Cementerio de animales: ¿Puerta al universo King?

En tiempos en los que la nostalgia juega malas pasadas y pide a gritos reboots, remakes, spin-offs, adaptaciones y demás parafernalia para continuar exprimiendo novelas, cómics, historias y/o películas pasadas, llega a los cines una nueva adaptación de “Pet Sematary”, aquella gran novela de Stephen King que ya tuvo su momento de esplendor a fines de los 80’s. Plasmada ahora por la dupla de Kevin Kolsch y Dennis Wildmyer, con las actuaciones de Jason Clarke, Amy Seimetz y John Litgow, “Cementerio De Animales” vuelve al ruedo con un punto de vista moderno y que quizá abre las puertas a la intención de armar un universo cinematográfico del escritor que tantas pesadillas nos causó y nos causa a través de los años. Avisamos, no habrá spoilers (a lo sumo se chispoteará alguno) en esta crítica.
Directamente al grano, “Pet Sematary” deja bastante que desear por culpa de una fórmula que se vino a menos con la filmación de “It” (2017), también adaptación de otra novela de King, en la que prácticamente se basaba el film en: intro del lugar más emblemático de la trama, comienzo y descripción de los personajes, y luego una sumatoria de escenas consecutivas de historia, susto, historia, susto y así hasta concluir con el film.
Teniendo tan buen material en el cual inspirarse, se dejan muchos cabos sueltos en cuanto a explicaciones que estamos viendo y esporádicas apariciones de algún que otro monstruos o intento de explicación de los hechos, logrando que pierda fuerza, credibilidad y empatía por los personajes, además de lo innecesario de cambiar a la víctima de una muerte crucial en la trama.
Derivación de sustos algo infantiles en cuanto a la posición de los mismos, cráteres enormes en la trama desviándose del hecho de poder indagar aún más, terminan por opacar la buena perfomance de los actores, los geniales efectos semi gorísticos y una historia que tiene aún mucho para dar.
El efecto “It” vino para quedarse. Una lástima.

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“IT”, la sorpresa que vino del sur

Altísimo, Andy Muschietti, director, presentó “IT” junto a su hermana Bárbara, la productora de la película. Ambos conservan la frescura de su la complicidad que, desde la infancia los unió en su amor al cine.
Allá por los ´80, con 4 y 5 años, respectivamente, estaban en el autocine con sus padres cuando tuvieron su primera experiencia terrorífica: el alien bajando de la nave espacial de “Encuentros Cercanos del Tercer Tipo”.
Ahora es su propio filme el que lidera la taquilla estadounidense después de una sequía terrible, según cuenta Bárbara, a unos pocos dólares de “El exorcista”, la otra obra macabra que sacudió con su estreno un septiembre.

Las anécdotas de filmación se suceden, como las de los chicos que protagonizan “It”, a quienes les hizo dejar los celulares de lado para que forjaran una complicidad que se palpa en la película. Por otro lado, Muschietti tiene experiencia con chicos, después del rodaje de “Mama”. Y hablando de “Mama”, surge otro de sus miedos de la infancia, relacionado con los retratos de Modigliani, esos trazos largos y desfigurados a los que el fantasma de ese filme, y una aparición en éste, hacen referencia.

Después del estreno, Muschietti se hizo cargo de las redes sociales, polemizando desde el vamos con los fans de Stephen King, y con aquellos que, por ejemplo, decían ´qué necesidad había de hacer CGI con los ojos el payaso´mientras él se cansa de explicar que  Bill Skarsgård lo hace solito.

Entre los proyectos, no sólo está la segunda parte de este gran éxito, sino también el capítulo piloto de una serie basada en un comic del hijo de King, Joe Hillstrom.