos papelitos en la calle. En la puerta del galpón había 300 personas esperando, todas entusiasmadas de estar en una película latina”.
“La idea es estrenar en Buenos Aires el 1° de junio, tras su paso por festivales. Hay una forma de narrar de Teddy, que no le gusta a todo el mundo, pero mucha gente nos dice que es algo novedoso, que los moviliza”.
“Cuando uno ve la película parece improvisado, pero está trabajado con un guión muy sólido. Teddy empieza a escribir como si fuera una especie de cuento. Cuando conoce a los actores, se modifica el guión con elementos que traen de sus lugares que después se muestran en la película”.

La actriz de “La graduación”, junto a la agregada cultural y la embajadora de Rumania

La actriz Lia Bugnart, la embajadora de Bulgaria, Carmen Podgorean, y la agregada cultural, Sena Latif presentaron “La graduación”.
“El arte habla por sí mismo”, comenzó Bugnart, lamentando la ausencia del director, ofreciéndose a ser el nexo para comentarle lo que sucede en Pantalla Pinamar. “El sabe muy bien lo que quiere y cómo quiere que sea el personaje y que las cosas ocurran. Sólo hay que escucharlo. Ninguno de los actores tuvieron el guión completo. Así que solo sabía lo que iba a pasar desde mi punto de vista. El quiere prevenir que el actor tenga una opinión de cambiar algo. Se filmó en orden cronológico, lo que es un lujo que no muchos realizadores se permiten. Todos estábamos alojados en el mismo lugar, pero yo actuaba también en teatro en Bucarest, y cuando me iba venía la que hacía de la amante, igual que en la película”, contó entre risas.
Como consecuencia del período comunista, “cuando todos se querían del país y no podían, los padres rumanos crían a sus hijos con la idea de que les va a ir bien en otro lado. Pero también funciona como metáfora por las elecciones que uno hace en su vida, y de qué lado del bien o del mal se pone. El problema es que estamos buscando las soluciones afuera, en vez de hacerlo dentro suyo”.
Además de actriz, escribe teatro, brindando gran importante a las mujeres, “que somos iguales en todas partes del mundo, ellas son las que hacen las reglas”.
La intérprete remarcó que es una élite el público que sigue su cinematografía, pero se alegran de los logros de los filmes, “aunque deciden ver la realidad maquillada en producciones americanas. No les gusta la realidad, porque la conocen”.
“A través de festivales o, aunque no me gusta, por Internet, conozco el cine de mi país”, aseguró también la funcionaria, que también habló de cómo la filmografía de Argentina se ve en varios festivales, todos los años, y que influye además la cantidad de actores que filman en España. Y enfatizó la comunidad tanguera rumana como público fiel. Hubo propuestas para coproducir entre ambos países.

La productora Shapiro, de “Hermia & Helena”

Después de su participación en la Competencia Internacional del Festival de Mar del Plata, “Hermia & Helena”, de Matías Piñeiro, contó con su productora Melanie Shapiro, cuarta entrega de su trabajo sobre las comedias de Shakespeare, centradas en los personajes femeninas.
“Fue un desafío filmar incorporando gente nueva y dinámicas de trabajo. Pero a la vez armónico, porque Matías buscó amigos”, contó Shapiro sobre el rodaje en Estados Unidos donde el realizador vive ahora.
Piñeiro no hace castings, cinéfilos, directores de cine y gente de teatro independiente son los actores con los que cuenta en sus historias.
“Los enredos, desamores, elementos que están en esas obras llevarlas a la actualidad, sin hacer una adaptación literal” conforman el universo que se desarrolla en la pantalla.
Con una primera proyección en Locarno en agosto del año pasado, el recorrido terminará en el estreno nacional, para la misma época este año. Entre los planes se encuentra un corto sobre “La tempestad”.

