Baradero 2019: Una noche en la que el talento peleó contra el ruido

Baradero (por Luis Digiano, enviado especial).- En medio de la expectativa de la noche cuartetera propuesta por la tercera velada en la 45° edición del Festival de Música Popular Argentina, Román Ramonda, Fabricio Rodríguez y Los Pampas brindaron la cuota musical ante un público respetuoso, pero que esperaba el estridente final en el que la música faltó a la cita.
Haciendo un rico recorrido por chacareras, tango, Tchaicovsky y marchas turcas, Román Ramonda marcó climas en su impecable show, tanto al frente de su piano como de su acordeón. El pampeano se llevó, además, las dos distinciones obtenidas el año pasado, mención especial de la Comisión y del Público, recibiendo sendos galardones en el escenario.
Mezclando rock con folklore, Fabricio Rodríguez desgranó “Eterno amor”, una versión muy bien lograda de “Un beso y una flor”, la introducción del Himno Nacional Argentino para darle pie a “Puerto Tirol” con fiesta chamamecera incluida y su sentida composición “Un día a la vez”.
Mención especial Baradero 2018, Los Pampas, revalidaron su premio ante una platea que vibró con su repertorio medido y adecuado a la velada desde su espectáculo “Paisaje de mi tierra”. Se trata de un paseo musical por los grandes creadores del folklore nacional que incluye “La flor azul”, “Sargento Cabral”, “De mi madre”, “Luna carnavalera” y “La algarrobera”, dándole el toque clásico a la calurosa noche de Baradero.
Con “Seminare” en el medio del set, los coscoínos Ceibo hicieron bailar y cantar a la plaza con chacareras y zambas: “Piel morena”, “Cantor de chacareras”, “Soltero y borracho”, “Juan de la calle”, “Jamás”, “Luna tucumana” y “De Alberdi”.
Profetas en su tierra, Mizarez sobresalió con su versión de “Mujer, niña y amiga”, y los Ñaupa Cunan le pusieron toda su juventud y entrega en el comienzo de la velada cuando todavía la gente no había colmado el auditorio.
La sorpresa fue la actuación del cantautor Ramiro Abrevaya con su mixtura de géneros, secundado por el Coro Municipal La Cora, de Baradero, dirigido por el maestro Sebastián Concilio, que lo acompañó en una versión de “Todavía no puedo encontrar lo que estoy buscando” de U2, llamada “Lo que busco”.
Como es habitual el Ballet Municipal Sixto Palavecino le puso color a la apertura del festival, mientras que los Pre Baradero continúan siendo desplazados al primer lugar de la lista cuando menos de 100 personas se encuentran en el predio. Hoy se conocerá la Revelación entre los que se presentaron durante los tres días previos. Ayer fue el turno de Ricardo Miner, en el rubro Solista tango masculino; Irigaray- Madia, pareja de tango tradicional; La Cañada, conjunto folklore tradicional, Colque-Pérez, pareja zamba tradicional; La Clavija, conjunto instrumental, y Agustín Isismendi, solista de folklore.
Para el final, Cenizas, Banda XXI y Jorge “Toro” Quevedo, esperados por el grueso del público, ofrecieron sus combos, olvidables desde el punto de vista musical.

