Histórico encuentro musical entre Jorge Rojas y Abel Pintos

Cosquín, (por Luis Digiano enviado especial).- El encuentro musical entre Jorge Rojas y Abel Pintos en la séptima luna de la 60° edición del Festival de Cosquín fue el hecho histórico que quedará reflejado en la historia de la cultura popular en una velada que tuvo, además, como protagonistas a la unión de Canto 4-Guitarreros, la vanguardia de Horacio Banegas, y la versatilidad de la música del pianista y cantante Román Ramonda.

Ya las emociones iban a comenzar desde el inicio de la velada luego del grito de Aquí Cosquín, a cargo de Claudio Júarez, la arenga y el Himno a Cosquín por parte del Ballet Camin, con la llegada a escena del cantautor y músico santiagueño Horacio Banegas. Al frente de un poderoso trío que componen sus hijos Hana en guitarra, Cristian el Mono Banegas en bajo, y Franco Giacovo en batería, brindaron una lección de chacarera santiagueña de avanzada provocando el pogo sachero.

Temas como “Florcita busca”, “Semillitas”, “Mi origen y mi lugar”, “Huayno de mi infancia”, “Sueño de amor”, “Nostalgias campesinas”, “El color de la chacarera”,”Mensaje de chacarera”, un tributo a la memoria de Jacinto Piedra con “Canción del quenero” y el bis “Hermano Kakuy”, pasaron, para culminar una actuación memorable y con un sonido impecable de este reconocido artista de la vanguardia folklórica, que nunca deja de lado las tradiciones.

Sin dudas que hablar de Jorge Rojas en materia de espectáculo es decir que trae a los festivales la misma puesta que en el teatro, por lo tanto por espacio de la hora y media que duró su concierto la Plaza Próspero Molina se convirtió en un templo con alrededor de 15 mil personas coreando, cantando bailando con sus temas.

Al frente de su poderosa y efectiva banda Rojas fue marcando los climas con composiciones nuevas como “Mi cantar”, “Lo que el tiempo me enseñó”, “Viaje”, “A todo corazón”, “Sin atadura”, “Guitarra compañera”, y le dio un lugar al muy buen cantante santafesino Efraín Colombo para la composición “Lo que soy”, y a la local Victoria Alfonsina, que forma parte de su agrupación.

Seguidamente, y en comunión permanente con su público, le regaló a su público aquellas composiciones que, como bien explicó, “son las más viejitas que, a veces quedan guardadas en un cajón”, y así entonó: “El secreto de tu vida”, “La vida”, “Todo puede ser”, “Otra pena” enganchada con “No te vayas carnaval”, y “Vuelvo” para marcar el final de su recital.

Pero no fue así… porque la banda comenzó con los acordes de “No saber de tí” y de un costado del escenario apareció abrazado con Abel Pintos para lograr el encuentro musical que quedará en la historia del Festival Mayor del Folklore y el canto popular.

Juntos, con miradas de admiración mutua, cantaron para los aplausos cerrados de su gente, “La llave”, con el recuerdo de Atahualpa Yupanqui en un nuevo aniversario de su cumpleaños, y así entonaron “Piedra y camino”, “Para cantar he nacido”, y la despedida, con todo el mundo bailando “Al son de la vida”.

“Canta Salta” fue el nombre del memorable espectáculo que brindaron las  agrupaciones Canto 4 y Guitarrero, con un inicio de sentidas bagualas y vidalas, para continuar con clásicos temas como las zambas “Carpas de Salta”, “La Cerrillana”, compartiendo temas de ambas formaciones como “Recuerdo salteño”, “Canto guitarrero”, “Zamba para olvidar”, “Zamba del cantor enamorado”, “La taleñita”, “A Monteros”, el tributo a la memoria de Juan Carlos Saravia con el himno chalchalero “Jamás”, y el final con “Cariñito” en un ambiente de guitarreada salteña.

El pianista, cantante y multinstrumentista pampeano Román Ramonda brindó un show típico de la música del mundo con una selección de piezas del estilo de “Lluvia de estrellas”, “Czardas de Monti”, “Tanguera”, “Nocturna”, “Brasileninho”, “Cómo te voy a olvidar”, y un sentido homenaje al gran Alberto Cortez con “Castillos en el aire”.

Ya para el final de la séptima velada en el valle de Punilla Abel Pintos volvió a mostrar su perfomance de cada concierto con un medido y ajustado recital con temas nuevos y clásicos de su extenso, y variado repertorio.

De esa forma y con un clima de fiesta por espacio de dos horas de actuación, que finalizó a las 4.45 de la madrugada, Abel interpretó “Te juro que no”, “Cien años”, “Como te extraño”. Estrenó “Quiero cantar”, que formará parte de su próximo álbum, “Pájaro cantor”, “Asuntos pendientes”, “Cactus”, en tributo a Gustavo Cerati, “Yo estuve aquí”, “No me olvides”, “Cuántas veces”, “Como te quiero”, “Motivos”, “De sólo vivir”, “El Alcatraz”, “Revolución”, “Tu voz”, y “A-Dios”, llenando de climas los distintos momentos de su destacado show. Además le dio lugar al intérprete Sebastián Darín.