Dylan Parker, junto a la traductora, y personal de la embajada australiana

“Me encantó que una película para chicos les haya gustado tanto”, comenta Dylan Parker, el inspirador de “Aviones de papel”, en una conferencia de la que también participaron Hamish Fraser, agregado cultural y Cecilia Fernández, coordinadora de Presencia del Cine Australiano en Pantalla Pinamar.
A los 21 años Parker faltó a una clase de universidad para participar de un concurso de Aviones de Papel, sin saber que existía un Campeonato Mundial. Cuando se preparaba para ir tuvo que operarse de un tumor en la cabeza del tamaño de una pelota de golf. Me dediqué a hacer avioncitos mientras me recuperaba. Después salió tercero, y fue increíble “fue una competencia muy seria entre 85 países”. Tras ese paso a la fama las escuelas le pidieron que fuera a enseñar a los chicos, y se hizo un documental. El director quiso hacerlo en grande, quien pensó en convertirlo en un filme para chicos, un género descuidado en Australia.
En uno de las escenas se lanzaron 4000 avioncitos de papel, pero se hizo increíblemente popular porque los chicos podían lanzarlos “de manera legal y no a la espalda del compañero”.
Para sorpresa de sus padres, Dylan comenzó a ir por las escuelas, fundar su propia compañía y dedicarse exclusivamente a esto.
“Las cosas más pequeñas e insignificantes pueden convertirse en las más importantes. Es para mí el leitmotiv. Me siento honrado de esta oportunidad. En 20 años los chicos van a ser líderes, y tener la posibilidad, cuando lo influís a hacer algo que es bueno, es realmente positivo. Todos pueden formar parte de un avión de papel, sin distinción de raza, de religión, de ideología”.
Empezó con una idea muy simple, pero tuvo que demostrar cómo podía influir en la escuela, y “mejorando, ya visité casi 200 escuelas. Se produce un efecto cascada entre alumnos y maestros. Igual ayuda mucho tener una película atrás”, contó entre risas. “Y divertirse lo más posible. Las escuelas australianas tienen un presupuesto para actividades extracurriculares y voy viajando de unas a otras con la ayuda de sponsors”.
“Me gustaría que se estrenara aquí, incluso encontré un DVD ilegal en India. Un evento como Pantalla Pinamar es importante para que se conozca la filmografía australiana”.
La relación con su abuelo fue crucial, “él me mostró cómo hacer aviones de papel, mostrando qué hacía o no pudo hacer cuando tenía mi edad. Un pedazo de papel no cambió en 100 años y es el mismo que pudo haber usado tu abuelo para hacer un avión cuando era chico”.
“Fue una experiencia increíble. En IMDB me encuentran como el primer consultor en construcción de aviones de papel. Fue complicado hacerlos volar en el rodaje, mantenerlos en vuelo, hacer origami que se sostenga. Todos se involucraron en hacerlos. No se podía entrar al set sin hacer uno. Todos eran expertos en eso porque casi todos habían hecho uno en su vida. El protagonista ya es conocido por películas y por la televisión, y es increíble verlo a sus 11 años”.

El productor de “Julie”

La última charla fue sobre “Julie”, con su productor Mariano Baratech, “una película independiente, en la que la gente que participa de ella casi no cobra nada, con un reparto y técnicos, casi todas mujeres, menores de 30 años, con ganas de hacer sus huecos en el mundo del cine”. Partiendo de un crowfounding, fue filmada en una ecoaldea, donde viven unas 70 personas, ingleses, checos, polacos, alemanes y algunos españoles, en Galicia, en el camino de Santiago. Varios de ellos participan en la historia.
“Hay dos planos, gente que huye de las ciudades, de su pasado, como Julie. Encuentra una forma de vida que tampoco se quiere idealizar. Es muy duro, sobre todo en invierno. Son gente muy tenaz, con conflictos. No hay policías, no hay normas, no hay leyes. Los niños son muy creativos. Todo es participativo. No es algo idílico, ni fácil”.
La directora filmó un documental sobre formas alternativas de vida y luego convenció a esa gente de hacer esta ficción, “durante el proyecto la resistencia siguió activa y hasta nos quemaron un generador. El resto participó en talleres de actuación. Otra gente no quiso saber nada. Dormíamos en sus casas, no querían saber nada de botellas”.
Premiada en Málaga, ha participado en varios festivales, pero la distribución fue netamente independiente. “Fue hecho por amor al cine, por posesionarte, por estar haciendo algo y no estar parado”, se sinceró Baratech.
Entre otras actividades, se destacó el cóctel organizado por la Embajada de Rumania, que siguió al del domingo, el que la de Australia ambientó con un simpático canguro y una gigantografía de la Opera de Sidney, como siempre, en el Hotel Playas.