Cosquín 2019: Noche inaugural con tributos y emociones

Cosquín/ Primera Luna (por Luis Digiano, enviado especial).- En la primera luna de la 59° edición del Festival Mayor de Folclore de Cosquín los tributos y las emociones se hicieron presentes en el escenario “Atahualpa Yupanqui”, ante una Plaza Próspero Molina completa.
Primero y luego de las bendiciones, por primera vez a cargo de cuatro religiones, el “Aquí Cosquín” del maestro de ceremonias Claudio “Pipulo” Júarez y el “Himno a Cosquín” a cargo del Ballet Camin, comandado por el profesor Rodolfo Ues, se desarrolló el “Tributo a Mercedes Sosa” en el décimo aniversario de su paso a la inmortalidad.
Artistas de la talla de León Gieco (Leoncito para la Mecha), Victor Heredia, Teresa Parodi, Peteco Carabajal, Julia Zenko, La Bruja Salguero, Mónica Abraham, Nahuel Pennisi, José Luis Aguirre, Bruno Arias, Liliana Herrero y Nadia Larcher, le brindaron su homenaje entonando una docena de temas clásicos de su repertorio, acompañados por más de 50 músicos y coreutas, comandados por el “maestro” Popi Spatocco en la dirección instrumental y arreglos.
De esa forma y con un clima de fiesta fueron pasando con diferentes formaciones:”Yo vengo a ofrecer mi corazón”, “Yo tengo tantos hermanos”, “Como pájaros en el aire”, “Como la cigarra/ Esa musiquita”, Alfonsina y el mar”, “Sólo le pido a Dios”, “Gracias a la vida”, “Inconsciente colectivo”. y el final con “Cuando tenga la tierra” y “Sube sube”.
Durante la hora y media que duró el espectáculo las pantallas mostraron distintas etapas en la vida de la “Negra”, como por ejemplo el momento que Jorge Cafrune, en contra de la comisión de aquella época, la presenta en Cosquín, hasta imágenes de su último álbum doble “Cantora”.
El otro gran momento de la primera velada coscoína fue la reunión en escena de la “Trova Rosarina” festejando 35 años de su nacimiento, que mucho tuvo que ver con el regreso a la democracia después de una etapa negra en nuestro país.
Unidos por el denominador común de ser protagonistas indiscutidos de la música popular argentina y el rock nacional, se juntaron grandes creadores: Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré, Adrián Abonizio, Rubén Goldín, Fabián Gallardo, Jorge Fandermole, secundado por un seleccionado de músicos: Claudio Cardone en teclados y dirección musical, Julián Baglietto en batería, Juancho Perrone en percusión, Adrián Charras en teclados, y Leonardo Introini en bajo y contrabajo.
El recital comenzó con Baglietto-Garré en escena con su “Era en abril”, para luego continuar todos juntos con “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, “Oración del remanso”, “Historia de Mate Cosido”, “La vida es una moneda”, “El témpano”, “Canto versos”, y el bis con un tributo al recordado Ariel Ramírez y “La tristecita”.
Solo faltó, en mi opinión, el recuerdo de otro integrante de la reconocida trova, el inolvidable Lalo de los Santos, quien se nos fue de gira eterna hace alguno años con su “Tema de Rosario”.
Siguiendo con los buenos momentos vividos anoche el tecladista Román Ramonda, quien fue destacado de la peña oficial 2018, se ganó al entusiasta público presente con un recorrido por la música en general, desde el tango, el chamamé, la zamba, la chacarera, ensamblado todo con música clásica.
Los grupos vocales se hicieron presentes con la presencia el Cuarteto Karé, mención especial 2018, y su tributo a conjuntos como Los Huanca Húa o el Grupo Vocal Argentino, y un ensamble de lujo con 11 zambas en una, un verdadero logro.
El riojano Emiliano Zarbini, Consagración 2018, brindó un set de composiciones para la danza, su especialidad, con un compilado de zambas, chacareras y hasta la jota cordobesa.
Ganadores del Pre Cosquín 2019 también tuvieron su espacio, y en esta oportunidad fue el turno del joven correntino Guido Encinas, finalista en el rubro Solista masculino por la sede Chaco, consiguiendo un hecho histórico para el Pre Cosquín: dos bises con un repertorio netamente litoraleño.
Los Fuelles Correntinos trajeron toda la tradición chamamecera y cautivaron al público con su versión de “El toro” a puro sapucay y baile.
El final de la primera luna coscoína fue para Soledad al frente de su grupo y con el acompañamiento de su hermana Natalia, desgranando un repertorio en el cual se mezclaron composiciones nuevas como “La gringa” que ya está sonando, pero tuvo que recurrir a sus clásicos como el mix de chacareras, zambas, y el “Tren del cielo” y “El bahiano”, para cautivar a su fiel público.
Párrafo aparte para la versión de “Pedro Canoero” por Natalia Pastoruti, que La Sole le dedicó a los inundados del litoral y parte de su Santa Fe natal, brindándole su aliento.