En lugar de otro bis, Abel se despidió con sus músicos, una agrupación en la que se destacan su director musical Marcelo Predacino y Ariel Pintos, abrazados y sonando el tema “Pensar en nada”, en la voz en off de León Gieco.

Participaron también en la séptima luna el chaqueño Coco Gómez y su chacarera del monte, la personal y particular forma musical de Rivera Folk con interesantes creaciones como “El gato del chupao” y “Altamar”; Roxana Carabajal y su chacarera santiagueña protagonizando su “Renacer del monte”, en el que incluyó un tributo al bailarín de los montes Juan Saavedra, y el crédito coscoíno Gabriel Macias, quien interpretó un repertorio del que se destacaron composiciones como “Mi mariposa triste”, “Naturalmente cantor”, “Conjuro” y “Memorias de una vieja canción”.

 

Cosquín 2019: Noche salteña para la despedida coscoína

Cosquín (por Luis Digiano, enviado especial).- En gran comunión con el público, Los Nocheros se erigieron en los grandes protagonistas de la novena y última noche coscoína. La velada también contó con la esperada Consagración del Indio Lucio Rojas y el emotivo tributo “Marziali cerca nuestro” protagonizado por Marita Londra, Hugo Scotto, Simón Marziali y Doña Jovita, además de la excelente actuación de Adrian Maggi y el cierre a toda fiesta con el Chaqueño Palavecino.
Festejando sus 25 años desde la Consagración en el escenario Atahualpa Yupanqui, Mario, Kike y Alvaro Teruel, y Rubén Ehizaguirre compaginaron un recital con un repertorio basado fundamentalmente en su historia. Con el acompañamiento de la gente, que colmó la plaza Próspero Molina, desarrollaron un set de composiciones de la talla de “Tomame”, “Soy como soy”, “Canto nochero”, “Boquita de luna”, “Dejame que me vaya”, “Sin principio ni final”, un combo de serenata salteña con “Canción del adis”, “Rosa boca”´y “No saber de ti”, culminando a todo ritmo con “Soy de Salta”, La yapa”, “Materia pendiente”, “El humahuaqueño”, y el bis con “Te vas”.
Con su habitual extenso concierto, Oscar Esperanza “Chaqueño” Palavecino cerró el festival con sus conocidos temas y el desfile de invitados: Jacinta Condorí, la local Marina González y cantores del Chaco salteño.
Chacareras, zambas, huaynos y coplas del estilo de “Sueños”, “Nostalgias”, “La taleñita”, “Culpable de este amor”, “Cafayate”, “Cuando llora la guitarra”, “Que me olvides tú” y el infaltable “Amor salvaje” poblaron el momento “chaqueñado”.
“Marziali cerca nuestro”, fue el homenaje que crearon Marita Londra, Hugo Scotto, Simon Marziali y la viejita de Traslasierra, Doña Jovita, sobre canciones del querido juglar con piezas como “Ese Manuel que yo canto”, “La Sixto violín”, “Las cuyanas”, con el agregado de la danza del “Celador de Sueños”, el Negro Valdivia y Silvia Zerbini, la “Polka de las orejas”, “Cebollita y huevo” y “Los obreros de Morón”, para coronar su actuación.
Adrián Maggi trajo nuevamente a Cosquín el canto surero como único representante del género y, a pesar de tener la responsabilidad de subir justo antes del Chaqueño Palavecino, cautivó al público con “Argentino hasta los huesos”, “Madre” y “2 de abril”, personal tributo a los soldados caídos en Malvinas.
El cantautor Daniel Altamirano festejó en Cosquín sus 50 años de la revelación del conjunto los Altamirano y revivió temas emblemáticos de su trayectoria: “Serenata del amor callado”, “Que vengan a beber”, “Chaya para un adiós en La Rioja”, y el cierre con su himno “Dios a la una”.

Con graves problemas de sonido, Roxana Carabajal cumplió con su cometido al recordar los 20 años de su consagración en Cosquín con temas nuevos y otros bien conocidos de su tierra, Santiago del Estero: “Cuidar la madre tierra”, “Despierta con el salitral” junto a Pablo Carabajal, “Bombo legüero” en tributo a la Marcha de los bombos, “Zamba del Taricu” con presentación en video de Juan Saavedra, “Chacarera y voz” junto a Franco Ramírez y el final con “Digo la Telesita”.
Tras 15 años de ausencia El Toba regresó a la escena coscoína con “Canta Crespín” y “La refranera”, mientras que el segmento Postales de Provincia estuvo a cargo de Río Negro y su canto del sur argentino.
En la velada se entregaron los premios correspondientes a esta edición: Consagración: El “Indio” Lucio Rojas; Revelación del Pre Cosquín: Guido Encinas; Destacado de los espectáculos callejeros: Rivera Folk, y menciones especiales para Sofía Asís y Abuelo Algarrobo; y Destacado de peñas: Poly Argañaraz.
Párrafo aparte para el Camín Cosquín, galardón máximo del festival para la trayectoria de Daniel Altamirano.
En la noche de “Perfume de Salta” se brindó un tributo a los directores del Ballet Camin, Rodolfo y Osvaldo Uez, y sus 30 años de trayectoria y 25 en el escenario Atahualpa Yupanqui.