Pantalla Pinamar 2017: La libertad, en todas sus expresiones

El director Paulo Pécora, con los actores de “Lo que tenemos”

Pantalla Pinamar (por Blanca López, enviada especial).- El día comenzó con el anticipo de “Lo que tenemos”, de Paulo Pécora, con Alberto Rojas Apel y Maricel Santin, sus protagonistas.
Hecha sin ningún tipo de aporte institucional, con sus propios ahorros, los 10 minutos proyectados reflejan los 10 días de filmación y el título de la película. Junto a Mónica Lairana, la tercera intérprete del filme, escribieron el guión entre todos, sobre la idea de las nuevas formas de familias. Trabajaron además sobre improvisaciones pautadas, sintiéndose parte de la creación colectiva.
Se filmó en la casa de los padres de Santin, que tienen una casa en la Lucila del Mar, fuera de temporada, casi desértico el lugar en esa época del año, ideal para concentrarse en las relaciones de los personajes.
“Acordamos diagramarlos en cuanto a lo que queríamos contar y experimentar, no algo a lo que ya estuviéramos arraigados”, aclara la actriz.
“La escritura colectiva es un ejercicio, una especie de ping pong, tratando de llegar a un acuerdo sobre el tono que queríamos para la película. Muchas cosas se fueron escribiendo sobre la marcha, y se sigue transformando en el momento de la edición”, aclaró Pécora, “Dentro de ese marco teníamos la libertad de probar”.
Rojas Apel afirma “que fue un gran aprendizaje escribir el guión entre todos”.
“Tratamos de acentuar el intercambio emocional, y dejé mi rol de director para mostrar eso de la mejor forma posible”, contó Pécora, quien además fue el camarógrafo y fotógrafo del filme.
En la trama los tres tienen un plan y éste se quiebre por circunstancias que se van dando en la amistad que los une.

Fernanda Ramondo, en el centro, realizadora de “No te olvides de mí”

Ganadora del concurso de ópera prima del INCAA. Difícil para producir ya que es de época, ambientada en el ´30, “No te olvides de mí”, de Fernanda Ramondo, también contó con el aporte de Leonardo Sbaraglia, quien leyó siete años antes el guión y se entusiasmó con el proyecto.
Planean estrenar en mayo, cuando Sbaraglia termine la serie que está filmando en España, luego de su presentación aquí y en Mar del Plata y fue realizada en verano, y con la parte técnica de la Universidad del Cine, donde estudió Ramondo.
“El filme se hace eco de la complicidad que los tres protagonistas lograron durante los ensayos”.
“Me gusta trabajar sobre la figura de un hombre que quedó fuera de su época. Es anarquista porque me gusta su concepto de libertad, y de soledad porque él había sobrevivido a los acontecimientos de la Patagonia. Justo en ese período el anarquismo está en decadencia. Es un héroe que ya no tiene lugar, pero no se rinde a sus ideales primarios”, aclaró Ramondo, “Tiene que reconstruirse solo con una idea nueva de familia. Claramente no es una película política”.
Con un presupuesto de u$250.000, “la rusticidad que se ve, en lugares que nos insumiera lo menos posible, fue buscada con la dirección de arte. En 9 de julio encontramos todas las locaciones en los pueblos rurales, y luego a las salinas de Villarino”.
Vecinos de la zona participaron, y se destaca que los pueblos rurales también dicen “No te olvides de mí”: “Están detenidos en el tiempo, pero de una manera de digna”.
A Sbaraglia le costó entender el personaje “un tanto más rústico” ya que todavía no había hecho “Sangre en la boca” o “Al final del túnel”, que le exigían más físicamente, relató Ramondo.
Santiago Leonel Saramite es el descubrimiento adolescente de la trama, y aunque no conocía demasiado de cine argentino, ya tiene otra obra en las gateras, “La fragilidad de los cuerpos”. La anécdota cuenta que en uno de los callback tuvo que leer con Sbaraglia, que resolvió de una manera muy natural… porque no lo conocía.
“La película me está dando muchas satisfacciones porque se está dando en festivales donde hay playa y aprovecho para tomar sol. Después de Mar del Plata hice un terrible viaje de 35 horas a Boas, en la India, en una sala para mil personas, donde mujeres con sari venían a saludarme, aunque no les gustó el final que no era Bollywood (risas). También se presentó en La Habana, y al de Iquique, donde recibió una mención especial del Jurado, y seguirá para Marsella y Málaga. Terminamos en el Festival de Cine de Uruguay, en competencia. El contacto con el público al finalizar el filme me hace bien, es lo que nos hace seguir a pesar de las dificultades. Antín me dijo, ´cada película tiene su público´ y vamos a tratar de llegar a ellos”, dijo Ramondo, con sensatez.

El matrimonio Manoussakis, responsables de “Domingo sombrío”

El turno griego comenzó con “Domingo sombrío”, de Manoussos Manoussakis, quien estuvo junto a la productora, María Manoussakis. Pareja en la vida real, compartieron la mesa de conferencias.
“Los intérpretes son todos jóvenes, que terminaban sus estudios actorales. Eran sus primeros protagónicos”. La productora aclara que Tesalónica ofreció 1500 actores para participar en el filme. Y los que no tenían trayectoria, “nos guiaron en los movimientos en la escena de la sinagoga, llegaron a ser casi 2200”.
Estrenada en su país de origen, “Tuvo una muy acogida y todos hacían la relación entre la situación actual y la ocupación de Alemania. Estuvo tres meses en 111 salas y viajamos por Grecia y hablamos con las audiencias. Fue una gran experiencia y lección, porque supimos dónde habíamos triunfado y dónde habíamos fracasado”.
Fuera de Grecia, afirma María, “se ha establecido un diálogo, porque ha suscitado conexiones con el presente, sobre todo en lo referente a la inmigración y a la situación económica”.
En China, se relacionó con la invasión japonesa “la gente lloraba”, por ejemplo, y en Irak, donde estuvo sola María, “el paralelismo fue con las estrategias de Saddam Hussein, con los kurdos del norte, fue fascinante”. Al mismo tiempo se estaba mostrando en Nueva York, a donde Manoussos había viajado.
En el filme se habla ladino, ya que la mayoría de la población de Tesalónica era judía, que había partido de España de donde fueron expulsados por Isabel La Católica. En 1912 todavía el 60% era judía. Incluso hoy se enseña, a pesar de que poca gente lo habla. Y el coro que se ve en la película lo utiliza y es actual.
La música es una parte importantísima, su autor se inspiró en un día nevado y encontró unas manchas de sangre, y al seguirlas encontró un muchacho muerto. “Reproducimos la escena junto a otras muy shockeantes. Lo más difícil fue hacer que los instrumentos sonaran auténticos, no electrónicos. Fue grabada así, y después le sacamos todo eso para que tuviera sonido de época sin que pareciese extraño a los oídos de ahora”, afirmó el realizador.
Basada en una novela, “a través de los ojos de una pareja enamorada y lo que se vivió en ese momento, para mostrar lo que significa el fascismo, el nazismo o cualquier dictadura y recordarle a la gente e incluso los judíos han olvidado. Esto es la imbecilidad de los racistas. Debido al problema inmigratorio está floreciendo este tema, y no solamente en Europa. Sentimos que teníamos que hacer esto ahora, aunque no hayamos sufrido nada de eso. Pero contamos una historia que no se había contado antes”.

Sandra Sandrini, junto a sus dos hijas

La figura del actor y la construcción de un personaje es el tema principal de “Sandrini”, filmada por su hija Sandra quien contó con la colaboración de Carla Pantanalli Sandrini en la locución y música, y Roberta Valdino Sandrini, la tercera gestora del proyecto en animación y montaje, ambas nietas del intérprete.
El filme cuenta con la colaboración de Oscar Martínez, quien imitó su voz en algunos pasajes del documental, de Cinecolor, ayudando a mejorar las imágenes.
Se remarcó la intensidad con que la gente lo consideró un ídolo, y la evolución de su carrera, a pesar de que las temáticas y las formas cinematográficas cambiaban. Para Sandra “fue un gran desafío contar eso porque me llegaban comentarios, pero tenía que establecer qué era lo cotidiano, y lo que él generaba en el cine”. Madre e hijas trabajaron con los recursos que tuvieron a mano, desde hace 10 años, pero en los últimos tres meses pudieron hacer la posproducción, esperando su estreno a mitad de año.
“Mi papá hizo su familia de grande. Para mí, el Sandrini que conocí era muy callado, por eso tuve que investigar sus comienzos, el circo, el cine sonoro, su vida fue sincrónica con la evolución de la industria fílmica nacional”, aclaró Sandra, “Tomé como marco lo histórico porque mi papá tuvo una carrera muy larga que atravesó muchas etapas. Es algo misterioso la resonancia amorosa que produce en el espectador, y necesitaba que estuviera. Aún en la crítica hay respeto”.
Sandrini recalcó muchísimo la palabra “belleza” en la concepción del homenaje a su padre. El actor falleció cuando ella tenía 23 años, y le dejó para descubrir su gran obra, algo que también tiene que ver con las experiencias que tuvieron las nietas, quienes no lo conocieron.

Zanussi, a la derecha, junto al embajador de Polonia y el agregado cultural de la embajada

Por último Krzystof Zanussi, con la presencia de Marek Pernal, embajador de Polonia y del agregado cultural, Gregorio Sobocinski. Presentó su última obra, “Cuerpo extraño”.
“Inicialmente mi carrera en Argentina, mandando mi primera película en Mar del Plata, donde conocí a Pier Paolo Pasolini, y cené con María Callas. Gané el Mejor Guión. Fue una experiencia inolvidable”.
Luego habló de su primer trabajo, de 26 minutos, de ficción, que fue su tesis para la escuela de cine. Ideológicamente no fue aceptada porque era un país comunista. El director mandó dos copias a festivales que tenían posiciones diferentes: en Rusia fue considerado un filme progresista, en 1966, y para los alemanes fue religiosa. Y para deleite de todos, lo trajo a Pinamar.
Actualmente está trabajando en obras de teatro y en su próxima película. Para Zanussi, “la muerte es algo muy real, que me ha marcado de cerca, igual que la guerra”. En cuanto a “Cuerpo extraño” aclaró que el personaje de la madre adoptiva está basado en una persona real, para la que la culpa no existía. En ´Ida´ se usó el mismo, pero se suicida allí, lo que no pasó en su vida. Para mí, la expiación es un acto muy importante”.
Para él, la Historia “es un gran enigma, para mí no hay determinismo. No conozco país donde los remedios no sean caros. El tema de la película, que es el feminismo extremo, hizo que fuera expulsado del Concurso Nacional. Mi país crece de manera impresionante desde hace 25 años y las grandes estructuras internacionales ofrecen a los jóvenes un nivel de vida mayor, pero no les gusta la crítica. Para un autor provocar hostilidad ideológica tiene su valor. Es mejor ser amado, pero también tiene su valor el odio”.
“Como guionista soy un autor en el sentido tradicional, y por eso tiene un papel como en el mercado gourmet, para el público más exigente”, afirmó el realizador.
El hecho del que partió para hacer este opus fue que un familiar entró a un convento: “Creo que una catástrofe en la vida puede significar encontrar un nuevo camino. Ser malo es una decisión individual. El mensaje puede ser universal y es mi gran inspiración. Contando algo de Polonia, buscar el símil. Coproducida por Rusia e Italia, ellos se reconocen allí. La trama de la que comienzo a rodar en verano es una historia algo faustiana, y en ella la muerte no es el fin”.
Sigue la vida de aquellos que inspiraron el personaje. Su prima, la monja que le sirvió de modelo, pidió permiso para ver el filme. La vio con sus compañeras detrás del claustro, “un efecto raro de fotografía”, comentó generando risas.
“El mundo que veo es muy violento y de las cosas horrendas se habla en voz alta. En la próxima hablo sobre la privación de la libertad. El secreto del poder es querer poseer el alma”.
“Hay un filtro de la cortesía y de la hipocresía, si alguien va al baño durante una película mía creo que no le ha gustado”, dijo entre risas, cuando se le preguntó sobre las reacciones de la gente.
Admirador de Martin Scorsese, “El silencio” le pareció una de sus mejores películas porque también era “un cuerpo extraño”, aclaró sobre esta expresión que proviene de la Biblia.
“Hace dos siglos cuando Polonia fue dividida, el hombre iba a la cárcel y la mujer quedaba a cargo de la supervivencia. El prototipo de la mujer así es fuerte, tuvimos tres mujeres Primeros Ministros. Hay ventajas en este proyecto. Pero hay feministas que quieren mujeres que sean peores en los hombres, como Margaret Thatcher a la que no se la recuerda como a una paloma”.
Maestro, recurre a los clásicos para hablar con sus alumnos. Comparó así, entre risas, a Hilary Clinton con Lady Macbeth… “hay que leer antes de casarse”, apuntó.
Su labor con Wojciech Kilar, el compositor de sus filmes desde “La estructura de cristal” lo llevó a hablar muchísimo con él sobre Teología, pero nunca sobre música, ya que en esa ocasión lo hizo trabajar antes de la filmación: “Y fue un desastre. Yo sentía mucha vergüenza. El me miró y me dijo ´¿Ahora puedo componer?”.
Para culminar tomó una foto de la sala de prensa para explicarle a su mujer por qué estaba en Pinamar.